El ultraconservador Mike Johnson, elegido presidente del Congreso de EE UU
Tras semanas de caos, divisiones internas y una parálisis que ha sumido al Congreso estadounidense en la ingobernabilidad, finalmente la Cámara de Representantes tiene nuevo presidente. El congresista ultraconservador Mike Johnson, un representante evangélico de 51 años por el estado sureño de Luisiana, ha recibido los votos de la mayoría de la Cámara baja que lo acreditan como nueva tercera autoridad de los Estados Unidos.
Johnson ha puesto fin a las fricciones internas del Partido Republicano después de que el ala dura del partido prácticamente dinamitara sus relaciones con el resto, los congresistas de derecha tradicional y moderada del grupo parlamentario, después de que el ultraconservador Matt Gaetz presentara una moción de censura contra el presidente de la Cámara, Kevin McCarthy, que sumió al Congreso en la inoperatividad legislativa justo habiendo dejado por fuera de un acuerdo de la deuda las ayudas financieras a Ucrania, y cuando estaba por estallar la nueva guerra en Oriente Próximo.
En la primera votación a la que se presentó Johnson, ha salido elegido gracias al voto en bloque de la mayoría republicana en la Cámara, con 220 diputados conservadores menos uno ausente, después de tres semanas de desgaste parlamentario, negociaciones frustrantes y varias rondas de votación infructuosas que se desperdiciaron con hasta tres candidatos y otros que ni siquiera fueron sometidos a votación al contar con el grueso del respaldo del partido. El fracaso de los otros nominados ha allanado el camino de Johnson a convertirse en la tercera autoridad de EE UU, justo detrás de la vicepresidenta Kamala Harris en la línea de sucesión del poder.
La elección de Johnson fue frenética, imprevista y pone por fin en orden las cosas en el edificio del Capitolio de EE UU. El nombramiento del nuevo speaker del Congreso desbloquea la actividad legislativa de la Cámara baja, de mayoría republicana y demócrata en el Senado, justo cuando urgencias domésticas y globales apremian la capacidad estadounidense de tomar decisiones. Una de ellas es la solicitud del presidente, Joe Biden, de la aprobación de un paquete conjunto de ayuda militar a Ucrania e Israel de 105.000 millones de dólares. @mundiario