La oposición se fortalece en Argentina ante el retroceso del kirchnerismo

Patricia Bullrich; líder de la coalición Juntos por el Cambio; y Javier Milei, líder del espacio político La Libertad Avanza. / RR SS.
Patricia Bullrich; líder de la coalición Juntos por el Cambio; y Javier Milei, líder del espacio político La Libertad Avanza. / RR SS.
El resultado de las elecciones generales de octubre podría tener un impacto profundo en la dinámica política y la trayectoria del kirchnerismo, que enfrenta una posición más frágil que en años anteriores.
La oposición se fortalece en Argentina ante el retroceso del kirchnerismo

La caída del movimiento político conocido como el kirchnerismo ha generado un cambio significativo en la escena política argentina. La perspectiva de una derrota del oficialismo en las elecciones generales de octubre representa un desafío aún mayor que el enfrentado en 2015, cuando Mauricio Macri asumió el poder después de Cristina Kirchner. Tanto el ultraderechista Javier Milei como la conservadora Patricia Bullrich, figuras destacadas de la oposición, comparten el objetivo común de poner fin al kirchnerismo. Aunque sus enfoques políticos difieren, ambos coinciden en criticar al movimiento que ha dominado la política argentina durante las últimas dos décadas y que actualmente atraviesa un período de debilidad inusual.

Durante el maratón electoral de 2023, el oficialismo ha perdido el control de provincias que solían ser bastiones históricos. En las primarias del 13 de agosto, se reveló aún más la fragilidad del kirchnerismo, ya que quedó en tercer lugar con un 27% de los votos, detrás de La Libertad Avanza, liderada por Milei, y la alianza Juntos por el Cambio, encabezada. por Bullrich. Si los resultados se mantienen en las elecciones generales de octubre, el candidato oficialista y actual ministro de Economía, Sergio Massa, quedaría fuera de una segunda vuelta, y el kirchnerismo se convertiría en la oposición. Una derrota en esta magnitud sería aún más contundente que la sufrida en 2015 por el conservador Mauricio Macri.

En 2015, Macri ganó la presidencia en medio de una economía estancada, pero en aquel momento, el recuerdo de los 12 años de gobierno kirchnerista aún mantenía cierta positividad entre diversos sectores. No obstante, la situación actual es muy diferente. Con una inflación que supera el 113% interanual, una tasa de pobreza del 40%, déficits fiscales y comerciales, y las reservas del Banco Central en números rojos, el papel de la oposición sería mucho más complejo que en años anteriores, según fuentes del Gobierno.

La fundación del kirchnerismo se originó como una respuesta a la crisis financiera de 2001-2002, ofreciendo una alternativa a la caída del modelo neoliberal de Carlos Menem. La presidencia de Fernando de la Rúa se caracterizó por la represión policial, la pobreza y la crisis bancaria, y Argentina pasó por cinco presidentes en una semana. El peronista Eduardo Duhalde tomó medidas para estabilizar la economía, pero fue Néstor Kirchner quien emergió como figura política destacada en las elecciones de 2003. Kirchner se distanció de Duhalde y construyó su propio poder, logrando un crecimiento económico impulsado por el aumento de los precios internacionales de los alimentos y una moneda devaluada.

A lo largo de los años, el kirchnerismo implementó políticas para reducir la pobreza, potenciar el consumo interno y enfocarse en el desendeudamiento. Sin embargo, su popularidad y eficacia se vieron afectadas en 2015 debido a la crisis del campo de 2009 y la ralentización económica posterior, así como al aumento de la inflación y la reversión de la disminución de la pobreza. A pesar de estos desafíos, el kirchnerismo logró reconfigurarse y regresó al poder en 2019 con Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

La actual insatisfacción de los ciudadanos argentinos con el Gobierno se refleja en la disminución del apoyo al kirchnerismo en las primarias de 2019 y 2023. El oficialismo perdió casi la mitad de sus seguidores en este período, lo que se tradujo en una reducción de su presencia en varias provincias. Aunque la provincia de Buenos Aires sigue siendo un bastión importante para el kirchnerismo, la oposición busca arrebatarle este refugio en las elecciones generales de octubre.

El retroceso del kirchnerismo ha dado lugar a un fortalecimiento de la oposición en Argentina. La dinámica política del país podría cambiar drásticamente dependiendo de los resultados en las elecciones de octubre. La debilidad actual del kirchnerismo representa un desafío significativo para su futuro político y la dirección del país en su conjunto. Las elecciones decidirán si el kirchnerismo se convierte en oposición y cómo se reconfigurará el panorama político en los próximos años. @mundiario

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