El yihadismo en China y los Uigures

Niño rezando en una mezquita. / Pixabay
Niño rezando en una mezquita. / Pixabay
El yihadismo en China y los Uigures

Un tema de gran actualidad, muy aireado en las redes occidentales:  los uigures, su represión, los campos de internamiento. Opiniones, en general, descontextualizadas, o falsas. Como contrapunto, una opinión cualificada, desde el punto de vista chino:

Cheng Erjin (“Lao Cheng” para los amigos) es Catedrático emérito de español de la Universidad Pedagógica de Beijing, experto en historia china, pertenece la minoría hui, mayoritariamente musulmana, él no practicante. Debatamos sus opiniones:

“Según la Asociación Musulmana de China hay 50 millones de musulmanes”, me dice. La Ruta de la Seda fue la principal vía de penetración del Islam en la China Imperial, desde el siglo VIII: Mercaderes islamizados desde Asia Occidental, el Índico, o el estrecho de Malaca, se instalaron en las principales ciudades, incluso en la capital de entonces Chang´An (Xian); algunos se mezclaron con las poblaciones locales. De ahí que encontremos sus mezquitas por toda la geografía china. Una gran parte se concentró al Noroeste, en Xinjiang, Gansu y Ningxia. Casi en su totalidad, pertenecen a minorías étnicas, las más numerosas, la uígur, en Xinjiang, la hui en Ningxia".

El Islam, una religión extranjera 

 “Una religión de minorías étnicas no ‘Han’” -me explica-, dispersos  por toda la geografía, hasta en Pekín, con su  mezquita  construida en el siglo X y reconstruida en el XVII, en un barrio  popular. Los musulmanes llevamos siglos de convivencia y mezcla étnica sin apenas diferencia en los rasgos faciales”. 

Xinjiang, región autónoma de China

“En Xinjiang, los rostros son más bien mediterráneos: es el Turquestán chino, vinculado al Imperio chino desde el siglo XIV, y parte del Imperio desde el XVIII. Con 20 millones de habitantes de 13 etnias; las dos mayoritarias, los uigures y los han (un 47% cada una); casi el 50% de su población es musulmana; un territorio, de 1.648.000 kilómetros cuadrados, - 6ª parte del territorio chino: más de 3 veces España-, frontera con Mongolia, Rusia, Kazastán, Kirguistán, Tayikistán, Afganistán, Pakistán e India: un enclave, pues, estratégico”.

Campaña occidental a favor de los uigures

Lao Cheng subraya estos puntos, como contexto:

“Primero:  Xinjiang ha experimentado una gran transformación económica, política y social, pareja a la  producida  en toda China. Aunque con grandes desiertos, cuenta también con grandes zonas de cultivos, con agricultura intensiva muy tecnificada, una potente industria agroalimentaria, gran riqueza ganadera (la 5ª del país), gran riqueza minera: gas, petróleo, hierro, tierras raras, nuevos metales para la alta tecnología. Y con importantes instalaciones del programa espacial chino. Esto ha atraído una fuerte inmigración, como en toda China: la migración interior total, en estos 40 años, supera los 500 millones. La configuración urbana en Xinjiang es hoy de grandes construcciones y vías amplias de comunicación. Es también paso clave para la conectividad euroasiática de la Nueva Ruta de la Seda, con grandes ejes de comunicación por el Turquestán asiático hacia Rusia y Europa.

Segundo: los uigures son una minoría importante en Xinjiang, musulmanes, junto a otra minoría mayoritaria, los han, de filosofía confuciana, con un porcentaje similar de población: 47/48%.  

La “invasión han” 

“La movilidad poblacional en China, en los últimos 40 años, significa que más de un tercio de la población total es migrante; en zonas de gran desarrollo industrial, ese porcentaje supera el 60%. O sea, gran parte de China está “invadida” de migrantes, sean han o no”.

¿Hay  en Xinkiang conflicto étnico?

“Entre los uigures hay dos tensiones políticas que se cruzan: el independentismo, con base muy reducida, y “representación” muy activa y beligerante, sobre todo desde Estados Unidos, y el islamismo yihadista, con base  minoritaria, de gran combatividad incluso terrorista, con infiltraciones desde el Turquestàn, Pakistán y Afganistán. Precisamente, el gobierno chino y los talibanes, poco antes de la “huida” de Occidente de Afganistán, llegaron a un acuerdo de colaboración con el compromiso talibán de no infiltrar terroristas en Xinjiang”.

¿Tanto os preocupa esa infiltración?

