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MUNDIARIO

El Camino de Santiago pueblo a pueblo desde O Cebreiro (18)

Las peregrinaciones de los gallegos a Santiago empiezan muchas veces desde su pueblo o desde su casa. No obstante muchos han hecho el llamado Camino Gallego, desde el límite de Galicia con Castilla.

El Camino de Santiago pueblo a pueblo desde O Cebreiro (18)
Subida a Portomarín. / Mundiario
Subida a Portomarín. / Mundiario

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Juan Ramón Baliñas Bueno

Juan Ramón Baliñas Bueno

El autor, JUAN RAMÓN BALIÑAS, es colaborador y analista económico de MUNDIARIO, donde también escribe sobre el Camino de Santiago. @mundiario

El Camino de Santiago se aleja de la carretera hasta llegar a Portomarín, discurre por un valle aislado pero muy abierto, bajando hacia la cuenca del río, entre fincas y ganados conducidos por los habitantes de la zona, personas recias de rasgos serios pero de gran humanidad, mostrando en el coloquio su alegre temperamento y, si hay descanso, pronto a ofrecerte "unha taciña de viño".

Cortiñas es una aldea de la parroquia de Viville, que posee iglesia románica y Lavandeira se atraviesa por una agradable carballeira, de buenos robles, sitio muy cuidado. En su extremo, delante de un bonito paisaje, un antiguo colegio, hoy refugio de peregrinos, decorado con motivos jacobeos.

Casal es una casa de labranza en la bajada. Desde allí se vuelve a ascender. En Brea, el trayecto discurre hacia un arroyo, entre muros de piedras, subiendo suavemente entre prados. Morgade es un lugar de verdes prados a ambos lados del cami­no, donde termina el municipio de Sarria empezando el de Paradela. La vegetación es más abundante. Castaños, grandes árboles de hojas brillantes y aserradas, robles, Tojos, arbusto de pinchos y flores amarillas que se utiliza en las cuadras, es una vegetación propia de las laderas en los montes gallegos. En Ferreiros empiezan a verse las primeras viñas desde que se inicia el tramo del camino en Galicia.

Cruceiro es el nombre que evoca a los monumentos de piedra; los crucei­ros que existen en los cruces de caminos de mucho lugares galle­gos. En el camino de Santiago a su paso por Galicia, existen varios cruceiros. Después del de O Cebreiro aquí se encuentra el segundo del trayecto. Mirallos significa Bellavista. Destaca la iglesia románica de Santa María de Ferreiras, Que era el lugar de su antiguo emplazamiento, trasladada en 1790. Delante tiene un cementerio con nichos blancos, haciendo resaltar la iglesia. Su portada es de tres arquivoltas con tímpano Bilobulado, dos aberturas. La nave y el ábside son rectangulares.

En paisaje de buenos prados está Pena con una iglesia románica. También pasamos por Couto, Rozas –desde aquí se sube por una colina hacia el alto de Pena do Corvo que tiene una amplia vista–, Moimentos –el camino baja entre las casas del pueblo–, Cotarelo –aldea de una sola casa, pasando al lado del pajar– y Mercadoiro. El trayecto discurre por una antigua calzada de la Edad Media. Todavía faltan 95 kms. para Santiago. La gente del lugar anima a los peregrinos con su característica voz alegre y cantarina, con amplia sonrisa, gente muy habladora intere­sándose por los peregrinos.

En Moutras se atraviesa por una vega muy fértil, donde la gente saluda afectuosa, algunas mujeres llevan cosas sobre la cabe­za, se ven bueyes labrando. A lo largo del trayecto hay hó­rreos para guardar el maíz, lo que le permite secarse y evitar los roedores y humedad. También están Parrocha y Vilachá, que es un pueblo agrícola y ganadero, de campesinos acomoda­dos. Se termina el municipio de Paradela. El camino baja recto y empinada hacia el barrio de San Pedro de Portomarín. Desde aquí se observa la perspectiva que nos ofrece Portomarín. Encima del pantano de Belesar. El más importante río gallego, el Miño, deja allí sus aguas. El dique del pantano esta a 40 kms. de aquí, aprovechándose entre otras cosas para mover las turbinas productoras de electricidad.

(Continuará)