No esperes hasta que te sientas mal para tomar este suplemento
Esperar hasta el último minuto para tomar este poderoso suplemento no es efectivo y te decimos por qué.
Tal vez deberías haberte acostado más temprano anoche o al menos haber optado por una sopa de fideos con pollo para nutrirte en la cena, así que buscas tu vitamina C con la esperanza de que te haga sentir mejor… ¿suena familiar?
Si bien muchos han estado exactamente en esta situación, esperar hasta el último minuto para aumentar el consumo de vitamina C puede no ser el enfoque más efectivo para respaldar la inmunidad porque así no es como funcionan los nutrientes y los sistemas inmunológicos fuertes.
¿Se debe tomar la vitamina C sólo cuando se necesite?
Si bien la vitamina C es un agente poderoso en la función y la respuesta inmunitaria tanto innata como adaptativa, tomarla según sea necesario ciertamente no hará daño, pero no será el enfoque más efectivo para respaldar tu salud inmunológica. Cuando se trata de inmunidad, la vitamina C es un factor clave. De hecho, nuestras células inmunitarias utilizan la vitamina C a un ritmo tan alto que las reservas de vitamina C deben reponerse para mantener tu sistema inmunitario sano y resistente.
En otras palabras, si deseas respaldar completamente tu sistema inmunológico, es vital asegurarse de obtener suficiente vitamina C diariamente.
¿Cómo apoya la vitamina C la inmunidad?
La vitamina C es el principal antioxidante soluble en agua del cuerpo, y su capacidad para eliminar radicales libres y sus acciones antiinflamatorias son una parte importante de la respuesta inmunitaria del cuerpo en todos los sistemas de órganos.
Para empezar, la vitamina esencial ayuda a proteger la primera línea de defensa del cuerpo: la piel. La vitamina C ayuda a fortalecer la barrera epitelial, también conocida como la barrera física de la piel que ayuda a proteger el cuerpo del ambiente exterior. Como eliminador de especies oxidativas reactivas, la vitamina C mantiene el equilibrio oxidativo en la piel y en todo el resto del cuerpo.
Cuando se trata de la inmunidad innata (mecanismos de defensa naturales con los que nacemos), la vitamina C ayuda a regular varios aspectos de la función de los glóbulos blancos. Está involucrada en la producción, regulación y función de diferentes tipos de leucocitos, como como neutrófilos, glóbulos blancos que patrullan el cuerpo para mantenernos a salvo. En otras palabras, no podríamos crear células inmunitarias sin vitamina C.
En general, la vitamina C es un micronutriente innegablemente importante que apoya directamente al sistema inmunitario desde múltiples ángulos, lo que ayuda a reforzar las defensas naturales del cuerpo y a combatir el estrés oxidativo. Tu sistema inmunológico no se beneficiará si agregas vitamina C a tu rutina como último recurso. Cuando se trata de apoyar tu salud inmunológica, piensa en la vitamina C como un complemento a largo plazo, no en un rezo a Dios que haces cuando el tiempo se acaba.
Si tienes dificultades para obtener suficiente C solo de tus alimentos, considera complementar con un suplemento de vitamina C para cerrar la brecha de nutrientes y asegurarte de alcanzar niveles suficientes de la vitamina esencial. @mundiario