Daniel Noboa asume la presidencia de Ecuador: un Gobierno frenético y contrarreloj
El presidente más joven de la historia del Ecuador ha sido investido como el jefe de Estado del país sudamericano a un mandato turbulento de apenas 18 meses.
En horas de la mañana de este jueves, Noboa ha recibido la banda presidencial de manos de su predecesor, Guillermo Lasso, en el hemiciclo de la Asamblea Nacional, ha jurado a la Constitución. El presidente del Congreso, Henry Kronfle, fue el encargado de proclamar la sesión de investidura del nuevo mandatario, que a sus 36 años toma las riendas de un país sumido en la crispación política, aunque de antemano la mayoría del Parlamento se puso a disposición del presidente.
Con un 60,2 % de aprobación, el joven empresario hijo de uno de los hombres más ricos de Ecuador que persiguió la presidencia hasta cinco veces, a punto de cumplir se convierte en el presidente más joven de la historia ecuatoriana. Sin embargo, hereda una serie de desafíos económicos, energéticos, laborales y de seguridad, dejados por el saliente mandatario, Guillermo Lasso. La oposición que su partido, Acción Democrática Nacional (ADN) pueda encontrar en el Parlamento también puede ser crucial para su éxito o torpedear lo que queda de legislatura.
Desde su discurso, Kronfle prometió que su bancada le daría el apoyo necesario a Noboa para mantener una legislatura estable con mayoría. Esa garantía de gobernabilidad fue un guiño al presidente saliente Guillermo Lasso, pues apenas 10 días de su investidura en 2021 se rompió la mayoría parlamentaria que tenía de respaldo el Partido Social Cristiano, del que Kronfle hace parte. De hecho, Lasso fue ignorado por el presidente de la Asamblea Nacional cuando llegó al hemiciclo, cuando el protocolo indica que debe ser recibido como jefe de Estado en funciones.
En su primer discurso como presidente del Ecuador, Noboa aseguró que su rotundo triunfo electoral demuestra que los “revanchismos” políticos no tienen frutos. “Para muchos la juventud es sinónimo de ingenuidad, para mí es sinónimo de fuerza”, aseveró quien será arropado por un gabinete de una mayoría de adultos jóvenes ‘millennials’ cuyo promedio de edad ronda los 42 años. “Pocos gabinetes han sido tan diversos como este con participación de mujeres y jóvenes”, ha dicho.
“Aquellos que busquen atraparme en viejos esquemas fracasarán”, dijo Noboa, que enfatizó que es una nueva opción política, un hombre “sin prejuicios” y que no entrará en la dinámica de polarización política en la que ha estado sumido el país tras la presidencia del izquierdista Rafael Correa. Además, Noboa recalcó que lo que necesita Ecuador es resolver sus problemas más apremiantes: “la violencia y la miseria”, así como avisó de que se enfocaría en dar oportunidades a los jóvenes para combatir la desocupación.
Los retos de Daniel Noboa
Noboa liderará un gobierno corto de 18 meses, completando el período que Lasso no pudo cumplir después de que la oposición correísta se enfrascara en un caso de corrupción heredado de la época del expresidente Lenín Moreno para activar un juicio político en su contra. Lasso, con solo el 11% de aprobación, deja el poder después de haber firmado el mecanismo de “muerte cruzada” para renunciar a su cargo antes de ser destituido, pero al mismo tiempo disolver la Asamblea Nacional para convocar elecciones generales anticipadas.
El joven presidente asume con un país enfrentando un déficit de más de 6.000 millones de dólares y una deuda pública de más de 58.000 millones. El riesgo país alcanza los 1.941 puntos, con un entorno económico y social desafiante. Muchos retos se avecinan heredados del antiguo Ejecutivo, como el anuncio de un crédito puente en Washington que elevó el índice de riesgo país y afectó bonos ecuatorianos, así como un marco fiscal tributario que Noboa quiere reformar como una de sus primeras medidas.
Los racionamientos energéticos, el desempleo al 59,7 %, Fenómeno del Niño, y violencia son urgentes en la agenda de Noboa, que también debe hacer un balance de los más de 6.000 muertos en lo que va del año, con el país amenazado de convertirse en uno de los más violentos de la región.
Noboa propone un ‘Plan Fenix’ que incluye una central única de inteligencia, equipamiento policial y reformas en las Fuerzas Armadas. También promete frenar el crimen organizado, lavado de activos y mejorar condiciones carcelarias. Para ello, debe buscar gobernabilidad con un pacto entre ADN, el bloque socialcristiano y la correísta Revolución Ciudadana. @mundiario