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Sigue estos trucos para hacer hielo tres veces más rápido

Sigue estos 4 trucos y verás cómo necesitarás la mitad de tiempo para tener hielo.
Sigue estos trucos para hacer hielo tres veces más rápido
Hielo. / Foto Pixabay
Hielo. / Foto Pixabay

Si se te olvidó colocar la bandeja en el congelador y te quedaste sin hielo, aquí están algunos trucos para tener hielo más rápido.

Primer truco

¿Quieres hielos transparentes y hechos en la mitad de tiempo? Entonces usa agua caliente. Si, no leíste mal, lo más conveniente es usar agua caliente, pues esta se congela más rápido que la fría o la que esté a temperatura ambiente. Además, tendrás hielos transparentes y no de un color blanquecino.

Todo ocurre gracias al efecto Mpemba. El agua caliente contiene más enlaces de hidrógeno, por lo que tiene más energía y se expulsa más rápido a una temperatura bajo cero.


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Segundo truco

¡A los golpes! A veces la fuerza bruta sí ayuda. Agrega una botella de agua grande (1,5 litros) al congelador y déjalo hasta que empiece su proceso de congelación, es decir, una hora y media aproximadamente. Luego sácala, aún no estará congelada, pero será suficiente, tendrás que dar un golpe seco en la parte inferior de la botella y observarás tú mismo el proceso de convertirse de líquido, a hielo inmediatamente.

Será tan rápido que parecerá magia pura. Prueba hacerlo con los niños de casa y los sorprenderás.

Tercer truco

Si tienes hielo pero necesitas que la bebida esté aún más fría, solo agrega sal. Solo debes colocar en un recipiente la bebida a enfriar, hielo y un poco de sal, remueve todo y espera unos minutos. A este truco se le conoce como reacción endotérmica.

Cuarto truco

Hielos para enfriar no para comer

Hay otra opción que puedes seguir para enfriar tus latas o botellas, se necesita:

- Vinagre.

- Bicarbonato de sodio.

- Agua.

- Una cucharilla.

- Un vaso o recipiente, preferentemente de plástico, aunque también puede ser de vidrio.

Procedimiento:

Para empezar necesitamos acetato sódico. Si no disponemos de ello, podemos conseguirlo con una mezcla de vinagre y bicarbonato de sodio.

Para obtenerla, cogemos un recipiente de vidrio y le echamos vinagre y una cucharada de bicarbonato de sodio, produciéndose un burbujeo.

Removeremos la mezcla hasta que desaparezcan las burbujas y estará listo; eso es el acetato sódico.

Aparte, llenamos un recipiente de agua y lo calentamos.

Cuando el agua empiece a hervir, echamos el acetato sódico y lo mezclamos bien (la disolución debe quedar saturada y ligeramente espesa).

Vertemos la mezcla en un vaso o recipiente de vidrio o plástico y lo metemos en el congelador durante una hora.

Por último, sacamos el vaso o recipiente del congelador y tocamos la mezcla con un dedo. Listo, la magia ocurrirá ante tus ojos.

El resultado de este experimento no es en realidad hielo, sino agua solidificada. Esto se logra gracias a una solución sobresaturada de acetato de sodio en agua, que da lugar a una precipitación en la misma y provoca ese efecto exotérmico. @mundiario