Hepatitis en 2025: el papel clave de la enfermería en su detección y cuidado
Juan Pablo García Piñón, supervisor del servicio de digestivo del CHUAC, reflexiona en el Día Mundial contra la Hepatitis sobre el papel esencial que juega la enfermería en la prevención, detección y tratamiento de esta enfermedad.
Hablar de hepatitis en 2025 sigue siendo necesario. Aunque se ha avanzado en su tratamiento y diagnóstico, continúa siendo una de las principales causas de enfermedad hepática grave en todo el mundo. Lo que muchas personas no saben es que hablamos de un conjunto de enfermedades, no de una sola: hepatitis A, B, C, D y E, con orígenes, vías de transmisión y pronósticos muy distintos.
Las hepatitis A y E, por ejemplo, se transmiten principalmente por vía fecal-oral —agua o alimentos contaminados— y pueden causar brotes importantes. Las hepatitis B y C son especialmente preocupantes por su capacidad de cronificarse y derivar en cirrosis o cáncer de hígado. A estas se suman las de origen tóxico o autoinmune, que también afectan seriamente la salud del hígado.
“Nadie está libre de riesgo”, señala García Piñón. “Yo mismo sufrí una hepatitis E, probablemente por una zoonosis. Estuve un mes convaleciente. Me hizo tomar conciencia real de la importancia de extremar la higiene, especialmente cuando viajamos".
Educación, prevención y cuidados con rostro humano
El lema de este año, “Conocerla para combatirla”, cobra especial sentido en el contexto de la enfermería. Su papel no es solo técnico, sino profundamente humano. Detectar síntomas, explicar pruebas, extraer muestras, acompañar tratamientos o educar a pacientes y familias forma parte del día a día del equipo de Enfermería del CHUAC.
“Nosotras estamos ahí desde el principio. Detectamos signos, extraemos muestras, explicamos las pruebas, administramos tratamientos y resolvemos dudas. Todo mientras intentamos crear un ambiente de confianza y respeto, sin estigmas”, afirma.
Desde la unidad, se promueven campañas informativas, materiales escritos y una labor continua de educación sanitaria. El objetivo: que la prevención sea un compromiso compartido. “Contar con una enfermera gestora de casos sería clave para dar continuidad y cohesionar todos estos esfuerzos·.
El proceso del trasplante hepático: técnica, coordinación y cercanía
El CHUAC es referente en trasplante hepático. La unidad cuenta con 16 enfermeras y una relación directa con la Oficina Coordinadora de Trasplantes. Preparar al paciente, coordinar su ingreso, acompañar en el postoperatorio y seguir en contacto después de la operación define el trabajo diario de estas profesionales.
“Coordinamos con la OCT la llegada del paciente, lo recibimos tras la intervención, y nos convertimos en una figura cercana para él y su familia. Muchos vuelven a vernos en consultas y nos consideran casi de la familia.”
Vocación, formación y mensaje para las nuevas generaciones
Aunque no sea una especialidad formal, el trabajo en digestivo y trasplante hepático exige conocimientos técnicos avanzados y una gran vocación. “Es una oportunidad única de aprender, tanto en lo clínico como en lo humano. A quienes empiezan les diría: sed humildes, escuchad, preguntad. Y estad cerca del paciente. Ahí es donde nace de verdad la enfermería".
Conocer para salvar vidas
El mensaje de Juan Pablo García Piñón para este Día Mundial contra la Hepatitis es directo y esperanzador: “Conocer la hepatitis es la clave para combatirla. La información, la prevención —especialmente en la transmisión— y el acceso temprano al diagnóstico pueden salvar vidas. Detrás de cada caso hay una historia. Una persona. Una familia. Un futuro". @mundiario