Andrés H. Alende: "En la novela hay una crítica a la injustificada invasión de Irak de 2003"

Andrés Hernandez Alende con su novela La espada macedonia.
Andrés Hernandez Alende con su novela La espada macedonia. / Mundiario
El eje de la novela 'La espada macedonia' está en la épica de salvar una espada mítica que se encuentra en manos indignas. Estamos ante una aventura fantástica y el misterio mitológico que envuelve a los personajes.
Andrés H. Alende: "En la novela hay una crítica a la injustificada invasión de Irak de 2003"

Andrés Hernández Alende se encuentra promocionando su última novela, La espada macedonia, editada por Mundiediciones. Una entretenida aventura clásica ambientada en la época moderna que gira en torno al mito del nudo gordiano y la espada de Alejandro Magno. Con cinco novelas publicadas y algunos ensayos, preferentemente políticos, este autor cubano-estadounidense, terminó de darle forma a esta historia después de, como él mismo indica, "un inspirador viaje a España".

— ¿Cómo fue el proceso de escritura de este libro?

— La novela la empecé a escribir hace más de cinco años, pero la detuve porque mi trabajo de periodista me robaba mucho tiempo y porque escribí otras cosas, como las novelas De un solo tajo y Bajo el ciclón. En 2019, después de un inspirador viaje a España, la novela cobró un nuevo impulso y mis vivencias en Madrid en ese viaje me dieron la idea para escribir varios pasajes, como la fiesta en la calle que organiza la millonaria neoyorquina Margaret en el barrio de La Latina. A partir de ese viaje, la novela fluyó como un río y la terminé rápidamente. Escribir La espada macedonia fue muy divertido para mí. Creo que la novela es muy entretenida y espero que los lectores la disfruten.

— De todos los temas que se tratan en el libro, ¿cuál dirías que es el que más has tratado de resaltar?

— El eje de mi novela es la épica de salvar una espada mítica que está “en manos indignas”. Lo que trato de resaltar es la aventura fantástica de recuperar la espada de Alejandro Magno y el misterio mitológico que envuelve a los personajes, como el protagonista y su enigmática y a la vez divertida familia. El lector debe adivinar quiénes son en realidad, y creo que doy suficientes pistas en esa dirección.

— ¿Qué fue lo que te llevó a ambientar La espada macedonia durante el conflicto en Irak?

— Mi oposición a la guerra en Irak. Estaba tan decepcionado con la invasión del país árabe como el protagonista de la novela. Además, Alejandro Magno murió en Babilonia, en lo que hoy es Irak, y a mí se me ocurrió que la espada con que cortó el nudo gordiano debería haber quedado allí, que se había guardado y protegido, que se conservaba en el Museo Nacional y que algunos todavía conocían el poder de conquista de la espada. Todo eso en torno a la espada y su poder es ficción, claro, pero me parece que he creado una historia interesante.

— ¿Qué hizo que escogieses la espada de Alejandro Magno como el centro focal de la historia?

— La antigua profecía afirmaba que quien desatara el nudo gordiano, conquistaría el Oriente. Alejandro Magno cortó el nudo gordiano y su imperio se extendió hasta la India. En mi novela, la espada no ha perdido su poder, por eso Apolo Morgan recibe la misión de rescatarla de las manos del ambicioso Brenner, que no sabe lo que es la espada pero que, de enterarse, podría extender el conflicto para satisfacer su ambición. Si Apolo no roba la espada, las llamas de la guerra podrían propagarse por todo el Oriente.

— ¿Qué fue lo que te llevó a inspirarte tanto en la mitología griega?

— Amo la mitología griega desde mi infancia: cuando era un niño, uno de los primeros libros que leí de la colección que mis padres tenían en nuestra casa en La Habana fue La Ilíada. Quedé fascinado con la epopeya y con la intervención directa de los dioses del Olimpo en la vida de los seres humanos, dioses que eran antropomórficos, que podían tener sensaciones físicas, amar, odiar, pelear y hasta ser heridos por los mortales. Como La Ilíada no cuenta el final de la guerra de Troya, yo estaba obsesionado con averiguar cómo terminaba el conflicto, y en esa búsqueda me zambullí en la mitología griega.

