La lomografía lucha por un futuro analógico con diseños funcionales

Esta foto fue tomada por 'lomomanolo' en Las Vigas , México .
Esta foto fue tomada por 'lomomanolo' en Las Vigas , México.

Desde 700 a 35 doloras, hay cámaras para todos los gustos y los resultados fotográficos siempre son originales, únicos y analógicos.

La lomografía lucha por un futuro analógico con diseños funcionales

Si en los años 80 los rusos no se hubiesen interesado por un pequeño artefacto japonés, quizá hoy no estaríamos hablando de esto, ¿de qué? del arte de la lomografía, de fotos de colores intensos e imágenes enmarcadas por viñetas.

El primer prototipo de este tipo de cámaras se llamó LOMO LC-A y fue fabricada por la fábrica rusa LOMO.

Con esta cámara, que parece tan rudimentaria a día de hoy, se pueden hacer fotos como estas:

En sus inicios ya fue todo un éxito, produciendo aproximadamente 1.100 unidades al mes únicamente para el mercado ruso. Pero tuvieron que llegar unos estudiantes desde Praga para descubrir la cámara, interesarse por ella y hacer que la comunidad internacional se interesase también por esta joya de la fotografía.

Corría el año 1992 y ya era un hecho, esta cámara lomográfica se había convertido en un objeto de interés global, por tanto el paso lógico era fundar la Sociedad Lomográfica Internacional (SLI) y celebrar la primera exposición lomográfica a la que siguieron dos expos más simultáneas, una en Nueva York y otra en Moscú.

En 1997 se celebró el primer Congreso Mundial de Lomografía en Madrid. Para el evento se montó un LomoMural de más de 120 metros formado por más de 35.000 lomografías.

Tan solo un año después la Sociedad Lomográfica Internacional lanza la Actionsampler, una cámara de plástico de cuatro lentes que toma cuatro instantáneas secuenciales en una lomografía de 35 mm. Visto en una foto, la imagen queda así:

Tras esta dinámica cámara vienen muchas otras, la Supersample, la Fisheye, que como su propio nombre indica, permite hacer fotos con ojo de pez, la LC-A+, una revisión modernizada de la original LC-A, la Diana+, Lubitel+, la No NUkes, una edición limitada, LC-A+ White, LA-A+ Gold de la que solo se hicieron 130 unidades.

La Spinner 360, LC-A+ Russia Day, la cámara La Sardina con cuatro diseños únicos que evocan a una clásica latilla de sardinas.

Diana F+, la Diana Mini y la Fisheye 2 de lo más glamurosas…

y la primera cámara de vídeo lomográfica del mundo, la LomoKino.

Tras el producto llegan más congresos y el merchandising. El Congreso mundial en Viena en 2002, Congreso Mundial en China en 2004, camisetas, bolsas, fundas para cámaras, artículos de papelería…

Los aficionados a este tipo de cámaras y al resultado que se obtiene con ellas son muchos y van en aumento. Los talleres de lomografía son cada vez más habituales y las cámaras que van saliendo al mercado cada día tienen más funcionalidades. Desde 700 dólares a 35, hay cámaras para todos los gustos y los resultados fotográficos siempre son originales, únicos y analógicos.

La lomografía lucha por un futuro analógico con diseños funcionales
Comentarios