Los desafíos en los hogares costarricenses con riesgo de vulnerabilidad
La situación económica de hogares refleja la creciente vulnerabilidad financiera de las familias en Costa Rica.
Víctor Barquero, un hombre de 73 años que reside en Cartago con su esposa y nieto, comparte los desafíos económicos que enfrenta su hogar. Dependiendo del salario de su nieto, que trabaja en diversos oficios, y la modesta pensión de ¢82.000 que recibe don Víctor, la familia apenas logra cubrir sus necesidades básicas con ingresos mensuales que no superan los ¢480.000.
Barquero explica que su pensión solo alcanza para cubrir los gastos de agua y luz, mientras que su nieto y su hijo se encargan de cubrir el alquiler y la alimentación. La familia se enfrenta a la realidad de vivir al límite, ubicándola en un grupo vulnerable que representa el 13,3% de los hogares costarricenses, según el informe.
El Programa Estado de la Nación revela que entre el 2021 y el 2022, la proporción de hogares en riesgo de caer en la pobreza por ingresos aumentó del 12,6% al 13,3%. Este porcentaje es el segundo más alto desde el 2010, siendo superado únicamente por el registrado en el 2020 durante la pandemia.
Natalia Morales Aguilar, investigadora del programa, señala que la falta de empleo o trabajos de calidad es uno de los principales motivos para que los hogares caigan en vulnerabilidad. La destrucción masiva de empleos informales durante la pandemia, la falta de recuperación de estos puestos y la creación insuficiente de empleo formal son factores que contribuyen a esta situación.
El aumento en el costo de vida, particularmente el alza en el costo de la canasta básica alimentaria, también incide en la vulnerabilidad de los hogares. La inflación y los recortes presupuestarios en programas sociales han impactado negativamente en los ingresos de las familias pobres y vulnerables.
Para contrarrestar esta tendencia, el informe destaca la necesidad de un crecimiento sostenido y significativo en los ingresos de los hogares, especialmente aquellos asociados a empleos de calidad. La baja tasa de desempleo no se traduce necesariamente en más oportunidades laborales, por lo que la recuperación y creación de empleo deben ser prioritarias para revertir la vulnerabilidad financiera de los hogares costarricenses. @mundiario