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¿Está Estados Unidos al borde del abismo?

La lucha de minorías se mezcla con el peligro de la autocracia e incluso no faltan expertos que advierten del riesgo de confrontación civil. "Gane quien gane, la probabilidad de revolución violenta en EE UU es real", alerta David Kilcullen.
¿Está Estados Unidos al borde del abismo?
Bandera de EE UU.
Bandera de EE UU.

Mario Gontade

Colaborador.

¿Está Estados Unidos al borde del abismo? Al menos desde el diario El País así se lo plantean. También desde otros medios, como El Confidencial. MUNDIARIO ha abordado igualmente la situación en varios artículos de análisis.

Según el diario de Prisa, el mundo intelectual observa el futuro con inquietud ante unas elecciones cruciales en EE UU, donde la lucha de minorías, la cultura de la cancelación y el peligro de la autocracia centran el debate polarizado por las candidaturas de Donald Trump y Joe Biden.

Por si fuese poco, Masha Gessen, que trabaja como analista en The New Yorker y firma un nuevo ensayo –Sobrevivir a la autocracia– sobre el Gobierno estadounidense, alerta de que “Trump no va a aceptar los resultados si pierde”.

¿Una revolución a la vista?

En El Confidencial, David Kilcullen, experto en contrainsurgencia y terrorismo, exasesor de Condoleeza Rice y crítico con la invasión de Irak en 2003, ve en EEUU un alto riesgo de confrontación civil. "Gane quien gane, la probabilidad de revolución violenta en EE UU es real", advierte. Como experto en movimientos armados de origen civil, Kilcullen es crítico y pesimista con la proliferación de conflictos violentos y grupos armados organizados en EE UU, un fenómeno que se ha visto potenciado por la fuerte polarización política tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y la tensión que se está generando en la campaña electoral contra su rival demócrata Joe Biden, con insinuaciones de fraude, desconcierto por la gestión de la pandemia del coronavirus y los repuntes de violencia que han acompañado a algunas manifestaciones convocadas por el movimiento Black Live Matters, oficialmente pacíficas.

"Cuando la Covid-19 se desató en los Estados Unidos –escribió desde Miami Andrés Hernández Alende en MUNDIARIO–, el presidente Donald Trump restó importancia a los peligros del virus. Pese a las opiniones de los científicos, comparó el nuevo coronavirus con la gripe estacional y no coordinó una respuesta nacional organizada. La escasez de equipos de protección para el personal sanitario y la ausencia de medidas de racionamiento para evitar que los acaparadores vaciaran los supermercados evidenciaron la falta de previsión por parte del gobierno, a pesar de que solo había que mirar al otro lado del Atlántico para entender las consecuencias devastadoras de la plaga. En vez de implementar un plan efectivo para paliar los estragos de la Covid-19, Trump insistió en abrir la economía para minimizar el impacto en las empresas."

Ambiente enrarecido

Cuando menos, en EE UU hay un ambiente enrarecido, algo habitual –no solo en Estados Unidos– cuando los tiempos son complejos. Y máxime ahora que tenemos medios de comunicación interpersonales que nos bombardean al segundo con datos –reales o manipulados– sobre la evolución de los acontecimientos en todo el planeta.

Analistas que conocen bien la sociedad americana, con la que conviven, coinciden en calificar la situación de preocupante. Vamos a ver qué sucede, porque lo que allí ocurra afectará en Europa para bien o para mal. Ojalá que las perspectivas para 2021 sean más halagüeñas. @mundiario