El Gobierno de Nicaragua expulsa al Comité Internacional de la Cruz Roja

Rosario Murillo y Daniel Ortega, dictadores de Nicaragua. / RR SS.
El régimen sandinista ha cesado la misión de la CICR sin dar muchos detalles, cuando familiares de presos políticos denuncian su traslado después de una huelga de hambre.

El Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua ha expulsado al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), según un comunicado emitido por la oficina regional de la organización humanitaria, en el que se describe que el cese de operaciones se debe “a pedido de las autoridades nicaragüenses, terminando así su misión humanitaria en el país”.

La expulsión de la CICR ocurre en plenas navidades, cuando unos 90 presos políticos siguen en las cárceles nicaragüenses. También se produce después de que familiares de siete detenidos denunciaron que las autoridades de la prisión La Modelo han trasladado a los reclusos a celdas de máxima seguridad en represalia a una huelga de hambre que iniciaron para demandar mejor alimentación, respeto a las horas de sueño nocturno, permiso de salidas más frecuentes al patio, mejor trato de los carceleros y la autorización del ingreso de material de lectura.

“El CICR recibió en 2018 la autorización de las autoridades de Nicaragua para abrir una misión en el país, enfocada en objetivos exclusivamente humanitarios. En enero de 2019 el CICR estableció una Misión permanente en Managua, y en marzo de ese mismo año el CICR y el Gobierno de Nicaragua formalizaron un acuerdo para visitar a personas detenidas”, pone en contexto el comunicado de la Cruz Roja, sin ahondar en los detalles de su expulsión.

Pero la relación entre el régimen sandinista y la Cruz Roja ha estado llena de baches, su estancia en el país centroamericano siempre ha estado en riesgo. Nada más en marzo de 2022 el Gobierno había expulsado a Thomas Ess, el jefe de la misión de CICR, y la propia oficina humanitaria afirmó desconocer las razones de la salida de su líder encargado.

En mayo de este año el régimen había cancelado la personería jurídica de la Cruz Roja de Nicaragua, confiscó sus bienes y los entregó al Ministerio de Salud nicaragüense, para renombrarla como “Cruz Blanca”.

Las labores de la misión se han enfocado en estos años en “apoyar a la Cruz Roja Nicaragüense para brindar servicios de restablecimiento del contacto entre familiares y para fortalecer su labor humanitaria en favor de las personas más vulnerables; prevenir y atender consecuencias humanitarias de la privación de la libertad; y actividades de formación sobre el derecho internacional humanitario, el marco jurídico aplicable a las tareas en las que participan las fuerzas armadas y de seguridad, y el derecho internacional de los derechos humanos”, reza el texto. @mundiario