Maduro anuncia un ‘reformateo’ entre las relaciones de EE UU y Venezuela

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. / RR SS.
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. / RR SS.

La revolución Bolivariana ha confirmado la reunión que sostuvo con la Casa Blanca este sábado, y anuncia que continuarán en negociaciones con el reinicio de sus relaciones.

Maduro anuncia un ‘reformateo’ entre las relaciones de EE UU y Venezuela

El mundo ha cambiado a partir del 24 de febrero, cuando el presidente ruso Vladimir Putin anunció una “operación militar especial”, que ha derivado en un conflicto bélico entre Ucrania y las fuerzas rusas. Ahora Washington mira con buenos ojos, ante la imposición de sanciones contra los hidrocarburos rusos, el petróleo, venezolano buscando acercarse a la cúpula chavista.

El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, ha confirmado que sostuvo una reunión, cara a cara, con funcionarios estadounidenses de alto nivel. Las conversaciones se dieron el sábado en la sede del Gobierno nacional, el Palacio de Miraflores, y contó con la presencia del mismo Maduro, la primera combatiente (primera dama) Cilia Flores y el presidente de la Asamblea Nacional manejada por el chavismo, Jorge Rodríguez.

Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, confirmó que sí, este fin de semana se dieron las conversaciones que habían sido filtradas al diario The New York Times. De acuerdo con las declaraciones de la funcionaria, se abordaron asuntos como la crisis energética mundial y la liberación de los presos políticos estadounidenses que están detenidos en Caracas desde 2017.

La reunión sucedió en un ambiente sin precedentes, cuando naciones tradicionalmente neutrales como Suiza o Finlandia, han fijado una clara posición contra Rusia. El terremoto geopolítico se ha extendido hasta el continente americano, con el envío de una delegación de alto nivel a Caracas, en un intento por recuperar la influencia que EE UU perdió en Venezuela, tratando de disuadir a la cúpula chavista para que abandone sus estrechas relaciones con Putin.

Biden y Maduro se acercan

La delegación estadounidense estuvo compuesta por Juan González, el principal asesor de la Casa Blanca en asuntos latinoamericanos, el embajador para Venezuela con sede en Colombia, James Story, y Roger Carstens, enviado especial de EE UU para asuntos de rehenes, cuya competencia, presumen varias organizaciones no gubernamentales venezolanas, corresponde a la liberación de los seis ejecutivos de la filial estatal binacional Citgo.

En un marcado cambio en su forma de expresarse acerca de EE UU, a quien usualmente Caracas tacha de imperialista, Maduro calificó la reunión como “respetuosa, cordial y muy diplomática”. Asimismo, el propio Maduro afirmó que las conversaciones continuarían, “estaban las banderas de EE UU y Venezuela, y se veían muy bonitas unidas”, declaró el líder venezolano.

En lo que parece ser una tregua, y la construcción de puentes entre dos bandos, que parecían lejos de acercarse antes de la invasión rusa a Ucrania, el Gobierno de Maduro ha dejado entrever que está dispuesto a lograr muchas cosas de la mano de Washington. “Hemos acordado trabajar en una agenda desde el respeto y la esperanza del mundo, para así poder avanzar una agenda que permita el bienestar y la paz de los pueblos de la región”, dijo.

¿Qué se cuece?

Maduro confirmó la intención de que la administración del presidente estadounidense, Joe Biden, levante las sanciones para beneficiar a la producción petrolera del país, prácticamente paralizada, que sólo llega a producir 800 mil barriles de petróleo diarios. “Estamos listos para recuperar la producción. Uno, dos o tres millones de barriles, ¡todo! ¡Todo en nombre de la paz!”, aseguró Maduro.

“Hemos decidido reactivar el proceso de diálogo nacional con todos los factores políticos, económicos, religiosos del país. Vamos a un reformateo de un proceso de diálogo nacional, más inclusivo, más amplio”. Asimismo, anunció el retorno de las negociaciones con la oposición en México suspendidas por el régimen desde 2021, y otros sectores marginados por el Gobierno, como la Iglesia o la sociedad civil.

Frente a la invasión en Ucrania, EE UU plantea la imposición de prohibiciones para adquirir petróleo, gas natural y carbón rusos. Diversos analistas han estimado que, aunque Venezuela ya no tenga la capacidad de producir los barriles necesarios para suplir el vacío del 8 % de importaciones de Washington, sigue siendo un objetivo tentador. Al asegurar mejores relaciones con Venezuela, EE UU aleja a Caracas de Moscú, permitiendo que se puedan levantar las sanciones y mejorar la producción petrolera.

Hermetismo entre la oposición

El presidente que EE UU reconoce desde 2019 es Juan Guaidó. Su embajador, reconocido y acreditado por Washington, Carlos Vecchio, se expresó criticando la postura de Biden de acercarse a Maduro en estas situaciones. “Comprar petróleo a Maduro o a Putin es lo mismo. Son petróleo de sangre”, escribió Vecchio.

Por su parte, los senadores republicanos estadounidenses han sido asiduos críticos de la nueva postura de Biden, frente al régimen que ha acusado como un infractor sistemático de los derechos humanos. “Que Biden organice reuniones secretas con el narcoterrorista Maduro sin siquiera informar a los venezolanos que han sufrido y arriesgado todo oponiéndose a Maduro es una vil traición”, escribió este lunes en Twitter el senador republicano por el estado de la Florida, Marco Rubio.

En la misma línea se posiciona Bob Menéndez, un senador demócrata y presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE UU, que al igual que Rubio se ha involucrado bastante en la causa venezolana. “No deberíamos darle una nueva vida a su régimen de tortura y asesinato” dijo Menéndez refiriéndose al Gobierno chavista. @mundiario

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