Buscar

MUNDIARIO

Descubre por qué no deberías intentar estas dietas populares (y peligrosas)

En este artículo te contamos por qué deberías tener un poco más de cuidado antes de iniciar con uno de esos métodos 'milagrosos' que suele terminar con un efecto rebote. 
Descubre por qué no deberías intentar estas dietas populares (y peligrosas)
Dietas. / Pixabay.
Dietas. / Pixabay.

Ibed Méndez

Periodista.

Uno de los mayores errores que cometemos en la lucha por perder esos molestos kilos de más es, sin duda, creer que todo lo que encontramos por ahí o nos recomienda alguien nos va a funcionar. ¿Lo correcto? Sencillo: acudir con un especialista que te ayude a diseñar el plan alimenticio que mejor se adapte a tus necesidades.

Y para evitar mayores problemas, te contamos cuales son las dietas populares más peligrosas:

> La dieta GAPS. Básicamente consiste en emplear un ‘protocolo’ para curar el intestino y recuperar la flora normal que habita en él. Aunque en los últimos años ha tomado popularidad por su efectividad para perder peso. Puede ser nociva porque apuesta a la eliminación estricta de determinados alimentos, que puede llevar a déficits de micronutrientes.

> La dieta Atkins. Es aquella en la que se recomienda eliminar los hidratos de carbono y aumentar las grasas. La razón por la que es tan peligrosa es que es completamente desequilibrada y puede descompasar el organismo siendo muy agresiva.

> Dieta inversa. Está pensada para ‘resetear tu metabolismo’, agregando gradualmente calorías mientras se reduce el ejercicio. Científicos alertan de que no existe evidencia sobre su efectividad.


Quizás también te interese: 

7 tips para bajar de peso y saber cómo mantenerlo


 

Las dietas détox. Destacan entre las más famosas, principalmente porque animan a que las personas coman principalmente líquidos, frutas o verduras para poder limpiar el organismo. Pero la realidad es que ninguna de estas variantes tiene un principio objetivo y pueden ser muy peligrosas.

La dieta Dukan. En ella se apoya el consumo masivo de proteínas y la restricción de los carbohidratos y las grasas. Tiene hasta cuatro fases que piden a la persona comer cada vez menos nutrientes, hasta que al final, las personas solo puedan comer proteínas.

La dieta disociada. Se trata de un conjunto de dietas que pide separar los alimentos con proteínas e hidratos y evitar consumirlos a toda costa. Un hecho que puede terminar por colapsar o dañar permanentemente el organismo. @mundiario