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Chile celebra un referéndum para enterrar la Constitución de Pinochet

Tras el estallido social ocurrido hace poco más de un año en el país sudamericano, el Gobierno de Sebastián Piñera se vio en la necesidad de llamar a un referéndum para que sean los chilenos quienes decidan si entierran o no la Constitución que data de la dictadura de Augusto Pinochet y que no contempla varios derechos sociales.
Chile celebra un referéndum para enterrar la Constitución de Pinochet
Constitución de Chile. / RR SS.
Constitución de Chile. / RR SS.

Hace un año la subida del pasaje del transporte público causó la crisis más aguda por la que ha pasado el gobierno de Sebastián Piñera, porque ni siquiera la pandemia ha golpeado tanto al político como si lo hizo la crisis social generada por el desprecio hacía varios derechos sociales que no se contempla  la actual Constitución de Chile, que data de la época de la dictadura de Augusto Pinochet.

Las protestas tuvieron efecto y esto domingo se celebra un referéndum para que sean los chilenos quienes decidan si cambian o no la Constitución por otra que vele por los derechos sociales. Más de 14 millones de personas han sido convocadas a un plebiscito para cambiar la Constitución de 1980. Además de votar por el "Apruebo" o "Rechazo", los votantes también deben elegir el mecanismo por el que la nueva Constitución -en caso de ganar el "apruebo"- deberá ser redactada. 

Hay dos posibilidades: una es la convención constitucional, conformada por 155 asambleístas electos; o está la convención mixta, donde participarán los electos junto a parlamentarios en ejercicio definidos por el Congreso. Esta votación resulta inédita en Chile, donde una encuesta revela que el 83% de los votantes ha confirmado que si participarán. Otra encuesta destaca que el 70% se decidirá por el "apruebo" y solo el 18% el "rechazo". 

El caso de Chile es interesante de analizar. Antes de las protestas, el país -desde un foco internacional- era uno de los de mayor crecimiento económico en América Latina, y no solo esto, también destacaba por sus excelentes relaciones con sus vecinos u otros países como China o EE UU. Hay que sumar sus constantes avances en temas de educación, alimentación o cuidado del medio ambiente. Desde afuera todo se veía muy bien, pero el descontento de la clase media/baja estuvo acumulándose desde hace años hasta que finalmente terminó estallando en 2019 con el pasaje de los transportes, convirtiéndose en el más caro del continente. Ahora los chilenos decidirán su futuro en unas elecciones que podrían iniciar con un largo proceso para cambiar la Constitución. @mundiario