El estado de Georgia volverá a contar sus votos ante las maniobras jurídicas de Trump

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El secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger / NBC.
No existe posibilidad de que el reconteo tenga algún sesgo administrativo o jurídico mediante el cual Trump pueda sostenerse para expandir su hipótesis de que hubo “votos doble y votos de muertos” en ese estado.
El estado de Georgia volverá a contar sus votos ante las maniobras jurídicas de Trump

Ante el riesgo de una deriva antidemocrática propugnada por el presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, las instituciones se imponen y el Estado de derecho hace cumplir la ley electoral pese a evidentes intentos de socavarla para preservar un poder que tiene fecha de expiración. Pero en medio de este contexto, se halla la tensión social que podría hacer implosión si la carrera por la Casa Blanca no es frenada con el muro de contención de la solidez institucional y política que durante 244 años ha caracterizado a la primera potencia mundial.

Y es que en vista de la creciente incertidumbre política que Trump ha inducido en un proceso que se hubiese dirimido y concluido en condiciones distintas o normales, como las de las elecciones pasadas, uno de los estados clave en el mapa estadounidense que contribuyó a que las matemáticas favorecieran al candidato demócrata Joe Biden para catapultarse a la victoria como presidente electo, decidió despejar las dudas y reconfigurar el escenario aritmético para que el fantasma del fraude azuzado por el mandatario republicano se desvanezca de la democracia norteamericana. 


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Es por ello que el secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, anunció este pasado miércoles que ese estado ejecutará un recuento de todas las papeletas emitidas el pasado 3 de noviembre en las elecciones presidenciales, tal y como había solicitado el equipo del presidente Donald Trump. Sin embargo, esta decisión no está vinculada con la demanda introducida por los abogados del ex candidato republicano ante el Tribunal de Georgia para suspender el escrutinio allí, cuyo juez principal rechazó por falta de pruebas sobre un presunto amaño en el proceso.

Por lo tanto, no existe posibilidad de que el reconteo tenga algún sesgo administrativo o jurídico mediante el cual Trump pueda sostenerse para expandir su hipótesis de que hubo “votos doble y votos de muertos” en ese estado, que aportó 16 votos electorales al total de 273 con el que Biden ganó la presidencia de EE UU.

La balanza electoral se ha movido levemente este jueves con la confirmación de que el mandatario se ha anotado hoy otra victoria al sumarse los tres votos electorales de Alaska, según las proyecciones de los grandes medios de EE UU, algo que ya se esperaba y que no cambia el equilibrio de fuerzas, pues la legitimidad nacional, el apoyo y reconocimiento diplomático-internacional, el respaldo de las fuerzas de seguridad de la Casa Blanca y la cobertura de los medios están del lado de Joe Biden; un contexto que será muy difícil, por no decir virtualmente imposible, de distorsionar para Trump.

Precisamente, el demócrata Joe Biden ya ha logrado 290 compromisarios con el auge de los votos electorales de Georgia, cuyos márgenes se mantuvieron muy cerrados hasta el último minuto con un 46,9% para Biden y 49,2% para Trump, quien solo logró 217 delegados y todavía no ha reconocido su derrota.

El problema es que la situación está generando mucha tensión en el Partido Republicano, lo cual coloca a este emblemático sello de los valores conservadores de la política, la economía y la sociedad estadounidense en un vacío de liderazgo y en una evidente fragmentación interna por la poca representatividad de Trump en una tolda que ha sido estandarte del expansionismo de EE UU, lo cual el presidente saliente ha controvertido mediante su política de aislacionismo y conflictos con aliados y grandes potencias durante sus casi cuatro años de mandato.

Raffensperger ha indicado que “el margen es tan estrecho que tendrá que hacerse a mano”, también ha dicho que “el recuento se hará cuanto antes”. "Queremos comenzar esto antes de que termine la semana", ha indicado en una rueda de prensa. Esta decisión es clave para entender que un vacío numérico en el proceso podría ser aprovechado por Trump para impugnar la elección en ese estado, aunque tampoco le alcanzaría para minar la victoria de Biden, pues aun sin los 16 votos electorales de Georgia, tendría 273 gracias a los 20 que obtuvo el pasado sábado al confirmarse su triunfo en Pensilvania, la joya de la corona. 

Según la ley del estado, “los candidatos tienen derecho a solicitar un recuento si el porcentaje de resultado está dentro del 0,5%”. Biden actualmente tiene una ventaja del 0,28% en Georgia. Por ende, un margen muy estrecho de tan solo 30.000 boletas lo separan de Trump, quien alega (sin pruebas) presuntos votos de personas fallecidas y papeletas tardías que se emitieron antes del 3 de noviembre por voto adelantado, pero que por la ley local fueron contabilizadas después del día de la elección, una tendencia que favorece a Biden y que Trump, sin argumentos jurídicos, dice que es legalmente inválida. 

Todo parece indicar que la certificación del escrutinio por parte del Colegio Electoral, en una tendencia casi irreversible a favor de Biden, será determinada por el reconteo en Georgia, que solo le sirve a Trump para ganar tiempo, seguidores, más apoyos de los sectores radicales y una suerte de publicidad política que posiciona su imagen mediáticamente a fin de debilitar la transición. La mayor potencia mundial pasará del proteccionismo y el aislacionismo de Trump al progresismo y el liberalismo de Biden. @mundiario

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