El eje de mi novela es la épica de salvar una espada mítica que está “en manos indignas”. Lo que trato de resaltar es la aventura fantástica de recuperar la espada de Alejandro Magno y el misterio mitológico que envuelve a los personajes

— ¿Cuál es tu personaje favorito del libro?

— Apolo Morgan se lleva la palma; es el protagonista sin discusión. Cristina, la periodista española, es otro de mis personajes favoritos, y también Margaret, desde luego, la excéntrica multimillonaria neoyorquina. Ambas mujeres tienen un papel decisivo en el desarrollo y la conclusión de la trama.

— ¿Cómo se te ocurrió el personaje de Apolo Morgan?

— No tengo idea de cómo se me ocurrió el personaje, ni siquiera de cómo se me ocurrió la novela en torno a la espada de Alejandro Magno. Fue algo que me vino a la mente de súbito. Si alguien me dice que una musa me dio la idea en sueños, estoy dispuesto a creerlo, porque el personaje se me ocurrió de repente: un hombre acaudalado y misterioso, con un pasado enigmático, que vive con una personalidad falsa en Nueva York y que está profundamente decepcionado por la guerra de Irak. No quiero decir cuál es su verdadera identidad; los lectores deben adivinarlo. Desde luego, como suele sucedernos a los escritores, incorporé algunas de mis vivencias al personaje. La cena con su familia en Galicia, por ejemplo, está inspirada en la cena que me dio mi familia de Galicia cuando visité la región; los platos que se sirvieron son los mismos que en la novela, y el personaje de Filomena, que organiza la cena, tiene el nombre de mi tía. Aclaro que mi familia nunca me pidió que recuperara una espada mítica.

— ¿En qué te inspiraste para crear a Brenner?

— Después de la invasión se cometieron muchos saqueos de riquezas y tesoros arqueológicos en Irak, y varias empresas norteamericanas sacaron provecho de la guerra, por ejemplo, la multinacional Halliburton, que dirigía Dick Cheney justo antes de ser vicepresidente. Halliburton fue la principal proveedora de abastecimiento para las tropas norteamericanas. En la novela, Brenner, un individuo ambicioso y despiadado que solo piensa en aumentar su fortuna personal, es un reflejo de esos empresarios oportunistas para quienes la guerra es un negocio.

— ¿Cómo se te ocurrió el personaje de Cristina?

— Yo quería que el viaje en avión de Nueva York a Madrid, al principio de la novela, fuera interesante y revelara detalles del protagonista, así que una compañera de vuelo que entablara una conversación con Apolo sería ideal, y pensé que una periodista sería idónea. El personaje de Cristina cobró fuerza inmediatamente, y para crearla me basé en rasgos de Diana, mi hija mayor, que estudió periodismo y publicidad, y es valiente, bella y decidida, como Cristina.

— Tu hija Andrea fue quien te dio la idea para el personaje de Margaret, ¿podrías contarnos cómo surgió?

— Como Andrea creó el personaje de Margaret, dejo que sea mi hija quien explique el proceso de creación. Así cuenta cómo creó a Margaret: “Concebí el personaje de Margaret en mi infancia, cuando tenía 5 o 6 años. Recuerdo que estaba fascinada por Lady Gaga y su glamour. De niña, siempre tenía su imagen en mi mente como un ícono realmente famoso que era intocable, casi como una diosa. Me inspiraban su fama y su lujo, y el lujo de muchos artistas. A veces me gustaba sumergirme en su mundo y fingir que era una persona famosa; era una forma de escapismo. También en mi infancia, recuerdo la película de Fred en Nickelodeon. Estaba obsesionada con el personaje de la madre de Fred, especialmente la manera en que hablaba. En ese momento era uno de los personajes más graciosos que había visto y me encantaba imitar su voz y sus gestos. En esa película, la madre tenía el pelo rojo y rizado, por eso Margaret también lo tiene así. Terminé moldeando este personaje que se parece mucho a Lady Gaga con la madre de Fred. Margaret es la combinación de una persona muy llamativa y extravagante con un estilo de vida de celebridad adinerada, con la madre de Fred, específicamente su pelo y el tono de su voz”. Al principio Margaret no estaba en la trama de la novela, pero siempre me había gustado ese personaje de millonaria excéntrica que mi hija interpreta a veces en reuniones familiares o jugando con sus amigas y que nos divierte mucho. De pronto, mientras escribía la novela, me di cuenta de que Margaret sería una adición interesante con sus extravagancias, su forma de hablar, su espíritu aventurero y su joie de vivre. De hecho, la acaudalada neoyorquina tiene un papel importante en la novela, al darle a Apolo una ayuda decisiva para llevar a cabo su misión en Irak.

