Chile se encamina hacia una nueva Constitución en medio del aumento de la delincuencia

Gabriel Boric, presidente de Chile. / RR SS.
Gabriel Boric, presidente de Chile. / RR SS.
El debate sobre la necesidad de un Estado de Excepción en la región capitalina ha surgido, aunque el Gobierno de Gabriel Boric se opone a esta medida de intervención de las Fuerzas Armadas.
Chile se encamina hacia una nueva Constitución en medio del aumento de la delincuencia

Chile se encamina a un nuevo evento electoral el 17 de diciembre, marcando aparentemente el cierre de su proceso constituyente iniciado hace cuatro años tras el estallido social de octubre de 2019. En esta ocasión, 15.406.352 ciudadanos están convocados a las urnas para votar a favor o en contra de una nueva propuesta respaldada por sectores de centro y derecha. Sin embargo, a diferencia de un ambiente electoral palpable, un 47 % de la población declara no tener mucho interés o ningún interés en el proceso, según la reciente encuesta CEP.

El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, ha destacado la preocupante escalada de homicidios, denominando este mes como el "noviembre rojo". Con 35 homicidios registrados solo en Santiago y otros 43 frustrados, la delincuencia se ha convertido en la principal prioridad según la encuesta CEP. El debate sobre la necesidad de un Estado de Excepción en la región capitalina ha surgido, aunque el Gobierno de Gabriel Boric se opone a esta medida, considerándola un régimen excepcional de intervención de las Fuerzas Armadas.

Mientras tanto, los crímenes cotidianos generan impacto en la opinión pública, como el reciente asesinato de un conductor de una aplicación de transporte en Santiago y un hombre acribillado en Estación Central. El panorama chileno se complica, y la derecha, impulsora de la opción a favor en el referéndum constitucional, busca presentar la propuesta como la Constitución de la seguridad, convirtiendo el referéndum en un plebiscito sobre el gobierno actual.

A pesar de que las encuestas dan ventaja a la opción en contra, respaldada por la centroizquierda e izquierda, un 53% aún no ha decidido su voto, según el sondeo CEP, lo que mantiene el resultado abierto. La preocupación por la delincuencia ha eclipsado la discusión sobre la nueva Constitución, a pesar de que las campañas buscan ocupar sus respectivos momentos. En este escenario, el Gobierno de Boric se enfrenta a la contradicción de apoyar el texto actual y no la propuesta, mientras se enfrenta a la presión por mostrar resultados en materia de orden público.

En medio del clima electoral, la altura de miras parece improbable, y las fuerzas políticas están exigidas por las elecciones, mientras la delincuencia afecta todos los ámbitos. Las tensiones políticas se intensifican, y la ciudadanía espera respuestas efectivas tanto en seguridad como en la conducción del proceso constitucional. El resultado del referéndum se mantiene incierto, con la incógnita sobre el comportamiento electoral de nuevos votantes y la relevancia de las preocupaciones inmediatas de la población. @mundiario

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