Buscar

Biden propondrá una ley para dar la nacionalidad estadounidense a 11 millones de inmigrantes sin documentos

La política del presidente entrante deja entrever que ahora Estados Unidos se convertirá en un país con mayor diversidad social y económica tras los cuatro años de nacionalismo, proteccionismo y aislacionismo del Gobierno de Donald Trump.
Biden propondrá una ley para dar la nacionalidad estadounidense a 11 millones de inmigrantes sin documentos
Jóvenes inmigrantes de origen latinoamericano protestando a las afueras de la Corte Suprema de Justicia de EE UU contra la orden ejecutiva de Trump para abolir el programa DACA, creado por Obama / El País.
Jóvenes inmigrantes de origen latinoamericano protestando a las afueras de la Corte Suprema de Justicia de EE UU contra la orden ejecutiva de Trump para abolir el programa DACA, creado por Obama / El País.

Aunque no ha tomado el mando de la mayor potencia mundial, ya comienza a ejercer funciones de propuesta, negociación y conexión ante los intereses que la inmigración puede impulsar para acelerar aun más el desarrollo socioeconómico de la nación. 

Y es que el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este miércoles que en los 100 días siguientes a asumir el cargo el próximo 20 de enero de 2021 presentará ante el Senado un proyecto de ley con el "que dará oportunidad de obtener la nacionalidad a más de once millones de personas no documentadas", aunque todo apunta a que los republicanos mantendrán el control de esta cámara, pues han logrado quedarse con la mayoría simple (la mitad más uno) de los escaños de esa instancia fundamental para la creación y aprobación de las leyes en EE UU con una ventaja de hasta dos asientos por encima de los demócratas tras las elecciones del pasado 3 de noviembre. 


Quizás también te interese:

Biden asegura que el Gobierno de Trump está “facilitando” la transición


Esto implica que, a pesar de que un sector del ala radical y conservadora del complejo sistema político estadounidense ha dado su respaldo a Biden como presidente electo y una buena parte de los republicanos ha decidido desvincularse de Trump, no le dejarán el camino tan fácil al futuro presidente demócrata por la percepción que tienen de la inmigración: los republicanos están en contra de los flujos migratorios muy grandes y rechazan que el mercado laboral nacional se inunde con mano de obra extranjera. Por su parte, Biden aboga por una política de tolerancia amplia para así revertir la política de tolerancia cero que Trump impulsó con su agenda proteccionista desde 2017. 

En los primeros días al frente de la Casa Blanca, Biden dijo que también planea “cancelar algunas de las más perjudiciales órdenes ejecutivas” emitidas por su antecesor y todavía presidente, Donald Trump, que afectaron especialmente al medioambiente y a la salud de los estadounidenses. Esa medida la planteó en la que ha sido su primera entrevista televisada, este martes por la noche, para la NBC desde que se confirmara su virtual victoria en los comicios del 3 de noviembre.

Los obstáculos que esta medida podría enfrentar serían principalmente políticos y administrativos, pues los republicanos no consideran, al menos por ahora, darle la oportunidad a Biden de que expanda el tamaño de la población estadounidense con todos los gastos fiscales que eso implica para el Gobierno en materia de subsidios, gastos de trámites legales e inversión pública federal para nuevos empleos. La visión proteccionista de los republicanos en ese sentido se mantiene aunque Trump deje de ser el presidente de EE UU. 

Pero en el lado positivo, este proyecto de ley representa una oportunidad para los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en el país con una suerte de limbo legal, migratorio y social, e incluso económico, por las desigualdades estructurales que sufren dentro del mercado laboral en materia salarial, lo que genera focos de crisis y pobreza socioeconómica en los segmentos demográficos con mayor densidad poblacional de inmigrantes. 

Esa eventual ley, de aprobarse, también podría llegar a beneficiar a los migrantes que afrontan la situación legal más incierta de la amplia comunidad latinoamericana que vive en EE UU: los venezolanos, que recibirán un TPS (Estatus de Protección Temporal) y, posiblemente, la nacionalidad norteamericana una vez que Biden logre el visto bueno del Senado a mediados de 2021. 

La política del presidente entrante deja entrever que ahora Estados Unidos se convertirá en un país con mayor diversidad social y económica tras los cuatro años de nacionalismo, proteccionismo y aislacionismo del Gobierno de Donald Trump en la hoy polarizada primera potencia mundial. @mundiario