Un acuerdo de país, contra viento y marea

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. / Fernando Calvo de Pool Moncloa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. / Fernando Calvo de Pool Moncloa
No hay vuelta atrás y España se implica cada vez más en los designios de la OTAN. La totalidad del Gobierno no apoya lo que su presidente, Pedro Sánchez, busca e incluso proclama. Revive el "OTAN, de entrada no".
Un acuerdo de país, contra viento y marea

Pedro Sánchez, en su condición de presidente del Gobierno, busca hacer creer que, además de necesario, es posible crear los apoyos necesarios para lograr una política aprobada en Madrid por la OTAN. Con un Congreso de los Diputados tan sumamente fraccionado en España, hoy por hoy, solo tiene segura -o casi- el presidente español la aportación específica del PP para dar viabilidad a lo que la treintena de mandatarios de países de la Organización Atlántica acordó esta semana: la integración en la estructura de la organización defensiva de dos países -Finlandia y Suecia- tradicionales "ojeadores" que ahora, cuando comprueban a dónde conduce el "no ser de", buscan un amparo que España tiene -incluidos los territorios de Ceuta y Melilla- desde hace 40 años.

Esto se produjo, curiosamente, en una reunión que la Alianza ha celebrado en un país, España, cuyo Gobierno ni siquiera cuenta, oficialmente, con una mayoría necesaria para admitir esa mayor implicación atlántica española incluso por la vía presupuestaria. Esta, la única que le conduciría a cumplir en sus aportaciones económicas al sostén de aquella Organización. Y aún así, Sánchez confía en la responsabilidad y la consciencia de los que proclaman la necesidad de conformar "una política de país".

¿Puede, lealmente, hablarse de esta política de país sin invocar las quimeras de un sueño de verano?

Votos prestados

Se lo juega todo Pedro Sánchez a la carta más alta de la oposición parlamentaria (PP) e incluso corre el riesgo de una abstención -incluso un apoyo- de Vox para que lo acordado por la OTAN, con el plácet socialista español entre el miércoles y el jueves, sea una realidad. Pero de las otras bancadas -con la probable excepción de un voto canario favorable- no puede o no debe esperar nada más. Sería una notable sorpresa que aquellos partidos que apoyan más o menos cotidianamente al Gobierno del señor Sánchez arrimaran esta vez el ascua a esa sardina de la OTAN. 

Obviamente saldrá adelante su propuesta si, como ya ha afirmado el PP, tiene sus votos en lo que es una cuestión de Estado y, de este modo, dar viabilidad conjunta a la citada "política de país" -se lo recordarán siempre los populares-. Igualmente harán aquellos que como UP. ERC, PNV o Bildu. Y me atrevo a decir que buen número de socialistas. Naturalmente en sentido contrario.

Sin duda son votos prestados. Y otros, concedidos a regañadientes. Ya se sabe. Pero España cumplirá. Estoy seguro. Ojalá sea para bien. @mundiario

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