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MUNDIARIO

La Tierra precisa un cambio del modelo alimentario para combatir la crisis climática

Entre el 25% y el 30% del total de alimentos producidos en el mundo se pierde o se desperdicia, según advierten expertos de la ONU en un informe presentado en Ginebra. El profesor Albino Prada, de la Universidad de Vigo, anticipó esta tesis en un libro publicado en 2017.
La Tierra precisa un cambio del modelo alimentario para combatir la crisis climática
El libro El despilfarro de las naciones, de Albino Prada.
El libro El despilfarro de las naciones, de Albino Prada.

Mario Gontade

Colaborador.

El cambio climático también exigirá cambios en la alimentación. No solo los gases de efecto invernadero están en el punto de mira. El año 2019 encadena máximos de temperaturas mes a mes, mientras se suceden olas de calor y sequías, con las alarmas encendidas. Tanto, que la Tierra precisa un cambio del modelo alimentario para combatir la crisis climática.

Expertos de la ONU –más de cien de más de 50 países– proponen cambios para combatir la deforestación, la desertización y el derroche. Solo el desperdicio de alimentos, resalta un estudio de Naciones Unidas, es responsable de entre el 8% y el 10% de todas las emisiones de efecto invernadero que genera el ser humano.

El profesor Albino Prada, de la Universidad de Vigo, anticipó esta tesis en un libro publicado en 2017. "Nuestras sociedades son incapaces de gestionar sabiamente la abundancia", declaró a MUNDIARIO en una entrevista el autor del libro El despilfarro de las naciones. "El despilfarro acelera un cambio climático de consecuencias desconocidas y condena a miles de millones de personas a una vida muy alejada de superar la mera condición animal", dijo ya entonces este profesor y colaborador de MUNDIARIO.

Para los países ricos, Albino Prada propone mejorar el desarrollo social sin necesariamente aumentar el PIB y en los países del sur, o menos ricos, le parece imperioso paralizar la bomba demográfica: evitar pasar de 4.700 millones en 2000, a 8.200 millones en 2050.

Las soluciones de la ONU

El informe de la ONU apunta también a algunas soluciones, como los cambios en las dietas que los consumidores pueden realizar. O acciones de más envergadura como los "muros verdes" con especies vegetales autóctonas que se proyectan para frenar la desertización.

La alimentación se encuentra, de hecho, en el corazón de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs), la agenda de desarrollo de la ONU para el siglo XXI. El segundo de los 17 objetivos es "Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible". El logro de este objetivo para la fecha fijada, 2030, requerirá un cambio profundo del sistema alimentario y agrícola mundial. Estos son algunos de los componentes de este objetivo:

> Poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas a una alimentación sana y nutritiva;

> Poner fin a las formas de malnutrición;

> Duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala;

> Asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos;

> Aumentar las inversiones en la investigación agrícola;

> Corregir y prevenir las restricciones y distorsiones comerciales en los mercados agropecuarios mundiales;

> Adoptar medidas para asegurar el buen funcionamiento de los mercados de productos básicos alimentarios.

El informe de la ONU detalla que un 23% de todos los gases de efecto invernadero que expulsa el hombre vienen de la agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra. Pero si se añaden otras emisiones asociadas a la producción mundial de alimentos, esa cuota puede llegar hasta el 37%. "Se prevé que las emisiones de la producción agrícola aumenten impulsadas por el crecimiento de la población y la renta y los cambios en los patrones de consumo", advierte el informe de los expertos. @mundiario