Costos de una mala decisión tecnológica en 5G

Costos del 5G./ RR SS
Costos del 5G./ RR SS
Una mala decisión tecnológica en el despliegue del 5G podría dar como resultado una mayor desigualdad digital.
Costos de una mala decisión tecnológica en 5G

La llegada de la tecnología 5G ha sido una de las transformaciones más significativas en el mundo de las comunicaciones y la conectividad. Con velocidades de descarga asombrosas, una latencia mínima y mayor capacidad para conectar dispositivos, el 5G ha abierto la puerta a una amplia gama de aplicaciones y servicios innovadores. La salud, la educación, el transporte y los servicios de entretenimiento no serán lo mismo con la implementación de las redes 5G, ni que decir de la agricultura de precisión y las industrias de entretenimiento. Sin embargo, en medio de la emoción y la anticipación por esta nueva era de conectividad, es importante considerar los posibles costos de tomar decisiones tecnológicas erróneas en relación con el 5G.

Una mala decisión tecnológica en el despliegue del 5G podría dar como resultado una mayor desigualdad digital. Si las áreas rurales y comunidades menos privilegiadas no tienen acceso igualitario a esta tecnología, se crearía una brecha digital aún más amplia. Esto limitaría el acceso a oportunidades educativas, laborales y de atención médica avanzada para quienes se quedan atrás. El rezago en tiempo y espacio son fundamentales motivos que explican el costo económico y social, más allá de las inversiones financieras que la 5G requiere.

Las redes 5G son fundamentales para la infraestructura crítica digital del país, como lo son los sistemas de energía y transporte. Una mala implementación podría dejar estas infraestructuras expuestas a ciberataques, lo que podría tener consecuencias graves para la sociedad y la economía. La ciberdelincuencia no tiene nacionalidad ni tampoco se refiere a una u otra empresa proveedora, es más bien el país y sus protocolos los que pueden evitar que infraestructura clave caiga presa de dichos ataques.

El despliegue del 5G implica la instalación de nuevas antenas y equipos de transmisión. Si no se toman decisiones responsables en términos de ubicación y gestión de estos dispositivos, podría tener un impacto negativo en el medio ambiente visual de las ciudades, lo que deberá estar claramente articulado a los gobiernos locales. La proliferación de equipos 5G mal planificados podría afectar la calidad y la belleza de nuestros entornos urbanos. Un riesgo enorme que tenemos es querer empezar de cero la transformación de las actuales infraestructuras 4 y 4.5 G. Los países y en particular, Costa Rica podrían llevar costos muy altos de tener que acceder a proveedores de tecnología que no están en la punta del desarrollo tecnológico. Dichos costos caerán sobre los consumidores finales, sobreprecios en los servicios de telefonía móvil y por demás, la exclusión de consumidores de menores ingresos será entre otros, los costos sociales inmediatos de decisiones tomadas con el hígado y no con la razón.

Tenemos acá un escenario que podría llevarnos a ampliar los costos financieros de las empresas proveedoras de servicios móviles, ICE-KOLBI, CLARO y LIBERTY. ¿Cuánto y porqué motivos, podría resultar más caro para los operadores actuales cambiar de proveedores de tecnología? ¿Qué otros costos sociales o económicos podríamos tener como país, por reducir a unos cuantos proveedores la elección? De esto será el objeto de mi próxima columna.

El 5G permitirá una mayor recopilación de datos de usuarios y dispositivos conectados. Si las empresas y gobiernos no establecen regulaciones adecuadas para proteger la privacidad y la ética en el manejo de estos datos, podríamos enfrentar violaciones masivas de la privacidad y abusos de poder. Tomar decisiones tecnológicas precipitadas o mal informadas en la implementación del 5G podría llevar a inversiones ineficientes. Las empresas y los gobiernos podrían gastar grandes sumas de dinero en infraestructura que no sea compatible con futuras actualizaciones de la tecnología, lo que resultaría en costos adicionales y retrasos en la evolución de la red.

Una adopción imprudente del 5G podría llevar a una dependencia excesiva de esta tecnología obsoleta o que no se encuentra en la punta del desarrollo tecnológico. Esto podría ser problemático si surgen problemas técnicos imprevistos o si se produce una interrupción prolongada de la red, lo que podría afectar negativamente la vida cotidiana y la economía. Aunque la evidencia científica actual no respalda la idea de que el 5G sea perjudicial para la salud, la desinformación y los temores infundados pueden llevar a preocupaciones de salud pública. Esto podría generar resistencia a la tecnología y obstaculizar su adopción generalizada.

La tecnología 5G ofrece un potencial increíble para transformar la sociedad y la economía, pero tomar decisiones tecnológicas erróneas en su implementación puede tener costos significativos. Es esencial abordar estas cuestiones de manera responsable, considerando cuidadosamente los impactos en la igualdad, la seguridad, el medio ambiente, la privacidad y la eficiencia. Solo mediante una toma de decisiones informada y ética podremos aprovechar al máximo el potencial del 5G sin incurrir en costos innecesarios y perjudiciales para la sociedad. @mundiario

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