China y la Unión Europea mantienen su interés inversor recíproco

Xi Jinping y Angela Merkel. / RR SS
Xi Jinping y Angela Merkel. / RR SS
Entre 2015 y 2018 China ha invertido casi el 67% de toda su inversión acumulada en la Unión Europea.
China y la Unión Europea mantienen su interés inversor recíproco

Aunque por su renta per cápita (debido a su gran población y a las desigualdades aún existentes para amplios sectores) pueda aparecer como un país en desarrollo, China se ha convertido y consolidado como la segunda potencia económica mundial. Y eso se traduce en su posicionamiento en el mercado internacional, no sólo en el ámbito del comercio, sino también en el espacio de las inversiones en el extranjero. Incluidas las inversiones en otras grandes potencias económicas.

Así, en 2018, la inversión china acumulada en la Unión Europea asciende a 180.000 millones de dólares, habiéndose registrado, entre 2015 y 2018 un incremento de 120.000 millones de dólares.

El volumen más elevado se produjo en 2016, año en el que se sobrepasaron los 40.000 millones de dólares. En los tres años siguientes hubo un descenso, colocándose las inversiones durante 2018 (20.400 millones) al nivel de las de 2015. Y las de 2019 en 13.000 millones de dólares: más del doble que la realizada en Estados Unidos. Descenso muy probablemente relacionado con la política de Jin Xiping de volcarse en el mercado interior chino.

Las inversiones recíprocas, camino de consolidarse

Durante los últimos siete años se han llevado a cabo unas arduas negociaciones entre la Unión Europea y China sobre este tema de las inversiones recíprocas, habiéndose llegado finalmente a un principio de acuerdo que se firmó el pasado 30 de diciembre de 2020: el penúltimo día de la presidencia semestral de turno de Alemania. Dicho acuerdo fue un objetivo en el que Ángela Merkel puso especial empeño en que fuera firmado bajo su presidencia de la Unión: Alemania es uno de los países de la Unión Europea con mayor actividad recíproca inversora con China.

Previamente, el Consejo de Europa, en su sesión del 1º de octubre de 2020 sobre relaciones exteriores, destacó, según sus propias conclusiones, “la necesidad de reequilibrar la relación económica y lograr la reciprocidad” y “recuerda el objetivo de concluir, antes de que finalice este año (2020), las negociaciones de un ambicioso acuerdo global de inversiones UE-China que aborde las actuales asimetrías en el acceso a los mercados, contribuya a unas condiciones de competencia equitativas y establezca compromisos significativos en materia de desarrollo sostenible”.

La tendencia en la Unión Europea pasa, inequívocamente, por establecer autónomamente sus relaciones económicas con China, apostando por el multilateralismo.

Entre las inversiones chinas en Europa destaca el sector del Transporte, con 35.000 millones de dólares, seguido por el de la Tecnología de la Información y Comunicación (TIC) con 26.900 millones, y por el sector inmobiliario, con 21.000 millones de dólares. Siendo también destacable el sector de la Automoción, con 20.000 millones de dólares de inversión. En ese ámbito hay que destacar que -además de las adquisiciones anteriores de Volvo y MG- la compañía China Great Wall Motors ha instalado una planta de fabricación en Bulgaria[email protected]

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