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Revenge, una serie con todo el lujo y el exceso de la alta sociedad

De entre todos los productos televisivos del momento, la serie Revenge destaca por su estilo fashion y el despliegue de ropa, coches y casas caras, carísimas.

Revenge, una serie con todo el lujo y el exceso de la alta sociedad
Emily Van Camp en una foto de su Instagram
Emily Van Camp en una foto de su Instagram

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Judith Muñoz

Judith Muñoz

La autora, JUDITH MUÑOZ, es escritora y periodista. Fue coordinadora general de MUNDIARIO, donde actualmente es adjunta al Editor. Fue redactora del periódico Xornal de Galicia y también formó parte del equipo del periódico La Voz de Galicia y de la agencia Quattro Idcp. Es autora del libro de poesía Anhelo. @mundiario

Para hablar de lujo, glamour y exclusividad televisiva, hay que citar obligatoriamente la serie Revenge, un drama high society estrenado en la cadena americana ABC en 2011 y que actualmente se encuentra en su tercera temporada. En Latinoamérica la emiten por Sony y en España por Fox y Divinity.

Lo que Revenge cuenta es la historia de venganza de una joven que vio como sus adorables vecinos de los Hamptons tendían una trampa a su padre, quien acabó pasando sus últimos años en la cárcel. Ahora ella busca venganza y gracias al legado económico de su progenitor puede permitirse vivir a todo lujo cerca de sus víctimas, observando, acechando y eligiendo meticulosamente el momento de lanzar su revenge.  

Lo que Revenge enseña son casas de lujo, sofisticadas fiestas y modelitos de alta costura que suben el caché de cualquier evento de la alta sociedad acaecido en los Hamptons. Este paraje son un conjunto de localidades al este de Long Island, en el estado de Nueva York, donde se reúne lo más dorado de la élite estadounidense. Ese lugar al que Carrie Bradshaw siempre estaba deseando ir pero que en esta serie es pura ficción. Es decir, el drama no se rueda en esta localización sino en Carolina del Norte.

La mansión de los Grayson de cuyo exterior siempre muestran un plano aéreo, no es real, sino una simulación digital que tiene aspectos en común con la mansión de Calvin Klein en Southport (Carolina del Norte).

La casita del personaje de Emily Thorne-Amanda Clarke existe y se encuentra en Wilmington (Carolina del Norte).

¿Entonces por qué trasladar la ficción a los Hamptons si nada se rueda allí ni tan siquiera las viviendas se encuentran en esa zona? La fama que el cine, las series, revistas… ha otorgado a los Hamptons tiene tanto peso por sí misma que solo con pronunciar esa palabra la asociación directa es lujo, dinero, fiestas y moda de alta costura. Carolina Herrera, Dolce & Gabbana, Michael Kors, Vera Wang, Roberto Cavalli o Zac Posen son algunas de las firmas que han vestido a los actores de este drama totalmente impregnado de los mejores aspectos de una típica telenovela.

Gracias a todos ellos podemos ver a una casi olvidada actriz, Madeleine Stone, de 55 años, enfundada en trajes que realzan una cuidadísima figura, como en este de Vera Wang.

Y a nuestra protagonista vengadora, Emily Van Camp, siempre impecable para no desentonar entre tanto vecino fashion. En esta instántanea con vestido de Carolina Herrera.

Vengarse enfundada en un Dolce & Gabbana es lo más.