No es un problema menor, dada la virulencia de los fundamentalismos  islamistas, a los que el gobierno chino está haciendo frente. De ahí ha surgido la leyenda negra sobre la represión china de los uigures, con cifras y relatos realmente disparatados, de gran repercusión en los medios y algunos gobiernos occidentales: es parte de la guerra “política” contra China, que inició Trump y que continúa Biden”.

“No hay  represión de musulmanes; un dato: en 1980 había en Xinjiang 4.000 mezquitas; en 2020 hay 20.000. Nuestro gobierno no acepta, como gobierno soberano, el secesionismo ni el terrorismo. En China hay 45 minorías étnicas, la uigur es una de ellas y no la más numerosa, que conviven con la mayoría han, bajo una política común”.

 ¿Y  los “campos” de reeducación para los uigures?

“Hay gran desinformación en los medios occidentales, con datos falsos o descontextualizados. El gobierno chino, frente a los  atentados en Xinkiang, tiene su política antiterrorista para la que reclama respeto  como país soberano, abierto a la crítica, como  China critica las “guerras anti terroristas” de Occidente en Irak, Siria, Líbano, Afganistán…  Podemos estar en desacuerdo sin querer imponer, ni unos ni otros, nuestra forma de entender esa lucha, ni nuestro modelo político o económico.”

 ¿Con respeto a los derechos humanos?

Por supuesto, siempre y en cualquier lugar, se llame Abu Graib, Guantánamo, cárceles secretas, Xinjiang o “libertad duradera”.  En mi opinión, sería urgente un diálogo franco entre Occidente y China sobre la lucha global contra el terrorismo con respeto a los derechos humanos, en pie de igualdad, no sobre el pedestal de nadie ni con el monopolio de los derechos humanos y su interpretación.

“Desde China combatimos el terrorismo no con guerras, como Estados Unidos, sino como una lucha ideológica, porque  son incompatibles la civilización china y la civilización islámica, aun en su expresión no terrorista: en la civilización china confuciana la persona está sometida a la  sociedad organizada con leyes y autoridad, de las que ella misma se dota, sin leyes superiores de signo religioso; en la civilización islámica la persona y la sociedad están sometidas a leyes de la autoridad religiosa: dos filosofías y dos políticas incompatibles. 

“Las creencias o increencias, si se erigen en normas a imponer a los demás, encontrarán el rechazo del gobierno chino, que quiere combatir el terrorismo con la lucha ideológica y la educación cívica. China tiene unas leyes, que todo ciudadano debe respetar; y no hay otra ley ni religión superior a ésa: si hay contradicción entre la ley civil y la ley religiosa, prevalece la civil. Como en todas partes”.

  ¿Y los trabajos “forzados” de uigures en los cultivos de algodón?

“En mi opinión, es otro “bulo”. Te explico el contexto:

China produce el 20% del algodón mundial y Xinjiang es el mayor productor de China; China no exporta algodón, sino que importa, para abastecer su industria textil, que es la mayor del mundo; los cultivos de algodón están muy mecanizados y atraen obreros especializados de todas las etnias, que a veces tienen que vivir en concentraciones habitacionales cercanas a los campos de cultivo. Contrasta con esos datos, comprobables, lo que dice la prensa occidental, y que algunos gobiernos repiten”.

Ése fue el “conflicto” de la reunión en Alaska

No lo llamaría conflicto:  el secretario de Estado de Estados Unidos acusó a China de represión indiscriminada de los uigures. Y el vicepresidente chino respondió enumerando los países soberanos agredidos bélicamente por Estados Unidos en su política antiterrorista, o la violencia policial, o la xenofobia. Las discrepancias entre gobiernos deben abordarse en pie de igualdad, pero no saltándose el protocolo, convirtiendo una cumbre en “rueda de prensa”, con acusaciones sin pruebas y sin ánimo de dialogar.”

¿Y  Europa?

“También Europa ha entrado en esta campaña sobre los uigures, creo, muy supeditada a Estados Unidos. Pero esto debería cambiar totalmente, quizá más pronto que tarde: es imprescindible que estas tres potencias, Estados Unidos, la Unión Europea y China, dialoguen para abordar en cooperación el gran problema del terrorismo internacional, entre otros. Quizá no se produzca aún no muy pronto, pero seguro que ocurrirá, en los próximos decenios. Quizá ni tu, amigo Lao Mu, ni yo lo veamos, aunque, sin duda, nos gustaría”.

Espero que estas reflexiones de un amigo desde China, que, lógicamente, he tenido que resumir sean útiles, como otro punto de [email protected]

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