El balance a 15 meses de la ley de nómadas digitales en Costa Rica
Los resultados distan considerablemente de las expectativas gubernamentales, con solo el 3% de la meta de viajeros alcanzada.
Hace quince meses, Costa Rica promulgó un Reglamento vinculado a la Ley de Nómadas Digitales, diseñado para atraer a aquellos trabajadores que pueden desempeñar sus labores desde cualquier rincón del mundo. Aunque se esperaba que esta medida estimulara el ingreso de 17,500 nómadas digitales anuales, las estadísticas actuales revelan que apenas el 3% de esta cifra ha sido alcanzada.
La ley, aprobada por la Asamblea Legislativa en 2021, otorga un estatus migratorio especial con beneficios fiscales que permiten a estos profesionales residir en el país durante un año. No obstante, los datos de la Dirección General de Migración y Extranjería indican que, desde la publicación del reglamento en julio de 2022 hasta diciembre del mismo año, solo ingresaron 161 nómadas digitales. Entre enero y abril de 2023, esta cifra se elevó a 368 personas.
El Ministro de Turismo, William Rodríguez López, había fijado la ambiciosa meta de atraer a 17.500 nómadas digitales al año, con un total de 87.500 en cinco años. Sin embargo, la realidad actual refleja que, en los primeros diez meses de aplicación, el promedio mensual de ingresos apenas llega a 52,9 personas.
La falta de éxito también se evidencia en la ausencia de solicitudes de exoneración fiscal. A pesar de los beneficios ofrecidos, el Ministerio de Hacienda no ha registrado ninguna gestión hasta la fecha. La directora de Mercadeo del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Carolina Trejos, reconoció la importancia de abordar problemas de conectividad para atraer a las nómadas digitales, subrayando su impacto positivo en la economía local.
Además de la baja cantidad de solicitudes, la imposición de salarios mínimos mensuales para obtener la visa podría estar afectando la llegada de estos profesionales. Los individuos deben demostrar ingresos de al menos $3,000, mientras que aquellos que viajan con familia deben alcanzar un mínimo de $4,000.
La falta de información también juega un papel crucial en este escenario. A pesar de la creación de un sitio web dedicado a informar a las nómadas digitales sobre el proceso de tramitación del estatus migratorio, la mayoría de los entrevistados desconocía la existencia de beneficios fiscales o incluso de la opción de visado para este propósito.
La crítica a la falta de coordinación entre instituciones también se hace evidente, destacando las demoras en la redacción del reglamento por parte de Migración. Aunque la legislación buscaba posicionar a Costa Rica como un destino atractivo para nómadas digitales, la realidad actual sugiere la necesidad de revisar y ajustar estrategias para lograr los objetivos planteados. @mundiario