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Chile pide un gobierno de transición y nuevas elecciones presidenciales en Venezuela

Chile podría ser un agente diplomático especial para conectar con otros países de la región y acordar el llamado a un proceso de negociación por la transición de la crisis al control del caos económico y social en Venezuela.
Chile pide un gobierno de transición y nuevas elecciones presidenciales en Venezuela
El presidente de Chile, Sebastián Piñera / El País.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera / El País.

Uno de los actores económicos y diplomáticos de mayor peso en América Latina se ha vuelto a pronunciar sobre el estado actual de una crisis ajena que le ha impactado de frente. La oleada migratoria que desde 2017 hasta principios de 2020 (antes de la pandemia de coronavirus) se volcó desde el norte hasta el sur de Sudamérica, hoy es un factor que motiva al país más lejano de la región a tomar postura sobre una situación económica y social muy volátil e inestable; la más alarmante del continente americano y una de las que más apremiada tiene a la comunidad internacional.

Y es que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, pidió este pasado martes la implementación de un gobierno de transición para Venezuela con el fin de superar la crisis que atraviesa ese país, dijo durante su discurso pregrabado para la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).


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El rol chileno en el conflicto venezolano

Esta declaración deja entrever que Chile podría convertirse eventualmente en un posible mediador para otro proceso de negociación entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición alineada con Juan Guaidó, a quien Chile y otros 54 países reconocen como “presidente interino” de Venezuela. Sin embargo, aunque el país austral ya fue mediador en 2018 durante la negociación entre chavismo y oposición en República Dominicana, hoy es el escenario es completamente distinto, pues el gobierno de Piñera ha asumido una posición diplomática de rechazo total a lo que considera como una “dictadura” debido al poder autoritario que Maduro ejerce en su país sin voluntad alguna de resolver la crisis económica y social. 

"Venezuela está viviendo la mayor crisis humanitaria de su historia, y la mejor solución para superarla es la constitución de un gobierno de transición que realice elecciones libres y democráticas", señaló el presidente chileno.

Santiago ha asumido una política migratoria de total apertura hacia los venezolanos, que conforman una comunidad de más de 500.000 inmigrantes que actualmente residen en Chile tras salir de su país en busca de una mejor calidad de vida y mejores oportunidades socioeconómicas en el país sureño ante la extrema magnitud del desgaste social, económico, laboral e incluso familiar que se vive hoy en Venezuela. 

El mandatario aseguró que “un gobierno transitorio permitirá que el pueblo venezolano pueda elegir de manera soberana y con plena libertad a sus gobernantes, y escoger así los caminos que deberá recorrer en el futuro”.

La tan sonada propuesta de un Gobierno de transición en Venezuela es el principal objetivo de la oposición y del equipo del líder opositor Juan Guaidó, quienes podrían diseñar una estrategia para lograr un mecanismo diplomático de presión multilateral simultánea sobre el gobierno (de facto) de Maduro, es decir, mediante la ruptura de relaciones diplomáticas con el régimen chavista para así aislarlo comercial y políticamente.

¿Cómo podría ayudar Chile a solucionar la crisis de Venezuela?

De hecho, Chile podría fungir como un agente diplomático especial para conectar con otros países de la región y acordar el llamado a un proceso de negociación por la transición de la crisis al control del caos económico y social que impera en Venezuela, esto si llega a manifestarse al menos un ápice de voluntad política por parte del autoritario gobierno de Maduro, que el gobierno chileno y otros homólogos consideran ilegítimo.

Piñera reconoció que algunos países de América Latina han retrocedido en cuanto a derechos humanos y democracia. En esa lista mencionó la situación de Venezuela.

Fue la expresidente de Chile y actual alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet (predecesora de Piñera), quien elaboró dos informes, más uno recientemente creado por una misión investigadora del organismo, que acusan al gobierno de Nicolás Maduro de cometer “crímenes de lesa humanidad” y “flagrantes violaciones a los derechos humanos” de disidentes políticos con prácticas de tortura y represión sistemáticas.

“Hemos tenido retrocesos que amenazan la libertad, los derechos humanos, la democracia, el Estado de derecho y la calidad de vida. Por ejemplo, la dramática situación que vive Venezuela, donde estos principios son permanentemente vulnerados y sufren la más grave crisis política, social, económica y humanitaria de su historia”, indicó Piñera.

Por lo tanto, la posición de Chile ante una crisis que ha puesto a prueba su sistema fiscal y migratorio por el enorme reto de recibir e insertar a inmigrantes venezolanos en su economía y su mercado laboral, se basa en contribuir diplomáticamente a la solución del conflicto político del país petrolero para que así pueda producirse un desbloqueo en la crisis de poder que tiene en involución total a la sociedad venezolana por la precariedad económica que desde 2014 ha inducido el régimen socialista de Maduro. @mundiario