Milei define la agenda con su enfoque radical en la campaña de Argentina

Javier Milei, economista y político argentino. / RR SS,
Con la inflación y la pobreza en aumento, el primer debate de las elecciones presidenciales argentinas se centra en la economía.

La economía ha tomado el centro del escenario en la campaña electoral argentina y se anticipa que seguirá en el primer debate presidencial. Sin embargo, en las últimas horas, un escándalo protagonizado por un alto funcionario provincial kirchnerista ha puesto en la mesa los casos de corrupción. Los cinco candidatos que buscan reemplazar a Alberto Fernández se están preparando para defender sus propuestas y atacar las vulnerabilidades de sus rivales en el debate.

Sergio Massa, ministro de Economía y candidato del peronismo gobernante, sabe que será un blanco fácil debido a la mala situación económica del país: la inflación ha alcanzado un 124,4% interanual, la pobreza ha superado el 40% y el crecimiento se ha estancado. Tanto el economista ultraliberal Javier Milei, candidato de La Libertad Avanza (LLA), partidario de recortar el gasto estatal, como la conservadora Patricia Bullrich, de Juntos por el Cambio (JxC), que aboga por poner fin al kirchnerismo, buscarán derribarlo.

Milei, inesperado ganador de las primarias de agosto, lidera las encuestas de cara a las elecciones generales del 22 de octubre. A pesar de ser el candidato antisistema con menos riesgo aparente, es también el más impredecible. Durante semanas ha habido especulaciones sobre su participación y la posibilidad de que se ausente, desafiando el carácter obligatorio del debate. Sin embargo, las últimas señales indican que participará.

Con una licenciatura en Economía y una destacada trayectoria profesional en este campo, Milei es el candidato con mayor conocimiento teórico sobre la principal preocupación de los argentinos: la situación económica del país. Ha presentado numerosas propuestas que han marcado la agenda de la campaña electoral. Estas incluyen la eliminación de ministerios clave, la dolarización de la economía, la abolición del banco central, reducción del gasto público más allá de las exigencias del Fondo Monetario Internacional y la implementación de un sistema de vouchers para las escuelas públicas, entre otras iniciativas. Sin embargo, estas propuestas polémicas serán blanco de críticas por parte de sus oponentes.

A Milei le falta experiencia en la gestión pública, y para llegar al público en general, deberá simplificar su discurso y evitar tecnicismos incomprensibles para la mayoría. Aunque su estilo apasionado puede repeler a algunos votantes, representa la ira que sienten muchos ante la pérdida generalizada de poder adquisitivo.

Un factor a favor de Milei es su dominio en la campaña digital. Cuenta con un grupo activo de seguidores en redes sociales dispuestos a destacar sus mejores momentos en el debate, lo que podría darle una ventaja en la percepción del público, independientemente del resultado del debate.

Las encuestas colocan a Massa en segundo lugar, el candidato a presidente por la alianza oficialista Unión por la Patria, mientras que Bullrich intentará confrontarlo en el debate para arrebatarle ese puesto. Argentina celebrará una segunda vuelta el 19 de noviembre si ninguno de los candidatos gana en octubre por más del 45% de los votos o el 40% con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo.

Massa tiene experiencia en debates electorales, habiendo participado en 2015 cuando compitió por la presidencia alejado del aparato peronista. Ahora, liderando la alianza oficialista Unión por la Patria, intentará presentarse como defensor de los trabajadores y convencer al electorado de que la salida de la crisis es a través del crecimiento económico y no de los ajustes.

En las últimas horas, un escándalo protagonizado por el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, ha complicado aún más la posición de Massa. Este escándalo puede ser utilizado por la oposición como una herramienta adicional contra él, seguido por los casos de corrupción que se acumulan en las filas peronistas.

Consciente de su debilidad, Massa necesita anuncios impactantes que oculten su fracaso en política económica. En esa línea, se rumorea que anunciará el nombre de su ministro de Economía y, posiblemente, también el del titular del banco central.

Bullrich es la tercera gran candidata. A diferencia de Milei y Massa, la economía es un terreno resbaladizo para ella y podría jugarle en contra en el debate presidencial. Durante la campaña, ha delegado la defensa de sus propuestas en el expresidente del banco central, Carlos Melconian. En el debate, sin embargo, se prevé que ataque duramente al candidato peronista por el deterioro económico desde que asumió como ministro.

El escándalo protagonizado por Insaurralde le brinda un comodín que no dudará en utilizar. Completarán el panel el peronista disidente Juan Schiaretti, gobernador saliente de la provincia de Córdoba, y la diputada y candidata por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Myriam Bregman. @mundiario