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Venezuela: Maduro indulta a presos políticos opositores para congraciar a su Gobierno

El chavismo mueve las piezas del ajedrez y busca reconfigurar el panorama político para garantizar su victoria en las elecciones de la Asamblea Nacional el 6 de diciembre, lo cual podría consolidarlo más en el poder.
Venezuela: Maduro indulta a presos políticos opositores para congraciar a su Gobierno
El ministro de Comunicación (jefe de la propaganda chavista), Jorge Rodríguez, y el presidente (de facto) de Venezuela, Nicolás Maduro, en el Palacio de Miraflores, Caracas / AVN.
El ministro de Comunicación (jefe de la propaganda chavista), Jorge Rodríguez, y el presidente (de facto) de Venezuela, Nicolás Maduro, en el Palacio de Miraflores, Caracas / AVN.

El juego y el negocio de la política en Venezuela no se detiene con una crisis económica ni con una pandemia en curso. Justo cuando la confrontación entre los dos polos de poder que se disputan el control de los recursos financieros del país entró en una fase neutral y de poca o nula actividad por la crisis derivada del coronavirus, aunado a la paralización de la vida nacional por la aguda escasez de combustible y el deterioro económico agravado, el régimen comunista de Nicolás Maduro continúa con su estrategia de utilizar a los líderes opositores que mantiene cautivos como presos políticos para así ganar tiempo en el poder y percepciones más diplomáticas de la comunidad internacional, que lo presiona para solucionar la crisis o hacerse a un lado. 

Y es que el ministro de Comunicación venezolano, Jorge Rodríguez (recientemente recuperado de su infección por Covid-19), anunció este lunes que “el presidente Nicolás Maduro decidió otorgar una serie de indultos para 110 dirigentes de la oposición venezolana en aras de promover la reconciliación nacional y la búsqueda de paz”, informó en una rueda de prensa transmitida por la televisora estatal VTV.


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Esto implica que la cúpula de poder del chavismo empieza a posicionarse en una estrategia basada en liberar a los miembros más radicales de la oposición con el objetivo de lograr que algunos de ellos participen en las elecciones legislativas del 6 de diciembre y así justificar el sistema electoral, presuntamente amañado y predeterminado, que prevé configurar con el recientemente nombrado Consejo Nacional Electoral -compuesto por rectores afines al oficialismo-.

Rodríguez precisó que entre los beneficiados por este decreto presidencial se encuentran reconocidos diputados de la oposición como Freddy Guevara (aliado del simbólico presidente interino Juan Guaidó), Freddy Superlano, Tomás Guanipa, Miguel Pizarro (representante designado por Guaidó ante la ONU para la crisis humanitaria), Américo de Grazia, Simon Calzadilla, Juan Pablo Guanipa (un ex gobernador electo inhabilitado para el cargo por el Gobierno), José Guerra (ex presidente de la Comisión de Finanzas del Parlamento) y Henry Ramos Allup (ex presidente del Parlamento y líder del partido más antiguo del país; Acción Democrática), a quienes se les había allanado la inmunidad parlamentaria.

En la lista figuran políticos que se encuentran fuera de Venezuela pero con procesos judiciales abiertos dentro del país y otros que están privados de libertad como los también diputados Gilber Caro y Renzo Prieto.

¿Qué busca el Gobierno de Maduro con esta movida?

Entonces, aunque la opinión pública nacional pueda interpretar esto como una medida equivocada de Maduro en la que le otorga de vuelta el capital político y los aliados necesarios a Guaidó para participar en las elecciones de la Asamblea Nacional, la realidad es que se trata de una jugada premeditada para, posiblemente, provocar fricciones en el ala más radical de la oposición -que son los diputados arriba nombrados- y dividir la plataforma política con la que el llamado “presidente encargado” intente boicotear unas elecciones clave para el chavismo, pues con ese proceso podría terminar de asestar el último golpe de gracia a la oposición, que lo atornillaría en el poder forma indefinida en un ciclo de dominio absoluto sobre todas las instituciones del país, en especial sobre las tres ramas centrales del poder: la que gobierna (Presidencia de la República), la que hace cumplir las leyes (Tribunal Supremo de Justicia) y la que crea las leyes (Asamblea Nacional).

"La vicepresidenta ejecutiva (Delcy Rodríguez), la ministra del Servicio Penitenciario y el de Relaciones Interiores de Justicia y Paz, quedan encargados de ejecutar el presente decreto", ratificó el ministro Jorge Rodríguez, hermano de la vicepresidenta. 

A pesar de que el artículo 161 de la Constitución venezolana estipula que los diputados del Parlamento gozan de inmunidad en el ejercicio de su cargo, el régimen de Maduro violó esa norma, les levantó el fuero legislativo e inició procesos penales contra esos políticos, de los cuales las gran mayoría se exilió en Colombia o solicitó refugio-asilo en las embajadas de Chile, Italia y Argentina en Caracas.

El jefe de propaganda del régimen chavista informó de que el indulto, que tendrá vigencia desde la publicación en Gaceta Oficial, “no condiciona a los beneficiarios para que participen en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre”. “La participación es decisión de ellos”, precisó Rodríguez, quien recordó que existe una prórroga determinada por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Ese punto elemental es la clave para entender que, en el trasfondo de esta decisión, yace la estrategia previamente calculada de Maduro para que las elecciones parlamentarias tengan participación de candidatos y así tratar de persuadir a la comunidad internacional de que es un proceso legítimo con el apoyo de la oposición, lo cual sería un apoyo parcial tras el llamado a la abstención lanzado por Guaidó, quien aún cuenta con el respaldo de Estados Unidos y otros 54 países como “presidente interino” de Venezuela.

Rodríguez señaló que “la medida, propuesta por la Comisión para la Verdad, Justicia y Paz, busca el fortalecimiento de la democracia y la apertura de cauces de acción política dentro del marco de la Constitución de Venezuela”. 

La posible reacción de la oposición

Hasta ahora, Guaidó no se ha pronunciado sobre esta decisión, pero no se descarta que el líder opositor llame a la aceleración del proceso para una posible consulta popular que rechace la celebración de las elecciones parlamentarias de diciembre, aunque sería un hecho político de carácter simbólico que incluso podría ser neutralizado por el sistema de represión de Estado del régimen de Maduro.

“Es el momento de la unión nacional para enfrentar el bloqueo criminal de EE UU y la pandemia de coronavirus a través de una convivencia pacífica y la resolución de las controversias por vías constitucionales, electorales y pacíficas”, recalcó el funcionario, uno de los de mayor confianza para Maduro en su estrecha cúpula de poder.

Por lo tanto, el escenario de un nuevo diálogo en Venezuela entre el Gobierno y la oposición queda completamente descartado, lo que abriría un único escenario posible: una negociación final por el poder bajo la coacción de Estados Unidos sobre el régimen de Maduro tras nuevas sanciones y mecanismos de presión financiera, militar y diplomática estimulados por la administración de Guaidó.

La política en este país sudamericano ha recuperado la dinámica de su agitado intercambio y negociación de apoyos, voluntades, favores e intereses tras la concesión de una medida cautelar de arresto domiciliario del Tribunal Supremo de Justicia (controlado por el Gobierno) al diputado opositor radical Juan Requesens, quien en agosto de 2018 fue detenido por su presunta y no probada participación en un atentado con drones contra Nicolás Maduro durante un desfile militar en Caracas. @mundiario