Buscar

MUNDIARIO

¿Qué es mejor para tu intestino, comer un gran desayuno o una gran cena?

Hemos hablado mucho sobre qué comer, pero el momento en el que comes puede ser igual de importante. Hoy hablaremos del ritmo circadiano que afecta nuestras funciones digestivas.
¿Qué es mejor para tu intestino, comer un gran desayuno o una gran cena?
Desayuno. Vitónica
Desayuno. Vitónica

Sara Rada

Periodista.

Los ritmos circadianos naturales de nuestro cuerpo dictan la función metabólica y fisiológica, incluido nuestro intestino. No estar sincronizado puede conducir a malos resultados, como un colapso en la función de barrera intestinal.

Entonces, ¿cuándo es el momento ideal para comer la mayor parte de tu comida?

Los expertos tienden a consumir su comida más grande al comienzo del día. Se cree que el vaciamiento gástrico, que es la rapidez con la que los alimentos viajan a través del estómago, así como la absorción de nutrientes, se ralentiza por la noche. Esto significa que comer una gran cena podría conducir a una digestión y absorción subóptima de la comida.

La posición de nuestros cuerpos cuando dormimos también puede causar problemas. Dormir boca arriba hace que los ácidos gástricos retrocedan hacia el esófago, por ejemplo. No solo este reflujo ácido es extremadamente incómodo, sino que si es crónico, también puede ser perjudicial para el tracto gastrointestinal. A veces, puedes requerir la dependencia de medicamentos que de otro modo podrías evitar evitando consumir una comida abundante justo antes de acostarte.

Más allá de eso, un gran desayuno podría ser la clave para alcanzar tu peso feliz. Según un adagio y las prácticas médicas tradicionales: “Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un pobre". La ciencia moderna respalda el dicho, pues un estudio publicado en el Journal of Nutrition reveló que consumir el desayuno y comer la comida más grande de la mañana puede ser efectivo para mantener el peso óptimo de tu cuerpo. Se ha demostrado que alimentar el intestino por la mañana ayuda a la digestión y al metabolismo al reducir la ingesta absoluta de energía en el transcurso del día.

Dicho esto, hay advertencias

La digestión está influenciada por muchos factores, desde tu nivel de estrés durante las comidas hasta qué tan bien masticas los alimentos. Entonces, si las mañanas son una locura para ti, comer una gran comida podría conducir a una mala digestión. Para remediar esto, puedes beber un par de vasos grandes de agua cuando te despiertes por primera vez, luego tomar tu café o té mientras preparas un gran desayuno saludable que puedes llevar contigo al trabajo. De esta manera, puedes comer cuando sientas que tu intestino se pone en marcha de nuevo, o cuando estás más tranquilo y más capaz de concentrarte en comer.

Las personas con problemas digestivos más sensibles o lentos podrían tener problemas para comer demasiado antes de acostarse, ya que puede afectar su digestión (y sueño) durante toda la noche, pero para algunas personas, comer por la noche puede ayudar a mejorar la calidad del sueño. Es el corazón de la medicina funcional: la bioindividualidad.

En general, parece una apuesta segura inclinarse por un desayuno más grande y una cena más pequeña, pero asegúrate de prestar atención a cómo responde tu cuerpo, ya que al final del día, todos somos diferentes.   @mundiario