¿Cambiará la pandemia la forma de trabajar en Estados Unidos?

Bandera de EE UU. / Jon Tyson. / Unsplash
Bandera de EE UU. / Jon Tyson. / Unsplash

Después de las medidas de aislamiento por el coronavirus, tres de cada cuatro empleados norteamericanos no desean regresar a la oficina como antes, sino laborar con horario y ubicación flexibles.

¿Cambiará la pandemia la forma de trabajar en Estados Unidos?

Los empleados en Estados Unidos ya no quieren seguir trabajando como antes. Según una reciente encuesta de la organización Catalyst, el 76 por ciento de los estadounidenses empleados quieren que su trabajo sea flexible, tanto en el horario como en la ubicación.

Catalyst es una organización internacional fundada en 1962 por la escritora feminista Felice Schwartz, cuya misión es acelerar el progreso de las mujeres en el mundo laboral.

Los líderes empresariales se oponen

Mientras más de siete de cada diez empleados estadounidenses quieren un cambio drástico en la organización laboral, poder trabajar con un horario flexible y fuera de la oficina, más del 70 por ciento de los dirigentes empresariales consideran que los empleados son más innovadores y productivos si trabajan en los locales de las empresas, no desde la casa o desde una cafetería con servicio de internet.

Sin embargo, el sondeo de Catalyst indica que si las empresas no muestran más empatía por las preocupaciones de los empleados, por las necesidades de su vida personal y profesional, muchos abandonarán sus empleos y cambiarán de carrera. Algunos (el 22 por ciento de los que presentarán la renuncia) intentarán poner negocios o trabajar por su cuenta.


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“El paradigma del horario de 9 a 5 en la oficina es obsoleto –dijo Lorraine Hariton, presidenta y directora ejecutiva de Catalyst–, y si no se responde a las necesidades de los empleados ofreciéndoles opciones de trabajo flexibles y a distancia y mostrándoles empatía, se perderá talento valioso y se frustrará la innovación”.

El cambio en la actitud de los trabajadores ha sido acelerado por la pandemia del coronavirus, durante la cual numerosos empleados fueron enviados a la casa para evitar los contagios en el centro laboral. Ahora, cuando gracias a las campañas de vacunación y a las medidas de protección la incidencia del virus comienza a ceder, muchos se han adaptado a las ventajas de un horario flexible y de trabajar fuera del entorno de la oficina.

El estrés de los padres

Además, el retorno de los estudiantes a las escuelas aumenta el estrés de los padres que trabajan. Muchos están preocupados por una ola de contagios en las aulas. El 78 por ciento quiere que los centros de estudios impongan el uso de las mascarillas, y el 69 por ciento desea que la vacunación contra la COVID-19 sea obligatoria para los maestros, el personal de las escuelas y los estudiantes. Esta última medida va a ser muy difícil de lograr por la renuencia de políticos casi siempre republicanos –como el gobernador de la Florida, Ron DeSantis, o el de Texas, Greg Abbott– a establecer regulaciones más estrictas para combatir el virus. DeSantis, por ejemplo, firmó a principios de este año una ley que prohíbe que las empresas privadas exijan prueba de vacunación a la gente. Estos políticos no parecen tener en cuenta que, al momento de escribir este artículo, el índice de contagios en Estados Unidos es de 136.574 por millón de habitantes, y el de fallecimientos de 2.218 por millón de habitantes, ambos índices entre los más altos del mundo.

La reacción de las empresas y de los trabajadores a la crisis de la pandemia demostró que la manera de trabajar y alcanzar las metas laborales puede ser más flexible de lo que era hasta principios de 2020, cuando el coronavirus se extendió por todo el mundo. El avance de la tecnología y sistemas novedosos de comunicación como Zoom o Microsoft Teams, con los cuales las personas pueden sostener conversaciones a distancia y verse en las pantallas de los ordenadores, han permitido trabajar fuera de la oficina y recrear las reuniones empresariales de manera remota, cambiando la organización, la ubicación y los horarios laborales.

Con el retroceso de la pandemia y el retorno a la normalidad cuando aumente la cifra de vacunados y se alcance la inmunidad colectiva, se verá si el cambio propiciado por el coronavirus en el mundo laboral llegó para quedarse. Veremos quién gana la batalla: las empresas que prefieren volver al orden anterior, o los empleados que desean la libertad de trabajar con un horario más flexible y desde el lugar que deseen. @mundiario


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