Bernardo Arévalo se impone en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Guatemala

Bernardo Arévalo, presidente electo de Guatemala. / RR.SS

El sociólogo centroizquierdista se convierte en el primer presidente progresista elegido en el país centroamericano tras obtener el 58,88 % de los votos, 20 puntos de distancia de Sandra Torres.

El candidato de centroizquierda Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla, se ha convertido en el primer presidente progresista electo en Guatemala. El sociólogo se ha impuesto con una holgada ventaja en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales guatemaltecas contra la ex primera dama Sandra Torres, tras una compleja campaña electoral en la que su candidatura estuvo amenazada por la vía judicial.

A menos de dos horas de que cerraran los colegios electorales en el país centroamericano, con el 96,43 % de las actas procesadas, el sociólogo del Movimiento Semilla ha sido elegido presidente al obtener el 58,88 % de los votos, una aplastante victoria de más de 20 puntos porcentuales delante de la candidata Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), que finalmente se ha quedado con el 36,36 % de los votos.

Según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE) en total 3.908.098 de guatemaltecos, de los 9.361.068 habilitados para votar, acudieron a las urnas este domingo, una participación apenas del 45 %, cuando en primera vuelta alcanzó el 60 %. La abstención fue alta, aunque la afluencia a los 3.500 centros electorales era constante a lo largo de las casi 11 horas de jornada de votación, y el recuento de las actas se llevó a cabo con relativa rapidez.

Torres perdió en su tercera carrera presidencial, pese a que llevó a su discurso socialdemócrata hasta una postura mucho más conservadora, y a que fue la candidata ganadora de la primera vuelta, en la que emergió el outsider antisistema de Arévalo, aupado por un partido nacido en el fulgor de las protestas anticorrupción de 2015, que terminó por colarse en la segunda ronda hasta liderar masivamente las encuestas en un país con una profunda crisis de corrupción, un hastío por los políticos tradicionales y un progresivo desprestigio de las instituciones.

La Fiscalía trató de suspender la candidatura de Arévalo

Arévalo, de 64 años, lidera la segunda vuelta con 2.399.164 de votos mientras que Torres se queda en segunda posición con 1.481.545 votos de los apoyos. El ganador de las elecciones sorprendió al entrar en la segunda ronda, pese a que inicialmente los sondeos lo colocaban en el octavo puesto. Bernardo Arévalo votó antes de las 9 de la mañana en el Colegio La Patria, ubicado en el centro de la Ciudad de Guatemala. “Guatemaltecos: este es el momento de votar con alegría, vayamos a votar temprano”, instó Arévalo tras emitir su voto.

Por su parte, la ex primera dama ha insistido en la mañana en las “anomalías” que su partido ha estado denunciando a lo largo de la campaña electoral, en la que ha estado agitando fantasmas de fraude, sin evidencias, y en la que ha cuestionado el sistema electoral guatemalteco y el trabajo de digitalización de los datos en las urnas electorales. La candidata también se ha hecho eco de las investigaciones de la Fiscalía contra el Movimiento Semilla.

Bernardo Arévalo ha tenido una complicada trayectoria desde la primera vuelta hasta este domingo. Su candidatura fue objeto de intentos de inhabilitación, así como su propio partido fue impugnado judicialmente por parte del Ministerio Público, que ha intentado cancelar la personería jurídica del Movimiento Semilla, aunque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) se ha negado a seguir las órdenes de los juzgados, considerándolas una intromisión en sus funciones.  

La presión alrededor de la segunda vuelta ha sido sentida por los magistrados del TSE, de hecho, la jueza Blanca Alfaro aseguró el domingo sus intenciones de dimitir tras la celebración del balotaje. “En estos momentos yo estoy haciendo una evaluación muy personal y voy a platicarlo con mi familia. Considero que mi función llega hasta esta elección”, dijo Alfaro en declaraciones a periodistas. “A partir del día martes estoy considerando presentar al Congreso (mi renuncia) y someterme a cualquier juicio que esté en investigación como una ciudadana común y corriente”, añadió. @mundiario