La fuga de Leopoldo López genera una crisis diplomática entre Venezuela y España

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Funcionarios de la Policía de inteligencia del régimen de Maduro en las inmediaciones de la Embajada de España en Caracas, Venezuela / CNN.
No se descarta que Madrid decida asumir una postura diplomática de mayor cooperación democrática con el proyecto de transición externalizado por Leopoldo López y Juan Guaidó para presionar a la dictadura de Maduro a salir del poder.
La fuga de Leopoldo López genera una crisis diplomática entre Venezuela y España

Las relaciones entre dos países que durante años han compartido el intercambio o migración mutua de ciudadanos por las crisis económicas y políticas que han sacudido a ambos, hoy están más deterioradas que nunca. Madrid y Caracas están en un punto muerto a nivel diplomático, pero al mismo tiempo, en un punto de ebullición que podría exacerbar la influencia de España como un actor de la comunidad internacional con mucho más peso para la nueva estrategia del mundo democrático contra la dictadura que controla Venezuela. 

Y es que la huida a España del líder opositor Leopoldo López, el llamado mentor político encargado de formar el proyecto que hoy se presenta como el Gobierno interino de Venezuela bajo la figura de Juan Guaidó, su aliado y compañero de partido (Voluntad Popular), ha provocado fricciones y un momento de tensión bastante álgido entre el Gobierno español y el régimen de Nicolás Maduro. 


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Tras haber abandonado la embajada de España en Caracas, donde permanecía en condición de huésped-refugiado en la residencia del embajador ibérico Jesús Silva, Leopoldo López huyó en secreto de Venezuela, probablemente protegiendo su identidad, saliendo a través de la frontera con Colombia por las rutas clandestinas conocidas como ‘trochas’, para luego tomar rumbo hacia la capital colombiana, Bogotá, y de ahí abordar un vuelo directo hacia Madrid. 

Claramente, la salida de López de territorio venezolano es parte de la estrategia que el simbólico gobierno interino de Guaidó (reconocido por España y otros 59 países) coordina para incrementar la presión diplomática y financiera sobre el régimen comunista de Maduro a fin de forzarlo a negociar unas nuevas elecciones presidenciales o su renuncia al poder mediante la entrega progresiva de espacios dentro del Gobierno con la instalación de un Consejo de Estado o un gobierno de transición que saque al país de su grave crisis económica, política y social. 

Pero el chavismo no tardó en tomar represalias contra el entorno de López al darse cuenta de que, como dijo el líder opositor Juan Guaidó, Maduro no controla nada porque su aparato de inteligencia no pudo evitar el escape del ex preso político, quien fue el organizador de las protestas masivas de 2014, en las que fue encarcelado.

El impacto de esta movida de la oposición sobre el régimen de Maduro

“España condena las detenciones de personal laboral de su embajada así como los registros producidos en domicilios de personal adscrito a la misma actos que suponen un incumplimiento de las obligaciones contenidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”, acusó el Ministerio de Relaciones Exteriores de España en un comunicado. La Convención de Viena es el tratado internacional que regula las relaciones diplomáticas entre los países y la inmunidad del personal diplomático.

Así calificó el Gobierno español lo que considera como una violación flagrante de una sede diplomática que, por principio básico del derecho internacional le pertenece a España y es, por ende, territorio español. El Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), la Policía política y de inteligencia del régimen de Maduro, allanó las instalaciones de la legación diplomática para aprehender (sin orden judicial) a los trabajadores y funcionarios de la Embajada de España.

El sistema de inteligencia de la dictadura chavista allanó el pasado 24 de octubre un edificio de viviendas en el que residen el personal diplomático y las fuerzas de seguridad españolas, esto como represalia por la salida del líder opositor Leopoldo López de Venezuela, que el Gobierno (de facto) de Maduro atribuye a una presunta cooperación del embajador español Jesús Silva y del Gobierno de Pedro Sánchez como un “complot” para contribuir al escape de López.

Lo que se sabe sobre la huida de Leopoldo López

Según el portal latinoamericano PanamPost, fuentes vinculadas al líder opositor y al gobierno interino venezolano confirmaron que la huida de López se habría dado producto de negociaciones entre representantes de Guaidó y funcionarios del régimen de Maduro en una reunión en México con la mediación del embajador de Estados Unidos ante Alemania, Richard Grenell. 

Sin embargo, el presidente (de facto) de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este miércoles en una rueda de prensa que no hubo ninguna negociación y que Leopoldo López es un “prófugo de la justicia”. Por su parte, López dijo este pasado martes, también en una conferencia de prensa, desde Madrid, que solo cinco personas sabían de su plan de escape, ni siquiera su esposa, aclarando que no negoció nada con el régimen chavista. 

El edificio diplomático español se encuentra ubicado en el municipio Sucre, en el límite con el municipio Chacao, dentro del área metropolitana de Caracas, muy cercano al hotel Pestana, uno de los más famosos de la capital venezolana.

Además de allanar dependencias ligadas a la Embajada española, el régimen chavista habría encarcelado a uno de los escoltas de López, José Jerjes Neira, y a la mujer que se ocupaba de llevarle alimentos, su cocinera personal Nubia Campos, según denunció el líder opositor Juan Guaidó a través de la cuenta de Twitter del Centro de Comunicación Nacional (la oficina de prensa de su gobierno interino).

El punto cumbre de la tensión entre España y Venezuela

Por su parte, a través de un comunicado oficial, el ministro de Relaciones Exteriores del régimen venezolano, Jorge Arreaza, acusó al embajador de España en Venezuela, Jesús Silva, de organizar el escape de Leopoldo López.

“El jefe de la misión diplomática española en Venezuela fungió como principal organizador y cómplice confeso de la anunciada fuga de territorio venezolano del delincuente Leopoldo López”, reza el comunicado de la Cancillería de Maduro.  Además, el canciller Arreaza señaló directamente al Reino de España de “participar activamente en el escape de López”.

De hecho, la arremetida diplomática y retórica de Caracas contra Madrid, sin mostrar evidencia alguna, se encuentra en un momento de tanta crispación, que Nicolás Maduro aseguró hoy en su rueda de prensa, en el Palacio de Miraflores, que “el embajador español Jesús Silva estuvo presente en la Operación Gedeón”. Ese intento de golpe de Estado fue una operación táctica paramilitar orquestada por una contratista de defensa, tres militares de las fuerzas especiales estadounidenses y un grupo de militares venezolanos disidentes para capturar y remover a Maduro del poder el 3 de mayo de 2020.

¿Cómo podría reaccionar España?

El Gobierno español no ha respondido a esas acusaciones de Maduro ni tampoco al señalamiento de la Cancillería venezolana sobre su presunta implicación y planificación en el escape de López. Sin embargo, no se descarta que Madrid decida asumir una postura diplomática de mayor cooperación democrática con el proyecto de transición externalizado por Leopoldo López y Juan Guaidó para presionar a la dictadura de Maduro con más sanciones y aislamiento internacional sobre su régimen a fin de llevarlo a una negociación por nuevas elecciones presidenciales para solucionar la grave crisis política, económica y social venezolana. @mundiario 

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