Tic, tac, tic, tac... Corredor Atlántico Noroeeste

Mapa del Corredor Atlántico.
Mapa del Corredor Atlántico.
El Corredor Atlántico Noroeste no puede seguir siendo una promesa vacía. Es hora de que Galicia se levante y exija su lugar en la modernidad.
Tic, tac, tic, tac... Corredor Atlántico Noroeeste

Tic, tac, tic, tac. El tiempo avanza incesantemente, y, como bien sabemos, el tiempo es un recurso invaluable que no nos podemos dar el lujo de malgastar. Sin embargo, en Galicia, el Corredor Atlántico Noroeste parece avanzar a un ritmo exasperantemente lento, como si se hubiera detenido en el tiempo.

En esta tierra gallega que amo, somos conocidos por nuestra paciencia y resiliencia, pero en ocasiones, esta virtud se pone a prueba. Y una de esas pruebas es la que enfrentamos en materia de infraestructuras de comunicación. En este rincón del noroeste ibérico, siempre hemos parecido quedar rezagados, esperando nuestro turno, como si la modernización nos eludiera. Esta situación no puede persistir, y es imperativo que nos levantemos y reivindiquemos lo que nos corresponde.

El Corredor Atlántico Noroeste es una necesidad urgente. Como tecnólogo y empresario, entiendo a la perfección la importancia de la conectividad y las infraestructuras modernas en el desarrollo económico. Sin embargo, Galicia ha estado esperando en la cola durante demasiado tiempo. Fuimos los últimos en disfrutar de autovías, algunas de las cuales sufrieron desafortunados desenlaces. El AVE, un sueño que se mantiene elusivo, es una asignatura pendiente que debemos resolver.

Y, ¿qué decir de los puertos exteriores sin ferrocarril? Es un claro ejemplo de cómo las decisiones carecen de una visión a largo plazo. Las intermodales brillan por su ausencia, y los transportes metropolitanos de calidad parecen una quimera. Ni siquiera el tranvía ha encontrado su camino a nuestras calles, y el ferrocarril convencional permanece en un estado lamentable.

Mientras tanto, los polígonos industriales se multiplican, algunos con una demanda desbordante y otros en un silencio sepulcral. Esta falta de coordinación y planificación es como una disonancia en una sinfonía. Nos encontramos en un eterno "Hombre Rico Hombre Pobre", con fragmentos de desarrollo económico que parecen desordenados y desarticulados.

Recuerdo con pesar el momento en que se concibió el Corredor Atlántico Noroeste, como si Galicia fuera un mero espectador en su propio futuro. Fue entonces cuando algunos valientes gallegos alzaron sus voces para exigir que se nos tuviera en cuenta. Esto debería servir como un recordatorio de que no podemos quedarnos en silencio cuando nuestro futuro está en juego.

El problema radica en la falta de cohesión y visión a largo plazo. Técnicos que discrepan y planes que cambian como el viento. Es hora de que en Galicia seamos el faro que guía nuestro propio destino. La tecnología es la herramienta más efectiva para impulsar el progreso, y no podemos permitir que esta tierra siga rezagada.

En definitiva, el Corredor Atlántico Noroeste no puede seguir siendo una promesa vacía. Es hora de que Galicia se levante y exija su lugar en la modernidad. No podemos permitir que el tiempo siga pasando sin que se produzcan mejoras significativas en nuestras infraestructuras. @mundiario

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