El chavismo amplía su influencia con la disputa del Esequibo rumbo a las presidenciales de 2024

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Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. / RR SS.
En medio de un referéndum sobre el conflicto territorial con Guyana por el Esequibo, el chavismo, liderado por Nicolás Maduro, busca consolidar su poder y posiblemente postergar las elecciones presidenciales.
El chavismo amplía su influencia con la disputa del Esequibo rumbo a las presidenciales de 2024

El chavismo proclama una victoria en el referéndum sobre el Esequibo, a pesar de la baja participación y la indiferencia del electorado. Nicolás Maduro anuncia una nueva etapa en el país, enfatizando la recuperación y la justicia. La consulta, aunque no fue convocada como vinculante, busca respaldo popular para desconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en la disputa con Guyana.

Más allá de los resultados numéricos, el Gobierno venezolano busca respaldo para ignorar las decisiones de la CIJ sobre el Esequibo. Aunque la CIJ ya advirtió a Venezuela sobre no modificar el estatus del territorio en disputa, el chavismo interpreta la consulta como vinculante y plantea incertidumbres sobre cómo avanzará en la implementación de sus propuestas.

La quinta pregunta del referéndum, que plantea la creación del estado Guayana Esequiba y un plan acelerado para esa región, genera preocupación y es interpretada como una posible amenaza de anexión. El conflicto podría llevarse al Consejo de Seguridad de la ONU y aumentar la tensión en la región, especialmente considerando las concesiones petroleras otorgadas por Guyana en el área en disputa.

A nivel internacional, Venezuela enfrenta una posición desfavorable, ya que Guyana cuenta con el respaldo de Estados Unidos, Reino Unido, Caricom, Cuba y China. El chavismo, al abrir este nuevo frente, busca fortalecerse internamente de cara a las elecciones presidenciales de 2024, donde Maduro enfrenta desafíos debido a su bajo nivel de apoyo popular.

Analistas sugieren que el conflicto podría ser utilizado como un contexto para declarar un estado de emergencia, postergando las elecciones y brindando al Gobierno la oportunidad de mantenerse en el poder. Este enfoque interno prevalece sobre las consideraciones de soberanía y geopolítica internacional, convirtiendo el conflicto del Esequibo en una herramienta política para el chavismo.

El referéndum también pone a prueba la credibilidad de las nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE), que fueron cambiadas abruptamente en agosto. La discrepancia en las cifras de participación aumenta las dudas sobre la transparencia del proceso electoral y afecta la confianza en la institución encargada de organizar las próximas elecciones presidenciales.

La estrategia del chavismo, al abrir este nuevo frente, busca desviar la atención de su bajo respaldo popular y la presión internacional. Aunque el resultado del referéndum refleja una victoria cuestionada, la incertidumbre sobre la implementación de las propuestas y el impacto en la región plantean escenarios complejos para Venezuela en los próximos meses. @mundiario

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