La enfermedad renal crónica es la segunda causa de muerte en Centroamérica y el Caribe

Enfermedad renal crónica. / RR SS
Enfermedad renal crónica. / RR SS

El 10% de la población mundial padece de enfermedad renal crónica, la cual está relacionada a enfermedades como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.

La enfermedad renal crónica es la segunda causa de muerte en Centroamérica y el Caribe

La Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma), hizo un llamado a los gobiernos y a la población para que adopten medidas preventivas que les permitan salvaguardar la salud de los riñones. 

Según datos de la organización internacional, World Kidney Day, una de cada diez personas padece de la enfermedad renal crónica, lo cual equivale al 10% de la población mundial; y de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es la segunda causa de muerte en la región centroamericana y del Caribe.

La afectación se da directamente sobre los riñones, los cuales cumplen una función fundamental al eliminar de la sangre una serie de elementos que el cuerpo no necesita, y regulan sustancias químicas de gran importancia como el calcio, potasio y sodio. Cuando estos órganos empiezan a fallar, la calidad de vida en las personas afectadas se encuentra amenazada. 

Según el asesor cardiorrenal para Centroamérica, Caribe, Ecuador y Perú, el doctor Mauricio Chávez, el principal riesgo al que se enfrenta la enfermedad renal es que no se está detectando a tiempo. Se trata de una enfermedad muy silenciosa, que avanza progresivamente. No es hasta presentar síntomas muy notorios tales como la presión arterial alta, la hinchazón de manos y pies, la coloración y picazón de la piel, y una constante fatiga, que el paciente se alarma y acude al médico.

La directora ejecutiva de Fedefarma, Victoria Brenes, indicó que los pacientes deben tener la oportunidad de acceder a los sistemas de salud antes de presentar mayores complicaciones; no debemos permitir que los pacientes de enfermedad renal crónica accedan a los servicios de salud hasta que se encuentren en etapa de diálisis y en necesidad de un trasplante. Se debe fortalecer la atención primaria y la estrategia de prevención, para que los pacientes accedan a la información, a servicios de salud y a un seguimiento médico cuando aún están a tiempo de revertir el daño.

Existen una serie de acciones preventivas que las personas pueden desarrollar en su día a día. Adoptar un estilo de vida saludable en donde la constante actividad física y la alimentación permitan mantener niveles adecuados de presión arterial y azúcar en la sangre, además, la constante hidratación, evitar fumar y chequear regularmente su presión arterial y los niveles de glucosa en la sangre a través de exámenes regulares, son otras de las recomendaciones que brindan las organizaciones internacionales. @mundiario

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