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Exministro de Petróleo de Venezuela: “Maduro va a caer por el desastre de PDVSA”

El petróleo y el oro son los dos recursos que actualmente integran la plataforma de intereses que sostiene a la cúpula del régimen chavista en el poder pese a que Venezuela vive la peor crisis de sus más de 200 años de historia.
Exministro de Petróleo de Venezuela: “Maduro va a caer por el desastre de PDVSA”
El presidente (de facto) de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a Rafael Ramírez cuando este era ministro de Petróleo y presidente de PDVSA / El Universal.
El presidente (de facto) de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a Rafael Ramírez cuando este era ministro de Petróleo y presidente de PDVSA / El Universal.

Bien reza el popular dicho que todo cae por su propio peso. En el caso del país que posee las reservas de petróleo probadas más grandes del planeta (300.000 millones de barriles en el subsuelo) y el que actualmente tiene el sistema de vida más precario y hostil de toda América por la negligencia, la corrupción y la monopolización del poder de un régimen comunista, es perfectamente aplicable este principio a la compleja realidad que hoy vive Venezuela.

Y es que cuando el motor y fuente de la riqueza financiera del país sudamericano se desaceleró por la volatilidad del mercado petrolero mundial, la caída de los precios del crudo por los conflictos bélicos en el Medio Oriente -donde existe casi la mayor parte del petróleo en el planeta- aunado a las estructuras de capitales ilícitos en el Gobierno venezolano, la economía de esa nación se convirtió en un esquema de dinero artificial que trajo consigo pobreza, desempleo, migración, devaluación, desigualdad e hiperinflación.


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Ante ese contexto, el ingeniero que solía ser el jefe de la otrora próspera industria petrolera venezolana y el segundo hombre más fuerte del chavismo, se pronunció sobre la realidad de una Venezuela que está al borde de un colapso decisivo. Rafael Ramírez, ex ministro del Petróleo y antiguo hombre de confianza del ex presidente Hugo Chávez, cree que el actual presidente, Nicolás Maduro, “va a caer por el desastre que ha provocado en PDVSA (Petróleos de Venezuela SA)”; la empresa energética estatal que proveía al país del 96% de los dólares que captaba en el mercado internacional.

Crisis energética en Venezuela

Venezuela no solo vive una crisis económica de hiperinflación, austeridad, devaluación y pobreza en el 80% de su población, sino que también atraviesa por una crisis energética que ha paralizado el sistema de transporte interno y la dinámica de funcionamiento común en la movilidad de los venezolanos, las empresas y todos los sectores de la vida nacional que aún permanecen de pie debido a la desordenada dolarización que generó el fenómeno inflacionario al volver la economía del país un sistema de flujo de dinero artificial (la devaluada moneda nacional; el bolívar) y dividirla entre los que logran sobrevivir al desgaste social por poseer dólares y los que caen en la mengua de un deterioro causado por la negligente administración económica del régimen de Maduro, sostenido en el poder por la élite militar que controla todo el territorio y se beneficia de las rentas producidas por el oro y el petróleo de la nación.

"El problema de PDVSA no es un problema técnico, sino político. Es Maduro quien toma las decisiones, es el presidente de la República quien coloca los miembros de la junta directiva. Con Maduro no hay manera. Maduro no se ha dado cuenta que él va a caer por el desastre de PDVSA", aseguró Ramírez en una entrevista con la agencia española EFE.

El rol del petróleo en el complejo futuro de un país colapsado

Esto implica que, desde el punto de vista del ex ministro y presidente de la compañía, Rafael Ramírez, podría generarse una ruptura en la estructura gerencial de PDVSA y en la jerarquía militar que controla las operaciones y los capitales que produce la estatal, pues ante la caída de 16.000 millones de dólares en los últimos cuatro años y la pérdida de 5.000 millones de dólares este año debido a las sanciones de Estados Unidos -en su objetivo de derrocar al régimen de Maduro- el retiro de las cadenas de apoyo en la línea de altos mandos militares a la gestión del presidente socialista provocaría un viraje en la cúpula de poder del Gobierno venezolano, dado que si PDVSA no exporta petróleo a China o Rusia, el régimen no capta pagos con euros en efectivo que retroalimenten el sistema de respaldo armamentístico que la Fuerza Armada le provee a Maduro para mantenerlo en el mando de la nación. 

La producción de petróleo de Venezuela se ubica en los niveles más bajos de su historia con tan solo 600.000 barriles, lo que ha obligado al país a importar gasolina de Irán y pagarla con toneladas de oro (30.000 onzas equivalentes a 60 millones de dólares) de las arcas públicas del Banco Central de Venezuela, es decir, de las reservas de la nación, pues ese es el elemento que aún sostiene el aparato financiero y militar con el cual el chavismo subsiste en el poder como su hábitat natural prolongado. 

Rafael Ramírez es uno de los ex altos funcionarios que, presuntamente, más dinero amasó con la administración de una PDVSA que en los últimos 20 años de chavismo ha generado 1 billón de dólares (US $1.000.000.000.000) en ingresos provenientes de las exportaciones de petróleo. Por ese presunto delito de corrupción, el régimen de Maduro decidió perseguirlo y acusarlo penalmente, lo que obligó a Ramírez a huir del país y exiliarse en Italia. Aunque no se descarta que la pugna entre dos políticos que solían ser aliados (Ramírez fue embajador de Venezuela en la ONU durante el primer período del Gobierno de Maduro), se haya producido por la disputa entre las estructuras de capitales y malversación de fondos que han extraído de PDVSA más de 200.000 millones de dólares para domiciliarlos en paraísos fiscales (Suiza, Andorra y Panamá) y empresas de maletín en el extranjero. @mundiario