No al autosabotaje profesional

Joven empresaria. / Freepik.
Joven empresaria. / Freepik.
Si mostramos nuestros logros, lo relacionamos con algo negativo y, si avanzamos en un ámbito personal o profesional, lo relacionamos con traicionar a la familia o a los colaboradores.
No al autosabotaje profesional

¿Se han preguntado qué nos mantiene en el mismo puesto, con el mismo salario y nos hace abandonar nuestros sueños? A esa angustia e indecisión se le conoce como autosabotaje. Surgen cuando dudamos si merecemos algo, como un aumento; cuando no creemos en nuestras capacidades, el clásico “yo no puedo”. A veces se presenta como negación de lo que deseamos, cuando hemos fallado tanto que es más fácil rendirse.

El miedo que se experimenta cuando vamos a conseguir algo —y la culpa por alcanzarlo— surgen en nuestro inconsciente a partir de experiencias negativas anteriores. O a partir de la manera en que entendemos la realidad y el mundo, pero sobre todo a nosotros mismos, y que implementamos, de manera involuntaria, para evadir experiencias similares.

Desafortunadamente, muchos aprendemos desde pequeños que no somos capaces de hacer bien las cosas. Si mostramos nuestros logros, lo relacionamos con algo negativo y, si avanzamos en un ámbito personal o profesional, lo relacionamos con traicionar a la familia o a los colaboradores, y esto solo provoca que seamos víctimas de nosotros mismos.

1- No seas víctima: Cuando nos victimizamos, nos minimizamos. Ser víctima nos despoja de cualquier responsabilidad y posibilidad de acción, siendo raíz fundamental del autosabotaje profesional.

Evitémoslo asociando una palabra que indique cuando ese rol de víctima se presente, para recuperar el control de las cosas y empezar a buscar soluciones en lugar de darle vuelta al problema.

2- Autoconocimiento: Un obstáculo inmenso cuando hablamos de alcanzar nuestras metas. ¿Quién eres? ¿Con qué sueñas? ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? Cuando se sabe a dónde se va y por qué, es cuando hay claridad. Solo así se pueden tomar decisiones que cambien nuestras vidas, sobre todo a nivel profesional.

3- Sacúdete la flojera: Saber cómo hacer dinero no nos convierte en millonarios. Es la acción la que brinda resultados. Quiero compartirles algo muy valioso que mi madre solía decir: “la pereza es la madre de la pobreza”, porque alguien que no hace nada, jamás logra nada.

Para evitar la flojera les recomiendo que recuerden: no siempre nos sentimos con ánimos, pero “tampoco somos lo que sentimos”. Así es que, con ganas o sin ganas, toma acción. Conoce más elementos que pueden ayudarte a evitar el autosabotaje y construye tu propio camino hacia el éxito con mi guía gratuita “Cómo ser una mujer chingona en 10 pasos”. @mundiario

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