Tu piel no miente: lo que las rutinas virales no te cuentan
Hay una pregunta que Fran Diéguez lleva años escuchando en la farmacia, en las aulas y, desde hace un tiempo, en los mensajes que le llegan por Instagram: "He probado todo y mi piel sigue igual. ¿Qué estoy haciendo mal?" La respuesta, dice este farmacéutico vilagarciano especializado en dermocosmética, no está en el sérum que falta por añadir a la rutina. Está en otro sitio.
Con ese punto de partida ha escrito Cuidado de la piel. Más allá del Skincare, un libro que llega en un momento en que el mercado español de cosmética mueve más de 1.500 millones de euros al año y en que las rutinas de diez pasos se viralizan en TikTok como si fueran prescripciones médicas. Diéguez propone frenar, mirar hacia dentro y entender la piel como lo que realmente es: un órgano. El espejo más honesto del organismo.
La piel es el templo de quien la habita. Por eso debemos cuidarla desde dentro y por fuera.
Su trayectoria arrancó en una farmacia de Vilagarcía, donde descubrió que lo que más le interesaba del mostrador no era despachar productos, sino entender al paciente. La pandemia, que lo encerró en casa como a todos, le dio el impulso para abrir un perfil de Instagram y llevar ese mismo enfoque a la pantalla. Hoy tiene cerca de 13.000 seguidores y dirige Postgradum Salud, una escuela de referencia con más de mil profesionales sanitarios formados en su Máster de Dermocosmética y Suplementación.
El libro articula su metodología propia, el modelo In & Out, que parte de una premisa tan sencilla como poco practicada: la piel no puede entenderse de manera aislada. La microbiota intestinal, el equilibrio hormonal, la calidad del sueño, el estrés crónico y la alimentación condicionan lo que ocurre en la superficie de la piel con tanta o más influencia que cualquier cosmético. Un brote de acné recurrente puede tener origen hormonal o digestivo. Una piel que no responde a nada puede estar simplemente sobrestimulada. Una sensibilidad que aparece de la nada quizás lleva tiempo gestándose desde dentro.
"A veces la gente se mueve por modas", reconoce Diéguez, "y a los profesionales nos toca desmentir cosas que circulan en redes." No se trata de demonizar la cosmética, sino de devolverle su lugar: el complemento de una estrategia más amplia, no el eje de todo.
Lo que sí puedes hacer, desde hoy
1. Limpia con criterio. No todo limpiador es válido para todos los tipos de piel. El producto adecuado respeta la barrera cutánea en lugar de comprometerla.
2. Hidrata sin sobrecargar. Más pasos no equivalen a mejor resultado. Una rutina sostenible y ajustada a tu piel supera siempre a un protocolo copiado de las redes.
3. Protección solar, los 365 días. En Galicia, dice Diéguez, se asocia el protector solar al sol de verano. Es el error más frecuente y el que más envejece. La radiación ultravioleta actúa también en días nublados.
4. Observa tus hábitos, no solo tu neceser. El sueño, la alimentación y el estrés se leen en la piel con una fidelidad que ningún cosmético puede enmascarar indefinidamente.
5. Consulta a un profesional. Antes de añadir activos, conviene saber qué tipo de piel tienes y cuál es tu punto de partida real. Un diagnóstico preciso vale más que diez productos bien intencionados.
Cuidado de la piel. Más allá del Skincare no es un catálogo de lo que hay que comprar. Es, en realidad, una invitación a relacionarse de otra manera con la propia piel: con curiosidad, con paciencia, con el conocimiento de que lo que se ve en el espejo cada mañana tiene mucho que decir sobre cómo vivimos. Y que, a veces, la mejor crema del mundo no puede sustituir a un buen descanso. @mundiario