China: Mao y su Gran Salto a la hambruna

Retrato de Mao Zedong. / Pixabay
Retrato de Mao Zedong. / Pixabay

El Gran Salto Adelante marcó la campaña de Mao Tse-Tung en la República Popular China, que llevó el mundo a tener un crecimiento poblacional.

China: Mao y su Gran Salto a la hambruna

Conseguir el desarrollo pleno de un país y convertirse en potencia mundial no es tarea sencilla. Que se lo digan a China. Mao Zedong, también conocido como Mao Tse-Tung, fue fundador de la República Popular China y presidente del Partido Comunista de China. Considerado un dictador por haber impuesto un régimen unipartidista y autoritario en su política interna, entre el año 1958 y el 1961 lanzó un paquete de medidas económicas, políticas y sociales. Esta campaña fue denominada El Gran Salto Adelante, y se basó en la industrialización y colectivización, tomando diferentes elementos de la historia de la URSS para combinarlos en una única y original fórmula china. Su objetivo era el de convertir la economía agraria con una rápida industrialización, aprovechando el gran capital humano, ya que no disponían de capital económico. Se pensaba que, a través de la colectivización y el trabajo en masa, se lograría la industrialización del país mediante la producción de hierro y acero.

Para ello, se llevó a cabo la creación de comunas como unidades económicas autosuficientes, que incorporaban la industria ligera junto a proyectos de infraestructuras, forzando a la población campesina a vivir en ellas. Se llegaron a implementar alrededor de 25.000 comunas, con unas 5.000 familias en cada comuna. Mao pretendía cambiar radicalmente el modelo social, terminando con el dinero y la propiedad privada mediante su modelo de comunas. La docilidad y el culto a la personalidad ante la figura de Mao, llevó a los campesinos a trabajar ininterrumpidamente sin dudar de ello, confiando en su líder. Influyó la herencia histórica de China, en la que la lealtad de las autoridades locales al centro de poder se demostraba obteniendo buenos resultados en la implantación de las políticas impulsadas por este, al igual que hacía la pequeña aristocracia rural en los tiempos imperiales.

Pero lo cierto es que no todo marchaba bien, algunos responsables locales del partido falseaban datos para ascender en la jerarquía política. Esto sucedió constantemente a lo largo del periodo y perjudicó gravemente la toma de decisiones del gobierno, que trabajaba con datos falsos y con la certeza que el plan funcionaba correctamente. El gobierno, además, cambió la importación de grano por su exportación, por lo que las existencias se vieron afectadas, causando escasez de alimento en el país. Los responsables locales del partido no lo reportaron y emplearon la violencia para confiscar más cantidad de grano a los agricultores, para cumplir así con los objetivos del plan. Los agricultores, no se rebelaban por miedo: el hambre y las enfermedades coexistían con las torturas y los asesinatos.

La industrialización del país ocasionó un descenso de la cosecha, y la exportación de la misma dejó sin alimento a millones de chinos. Además, el uso de nuevas técnicas de arado y el exterminio de pájaros tuvo muy malos resultados en los campos, hubo plagas de insectos y se secaron presas. También varias catástrofes naturales y climáticas arrasaron China durante esos años. Todo ello ocasionó la peor hambruna de la historia, entre 20 y 45 millones de chinos murieron a causa de inanición, un drama en el que se dieron incluso casos de canibalismo. “La gente ya no tenía nada que llevarse a la boca. Ya no tenían qué comer. Cuando ya no les quedaba nada, se comían los cuerpos de los que habían muerto hacía poco”, testificó Chen Yizi, disidente del partido. Como producto de las muertes por la terrible hambruna, el mundo pasó de tener un crecimiento poblacional anual mayor al 1.9% a uno inferior al 1.4%.

banner-CHINA

En 1961 se rectificó y se puso fin al Gran Salto Adelante. Se tomaron entonces remedios de urgencia para paliar el hambre, que ya no solo era cosa de campesinos, sino que había llegado ya a las ciudades: racionamiento, distribución de alimentos y abrigo, reducción de la jornada laboral, importación de grano, retorno al antiguo sistema privado de parcelas familiares, entre otras. Estos sucesos históricos han marcado un antes y un después en la política y economía china y en la mundial. @mundiario

China: Mao y su Gran Salto a la hambruna
Comentarios