En tiempos de una guerra brutal y la democracia en peligro, es una suerte tener a Borrell

Josep Borrell. / @infopublicave
Josep Borrell. / @infopublicave
Está al frente de la política europea de asuntos exteriores y defensa. “En estos años de crisis, hemos visto la mejor versión de la UE”, afirma la presidenta de la Comisión. Su vicepresidente aboga por convencer a sus ciudadanos de que no hay alternativa a una Europa unida.
En tiempos de una guerra brutal y la democracia en peligro, es una suerte tener a Borrell

La Cátedra Fundación la Caixa Economía y Sociedad, que bajo la batuta de José Luis García Delgado organiza un ciclo de nueve conferencias anuales en Madrid, contó el lunes pasado con un invitado de honor excepcional: Josep Borrell, Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea disertó sobre los retos de “La Europa Geopolítica”, con brillantez en la forma y el fondo.

Su carrera política, en resumen: fue secretario de Estado de Hacienda entre 1984 y 1991, ministro de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente entre 1991 y 1996, presidente del Parlamento Europeo entre 2004 y 2007 y ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación entre 2018 y 2019. Desde el inicio de su etapa en Bruselas ha demostrado ser un excelente Alto Representante de la UE en estos tiempos tan convulsos que nos tocan vivir actualmente.

En su conferencia hizo hincapié en que la Unión Europea no tenía otra opción que tomar partida por Ucrania en su lucha por la unidad territorial y en contra de la invasión rusa, si quería seguir siendo fiel a los principios básicos de paz y seguridad que han servido como faros del continente desde la II Guerra Mundial. En que la unidad de acción política, económica y militar de la UE ha sido ejemplar, a pesar de los intereses opuestos de muchos de sus 27 miembros. Y en que las consecuencias económicas de la guerra son enormes, no solo para la Unión Europea que tiene que hacer frente a la crisis energética, una inflación descontrolada y desajustes logísticos que repercuten en su bienestar, también para los países del tercer mundo, en especial para África, por el peligro de hambrunas de enorme envergadura. 

En cuanto a la OTAN, cuya cumbre madrileña comenzaba un día después de su conferencia, resaltó los retos del futuro: una inversión militar en aumento y más coordinada entre los países de la Unión Europea, para dejar de ser tan dependiente de los Estados Unidos de América. Un apoyo a Ucrania, en cuanto a la disposición de equipamiento militar, para que se pueda defender mejor del agresor ruso Y un relato más convincente de las razones que han llevado a la OTAN a estar unida como nunca, para contrarrestar la propaganda de Rusia y sus aliados de que el pacto militar occidental es el supuesto culpable de la guerra en Ucrania. 

Y en cuanto a la Unión Europea, también apeló a un relato más didáctico para que sus ciudadanos no caigan en la tentación de olvidar primero, el enorme coste humano que está teniendo que soportar Ucrania por defender su sistema democrático, por expresar su deseo de ser miembro de la UE y por conservar su integridad territorial. Segundo, que una guerra siempre tiene consecuencias económicas negativas, soportables si los gobiernos hacen sus deberes para proteger a los más débiles y si cada país no cae en la tentación de anteponer sus intereses nacionales a la solidaridad europea que exige el momento histórico. Y tercero, que Bruselas y los gobiernos de los 27 hayan sido capaces de tomar por unanimidad medidas de castigo a Rusia y sus oligarcas, ha potenciado el rol geopolítico de la Unión Europea en el mundo. 

Los que nos consideramos europeístas convencidos, observamos con satisfacción que hay un liderazgo político en Bruselas que está a la altura de las circunstancias. Representado de forma ejemplar por Ursula von der Leyen: el periodista Guillermo Abril escribió en “Ideas El País” un estupendo perfil sobre la presidenta de la Comisión Europea, en el cual resaltaba que “la buena gestión de la pandemia, los Fondos de Recuperación y el frente común contra Putin han relanzado su figura”. Y por Josep Borrell: el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, así como vicepresidente de la Comisión Europea, convenció a los asistentes de su conferencia en Madrid de que la política europea de asuntos exteriores y seguridad está en muy buenas manos. @mundiario

En tiempos de una guerra brutal y la democracia en peligro, es una suerte tener a Borrell
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