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Biden asegura que Rusia e Irán “pagarán el precio” de interferir en las elecciones

Ese precio, por supuesto, es económico, por la vía de las sanciones, pero en un caso in extremis, podría ser incluso un precio militar mediante la disuasión táctica indirecta de EE UU. ¿Biden lo ejecutaría siendo presidente?
Biden asegura que Rusia e Irán “pagarán el precio” de interferir en las elecciones
El exvicepresidente de EE UU y candidato presidencial demócrata, Joe Biden / USA Today.
El exvicepresidente de EE UU y candidato presidencial demócrata, Joe Biden / USA Today.

La geopolítica y el orden de fuerzas de las grandes potencias que determinan la seguridad, la estabilidad y la economía global comienzan a moverse cuando el país más poderoso del planeta aún no tiene nuevo presidente, pero todo lo que sus candidatos digan o hagan tiene repercusiones más allá de las fronteras de Estados Unidos.

Y es que el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, prometió este jueves tomar represalias contra Irán y Rusia por interferir en las elecciones de EE UU si gana en las elecciones del 3 de noviembre.


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Esto implica que la política de un eventual gobierno de Biden en materia de relaciones estratégicas con sus aliados contra dos potencias nucleares que amenazan la estabilidad mundial, Rusia e Irán, podría consistir en establecer un cerco militar de la OTAN en las zonas donde Moscú y Teherán tienen influencia para controlar los recursos energéticos de esas regiones, como por ejemplo, el Estrecho de Ormuz, el Mar Báltico y el Océano Pacífico, donde existen rutas que configuran el equilibrio del flujo de petróleo mundial y de las mercancías que alimentan la economía global. 

Además, Biden podría apelar a la política de las sanciones, pero aun más intensas en materia comercial, de aranceles, y bloqueos geoestratégicos sobre los movimientos de Irán y Rusia para obtener material nuclear o energético que evada los bloqueos de Estados Unidos, es decir, Washington buscaría, con el mando de Biden, aislar aun más a la economía iraní y reducir la expansión pretendida de la economía rusa en el Medio Oriente y América Latina, la zona sur vecina del gigante norteamericano.

El exvicepresidente demócrata comparó la política de su rival, el presidente Donald Trump, hacia Corea del Norte con “el apaciguamiento de la Alemania nazi antes de la Segunda Guerra Mundial”. Por lo tanto, se evidencia que un gobierno de Biden buscaría presionar a la dictadura de Corea del Norte para evitar una escalada nuclear que lleve al planeta a una potencial Tercera Guerra Mundial.

“Rusia ha estado involucrada, China ha estado involucrada con cierto grado y ahora nos enteramos de que Irán está involucrado, pagarán un precio si soy elegido”, dijo.

Ese precio, por supuesto, es económico, por la vía de las sanciones, pero en un caso in extremis, podría ser incluso un precio militar mediante la disuasión táctica indirecta de EE UU en las áreas de influencia de China en el sudeste de Asia, de Irán en Siria e Irak (Medio Oriente), y de Rusia en los países bálticos (Lituania, Letonia y Estonia), que son parte de la OTAN, la mayor alianza militar del mundo, de la cual EE UU es su máximo líder y financista. @mundiario