América Latina, Europa y Asia a la expectativa de lo que ocurra en las elecciones de EE UU
En Estados Unidos no solo crece la expectativa por lo que vaya ocurrir este martes en las elecciones presidenciales. América Latina, Europa y Asia también miran de reojo si habrá un giro político o no en la Casa Blanca para el periodo 2021-2025. Y es que, los cuatro años de la era Donald Trump, no han sido precisamente los más satisfactorios para los tres bloques debido a que el republicano siempre ha movido una agenda unilateral y a la guerra comercial. Es decir, un actor que se ha movido solo en la área internacional.
Por el lado de América Latina, Brasil, México, Venezuela y Cuba aguardan, con diversos matices, cómo serán las relaciones bilaterales con EE UU después de las elecciones. En el caso de Brasil, el presidente Jair Bolsonaro ha dicho que espera una reelección de Donald Trump, a quien considera su mentor político ya que aplica la prédica ultraderechista en el gigante sudamericano. Si el magnate republicano es derrotado, Bolsonaro sufriría un duro golpe en la región y solo le quedaría refugiarse en sus nuevos aliados: el Israel de Benjamín Netanyahu, la Hungría de Viktor Orbán, la India de Narendra Modi.
Por su parte, México es el principal socio comercial de EE UU. Hasta agosto pasado, esta relación representaba unos 337.000 millones de dólares (unos 287.500 millones de euros), un 14% del total entre los primeros 15 socios comerciales. Ahora bien, mientras la relación económica era buena con Washington, otro flanco seguía golpeando a los mexicanos como es la política migratoria. Biden prometió en el segundo debate presidencial una reforma migratoria que daría papeles a 11 millones de personas. Sin embargo, en México hay algo de escepticismo porque la Administración de Barack Obama deportó a 5,2 millones de personas.
En tanto, Venezuela y Cuba enfrentan dos realidades distintas. En Caracas saben que una victoria de Biden o Trump, significará que continúe la ofensiva norteamericana para sacar del poder al chavista Nicolás Maduro. Mientras que para La Habana, representa una oportunidad para que las relaciones bilaterales -congeladas por el mandatario republicano- vuelvan a reflotar bajo una hipotética nueva administración demócrata.
Europa
Las grandes potencias también esperan un panorama claro en EE UU. De hecho, la Unión Europea mira con desconfianza si la Casa Blanca cambie su relación bilateral transatlántica. Según El País, Bruselas asume que Washington seguirá desentendiéndose de la seguridad del viejo continente, una tendencia iniciada bajo la presidencia de Barack Obama y acentuada con Trump.
Si clasificamos que esperan cada país, podemos mencionar a Alemania, Reino Unido y Rusia. Desde que Trump se instaló en la Casa Blanca, la canciller alemana Angela Merkel nunca tuvo una buena relación con el republicano. Hubo muchos desencuentros como el de la cumbre del G7 en Charlevoix (Quebec) en junio de 2018. En el Reino Unido, además, la continuidad del republicano era clave. Biden , como ocurrió con Barack Obama, dará prioridad a aliados como Alemania o Francia antes que cultivar una histórica con Londres.
En Rusia, una victoria de Donald Trump sería la opción menos mala. Sin embargo, el avance de Biden hacen prever que las relaciones con Moscú y Washington no serán las mejores que digamos en los siguientes cuatro años. A pesar de ello, Vladimir Putin está cubriendo todas sus bases y ha empezado a mostrarse menos crítico con Biden, a quien conoce desde su época como vicepresidente de Barack Obama.
Asia
China también mira de reojo lo que pase con su rival a nivel comercial. Desde el año pasado, Pekín tuvo una disputa incesante con EE UU. La política del candidato demócrata, Joe Biden, en caso de vencer, no va a diferir de modo sustancial de la del republicano Trump. De hecho, en el último debate presidencial, ha dicho que sobre el gigante asiático seguirán tendencias como el veto a que pueda acceder a ciertas tecnologías y equipos estadounidenses. Por su parte, Irán desea que el demócrata derrote al republicano para que haya un cese definitivo al fuego entre Washington y Teherán. @mundiario