El Gobierno de Colombia suspende el decreto de cese al fuego con el ELN
El ministro del Interior, Alfonso Prada, ha insistido en que la tregua bilateral será abordada en la próxima ronda de negociaciones con la guerrilla en México.
El anuncio de fin de año del presidente Gustavo Petro prometía un atisbo de esperanza para detener la violencia de uno de los principales grupos armados de Colombia. Pero el mensaje de que el Gobierno había conseguido un acuerdo para un cese al fuego bilateral de seis meses con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otras cuatro organizaciones criminales, que representan los remanentes del conflicto armado en el país, se ha convertido en un embrollo político.
El Gobierno colombiano tenía listos los decretos para firmar la tregua bilateral con cada una de las formaciones armadas, pero después de que el ELN desmintiera el anuncio de Petro, el Ejecutivo ha procedido a suspender su acuerdo y a estudiar si retoma acciones militares contra el grupo guerrillero.
En una comparecencia de prensa, el ministro del Interior, Alfonso Prada, ha anunciado la suspensión del decreto que supuestamente acordó el grupo subversivo. “Ante la posición asumida públicamente el día de ayer (...) hemos decidido suspender los efectos jurídicos del decreto 2657 del 31 diciembre de 2022 y en el siguiente ciclo (de negociación) se reactivaría el diálogo sobre este particular”, ha dicho el funcionario.
“Invitamos a esta organización a declarar una tregua y mantener el cese y la no violencia, el Gobierno no renunciará a la búsqueda del respeto por la vida para construir la paz total”, ha instado Prada, acompañado por el alto comisionado para la paz, Danilo Rueda, y los mandos militares de Colombia.
El Gobierno reconoce la complejidad de las negociaciones
Prada ha justificado que el Gobierno haya anunciado la tregua, pese a que el grupo subversivo aseguró que nunca se había negociado. “El ELN en varias oportunidades ha planteado la importancia de avanzar en un cese bilateral. El 19 de diciembre luego de declarar cese unilateral por parte de esta organización, pidió que el Gobierno nacional actuara en consonancia con su voluntad de paz y estudiara la posibilidad de un cese bilateral. Bajo ese entendimiento, el Gobierno de Colombia decretó el cese bilateral”.
El ELN había decretado un cese unilateral al fuego para las navidades, que culminó el 1 de enero. Desde que la cúpula negociadora de la guerrilla se sentó en la mesa de conversaciones con el Estado colombiano, había dejado claro que solo se tomaría en cuenta lo discutido sobre la mesa del proceso de paz, nada más.
“Después de evaluar los hechos de las últimas 48 horas y de los últimos 50 años reconocemos que estos procesos tienen un altísimo grado de complejidad, que debemos ir con mucha cautela, prudencia y precaución, pero bajo ninguna circunstancia estamos exentos de que haya una reacción de la contraparte que haya que atender o responder de alguna manera”, ha asegurado Prada.
En cuanto al resto de los grupos armados involucrados en el acuerdo, el Gobierno ha afirmado que mantienen su posición y respaldan la tregua propuesta por el Estado. Acerca del Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia, las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se realizarán reuniones de sus mandos con las autoridades colombianas, para avanzar en asuntos metodológicos y temáticos de la mesa de conversaciones.
En cuanto a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Clan del Golfo) y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (Los Pachenco), el Gobierno asegura que han ratificado su intención de firmar el cese al fuego. “Con estos grupos se iniciarán los espacios de diálogo sociales y jurídicos en los términos previstos en la ley 2272 de 2022″. @mundiario