Portada de La espada macedonia. / Mundiediciones

Portada de La espada macedonia. / Mundiediciones

— En tu opinión, ¿qué es lo más complicado a la hora de escribir una novela?

— Lo más complicado está en los detalles. Debo darle a la trama una estructura verosímil creando y organizando todos los detalles de la novela, como la interacción de los personajes, los ambientes en que se desarrolla el libro y su relación con sucesos reales, del pasado o del presente. La idea de una novela se me ocurre de repente, motivada por algo que siento, algo que he vivido o algo que desearía vivir. Como no soy muy organizado en el proceso creativo, no anoto nada, o casi nada, sino que le voy dando vueltas a la idea en mi cabeza por varias semanas, desarrollando la trama, el principio, el clímax y el desenlace de la novela. Si es necesario, como me pasó con La espada macedonia, busco información en diversas fuentes, cosa que hoy es muy fácil gracias a la Internet. Cuando tengo los detalles principales en mente, me siento frente a la computadora (o el ordenador, como la llaman en España) y me pongo a escribir. Voy cambiando, creando e incorporando detalles a medida que escribo, pero la estructura de la trama ya la tengo pensada desde el inicio, incluido el final, aunque todo, desde luego, puede tener algún cambio a última hora. Los diálogos también pueden resultarme difíciles, porque deben sonar reales, lo más parecido posible a una conversación auténtica.

— Has escrito otros dos libros con Mundiediciones, Trump, ¡estás despedido! y Biden y el legado de Trump. Estos son ensayos. ¿Cómo varía el enfoque entre escribir un ensayo y una novela?

—El ensayo es una observación y un análisis de la realidad objetiva. Tiene una inclinación ideológica, desde luego, pero debe exponer y describir una realidad que se puede comprobar.  La novela, aunque muchas veces se apoya en hechos reales, es un fruto de la imaginación y por lo tanto el autor tiene mucha más independencia y más margen para la creación. Cuando escribo una novela, siempre me digo que tengo que olvidarme de las reglas de la objetividad periodística y darle rienda suelta a la creatividad, a la fantasía. En la novela no hay que buscar una explicación racional para todo; en el ensayo sí.

En la novela hay una crítica a la invasión de Irak en 2003, una invasión totalmente injustificada que no debió haber ocurrido

— ¿Hay comentario político en La espada macedonia?

— Sí, hay comentario político, sobre todo una crítica de la invasión de Irak en 2003, una invasión totalmente injustificada que no debió haber ocurrido. El protagonista de la novela, Apolo Morgan, y la periodista, Cristina, se manifiestan de esa manera, al igual que otros personajes, como Bahira, la amante iraquí del empresario Brenner.

— Para terminar, ¿qué les querrías decir a los lectores antes de leer La espada macedonia?

Pues que espero que La espada macedonia los transporte a un mundo fantástico de aventura y misterio, que compartan la novela, que hagan comentarios, que me los pueden enviar y les responderé, que descubran con sorpresa y agrado el enigma de Apolo Morgan y sus familiares, que los inspire la evocación del legendario Alejandro Magno, cuyo recuerdo sigue vivo más de dos mil años después, y que disfruten la mitología y las peripecias del rescate de la espada macedonia. @mundiario

Andrés H. Alende: "En la novela hay una crítica a la injustificada invasión de Irak de 2003"
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