Las autonomías manejan recursos en la pandemia pero sufrirán ajustes de 2022 a 2024

Santiago Lago junto a Marcelo Capello y María Cadaval. / Mundiario
Santiago Lago junto a Marcelo Capello y María Cadaval. / Mundiario
Los gobiernos autónomos no solo contaron con los recursos previstos antes de la pandemia sino que se les dio una holgura adicional de 16.000 millones para actuar sobre las demandas más inmediatas. Las autonomías terminarán 2020 con el nivel de déficit más bajo en los últimos años.
Las autonomías manejan recursos en la pandemia pero sufrirán ajustes de 2022 a 2024

Las autonomías manejan recursos en la pandemia pero sufrirán ajustes de 2022 a 2024, según se desprende del webinar denominado V Encuentro de las Conversaciones Iberoamericanas en el que participaron Marcelo Capello, presidente del Instituto sobre la Realidad de Argentina y Latinoamérica (IERAL), y Santiago Lago Peñas, catedrático de Economía de la Universidad de Vigo y director del RIFDE-GEN, ambos invitados por la Cátedra Iberoamericana de la USC para hablar sobre los desafíos de las finanzas intergubernamentales tras la Covid-19. De la organización se encargó la Cátedra Iberoamericana, que dirige María Cadaval, profesora de economía de la USC y colaboradora de MUNDIARIO.

Santiago Lago contextualizó el inicio de la pandemia en España en un marco de déficit estructural próximo al 3% del PIB, el más alto de la UE, lo que impidió al Gobierno tomar medidas discrecionales amplias de intervención. No en vano España es el país de la UE donde más ha impactado la pandemia sobre la caída del PIB y a esto hay que añadir que el presupuesto español es de los más sensibles al ciclo.  Esto supone que el shock va a ser muy importante sobre las cuentas públicas. Cabe aguardar un déficit "muy abultado" que, en este caso, recaerá sobre las cuentas del Estado, pues el Gobierno ha decidido mantener a las comunidades autónomas lejos de los abultados déficits que cabría esperar.

Los gobiernos autonómicos no solo han contado con los mismos recursos previstos antes de la pandemia sino que se les ha dado una holgura adicional de 16.000 millones de euros para actuar sobre las demandas más inmediatas. Las autonomías van a terminar 2020 con el nivel de déficit más bajo en los últimos años, mientras que el ejercicio 2021 será parecido para las cuentas autonómicas, pues el Gobierno central ha estimado unos ingresos superiores a los de 2020, lo que añadido a los fondos europeos Next Generation EU y la congelación de la estabilidad presupuestaria, les llevará a tener un amplio margen presupuestario el próximo ejercicio.

Peor presagio tienen los años 2022, 2023 y 2024, en los que se esperan ajustes importantes cuando se conozca la liquidación definitiva del ejercicio en curso y del siguiente. Las comunidades autónomas tendrán que hacer frente a la devolución de lo que están recibiendo de más en este momento y, probablemente, se está gestando una deuda importante con el Estado central.

Santiago Lago, también colaborador de MUNDIARIO, publica en revistas especializadas nacionales y extranjeras, sirve en varios consejos editoriales y es editor ejecutivo de la principal revista española en el ámbito de la economía pública, Hacienda Pública Española/Review of Public Economics. Consultor de diversos organismos internacionales y uno de los integrantes de la Comisión de Expertos creada por el Ministerio de Hacienda en 2017 para la reforma de la financiación autonómica, es codirector de la Red de Investigadores en Financiación autonómica y Descentralización en España (RIFDE), director del Foro Económico de Galicia, responsable de la Cátedra del Instituto de Empresa Familiar en la Universidad de Vigo, investigador del Institut d’Economía de Barcelona y colaborador de la Fundación FUNCAS. Ha sido consejero del Consello Económico e Social de Galicia y ahora asesora a empresas e instituciones públicas y privadas. Columnista prolífico, también colabora en El Mundo, Cinco Días, Faro de Vigo y la cadena Ser.

Marcelo Capello junto a Santiago Lago y María Cadaval. / Mundiario

Marcelo Capello junto a Santiago Lago y María Cadaval. / Mundiario

Para Marcelo Capello, presidente del Instituto sobre la Realidad de Argentina  y Latinoamérica (IERAL) y profesor de la  Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), las peores condiciones económicas y sociales, también sanitarias, de las que partió América Latina para afrontar la pandemia arrojan un saldo nefasto desde el punto de vista humano, pero también económico, con un agravante con respecto a la situación europea: la imposibilidad de aplicar políticas fiscales compensatorias.

En concreto, Marcelo Capello citó el caso de Argentina, donde la Covid-19 llegó en un momento de extrema debilidad económica, en un contexto de default y sin capacidad de acceso a los mercados de crédito, lo que está gestando un nuevo episodio de hiperinflación, que hará más difícil la recuperación. Sufrió la mayor caída económica mundial y también la mayor mortalidad por millón de habitantes, cifra en la que se aproxima a realidades como las de España, Italia, Reino Unido, México, Ecuador y Perú.

De cara al futuro, tanto Santiago Lago como Marcelo Capello ven necesarios la creación de fondos de estabilización que garanticen un colchón financiero para los gobiernos autonómicos y que puedan hacer frente así a futuras pandemias que puedan llegar. 

Un instrumento estratégico

Desde el punto de vista educativo, la Cátedra Iberoamericana es un instrumento estratégico de la Universidad de Santiago de Compostela, que viene a complementar su política de expansión en el mundo, sobre todo en América Latina. Si la proyección de la CEPAL sobre la evolución de la población en el cono sur se cumple, se aproximará a los 800 millones de habitantes en 2050, al tiempo que sus universitarios se duplicarán en menos de veinte años.

"Aunque el impacto de la Covid-19 pueda ser importante, el crecimiento de la demanda de estudios superiores de grado y postgrado  va a continuar, en formato presencial y también online, y ahí hay que posicionarse. La USC ha decidido apostar  por América Latina y la Cátedra Iberoamericana es un brazo al servicio de esta estrategia. Además, los lazos culturales y lingüísticos que unen a ambos territorios  facilitan y demandan  la organización de un conjunto de actividades complementarias dirigidas a la difusión del conocimiento y a la discusión de temas de interés no solo para las instituciones educativas sino también dirigidas a las empresas, entidades privadas y a la sociedad en su conjunto", explica María Cadaval. @mundiario

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