Comer rápido afecta nuestra salud: ¿Mito o realidad? 

Pareja comiendo pizza. / Latina Cool.
Pareja comiendo pizza. / Latina Cool.

De acuerdo con varios estudios, masticar nuestros alimentos es una tarea que debemos tomarnos realmente en serio. ¿La razón? Sencilla: permite que nuestro cerebro envíe, con suficiente tiempo, las señales adecuadas para que el organismo entienda que debe prepararse para digerir los alimentos.

Comer rápido afecta nuestra salud: ¿Mito o realidad? 

Comer a contrarreloj se ha vuelto un hábito para muchos, pero -por supuesto- eso no significa que esté bien. ¿Alguna vez te has preguntado que le ocurre a nuestro organismo cuando no dedicamos el tiempo suficiente a la alimentación?

De acuerdo con varios estudios, masticar nuestros alimentos es una tarea que debemos tomarnos realmente en serio. ¿La razón? Sencilla: permite que nuestro cerebro envíe, con suficiente tiempo, las señales adecuadas para que el organismo entienda que debe prepararse para digerir los alimentos.

Y es que mientras masticamos nuestro cerebro comienza a liberar hormonas que, a su vez, activan los receptores del estómago encargados de producir ácido clorhídrico y otras sustancias para ejecutar la digestión.

Pero ¿qué pasa cuando nos tomamos este acto a la ligera? 

> Desperdicias nutrientes. Lo que ocurre es que cuando masticamos el alimento se impregna de las enzimas de la saliva, que favorecen la absorción de nutrientes al descomponerlo. Si te saltas este paso, es probable tu organismo no asimile de la mejor forma dichos nutrientes.

> La digestión empeora. Sencillo: si no masticas bien lo que comes, el estómago se ve obligado a gastar más energía y a producir más jugos gástricos para digerir los alimentos.

> Obesidad. Sí, es cierto lo que dicen por ahí: comer rápido engorda. ¿La razón? Sencilla: el cerebro y el estómago trabajan juntos al comer, por lo que al masticar menos se reduce la sensación de saciedad y se terminar ingiriendo mayores cantidades.

> Malestar. Comer rápido es igual a masticar menos, lo cual, a su vez, se traduce en malestar gracias a los alimentos que llegan mal triturados y deberán permanecer más tiempo en el estómago. Todo esto se puede manifestar en forma de hinchazón, acidez, molestias abdominales. 

> Síndrome metabólico. Un estudio firmado por la Universidad de Hiroshima subraya, confirmó que las personas que comen despacio poseen un riesgo menor a desarrollar esta condición, que involucra un conjunto de problemas de salud que van desde enfermedades cardiovasculares y renales, hasta diabetes tipo 2 y problemas de circulación en las piernas. @mundiario


 

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