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8 establecimientos donde gozar con una croqueta en España

Las croquetas podemos encontrarlas en cualquier parte del mundo pero ninguna es igual a otra. Lo que sí tienen en común casi todas es que la masa no es de bechamel como en España, sino el puré de patata.

8 establecimientos donde gozar con una croqueta en España
Croquetas. / Ralf Gervink. / Pixabay
Croquetas. / Ralf Gervink. / Pixabay

Cada 16 de enero se celebra el Día Internacional de la Croqueta sin que nadie, en todo el planeta, sepa bien el motivo de esta efeméride en esta fecha. A pesar de ello, hoy, cientos de medios de comunicación de cualquier índole en todo el mundo estarán hablando sobre este pequeño bocado que aglutina un número de ingredientes a cada cual más diverso.

En España, una croqueta debe partir de una buena bechamel, una salsa muy espesa que data del siglo XVII pero que, obviamente, ha vivido transformaciones y/o actualizaciones hasta llegar a nuestros tiempos.

Para los que gusten de revisar los orígenes de cualquier tema en la Wikipedia, se sorprenderán al leer en la edición en español que la croqueta es originaria de España y que su primer ingrediente es el jamón. Totalmente falso. La croqueta, no tal y como la conocemos, sino su surgimiento con ese nombre (en francés croquette) y aspecto similar, se sitúa en Francia, también el siglo XVII, de la mano de François Massialot quien dejó escrito en su famoso libro ‘Le Cuisinier royal et bourgeois’, la receta de sus croquetas que por aquel entonces eran un relleno de carne, trufas, queso con huevo y tuétano que luego empanaba y freía en manteca.  Su tamaño era “tan grande como un huevo y otras como una nuez”, indicaba en el libro y además que servían como entrantes.

En la actualidad, las croquetas podemos encontrarlas en cualquier parte del mundo pero ninguna es igual a otra. Lo que sí tienen en común casi todas ellas es que la base de la croqueta no es la bechamel como en España, sino el puré de patata. En ese puré se realiza la mezcla con diversos ingredientes. Por tanto, podemos decir que las croquetas españolas son únicas en el planeta.


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Esta es nuestra selección de las 8 mejores que se pueden degustar en España, sabedores de que usted, querido lector, tendrá otras ocho diferentes:

1. Las croquetas del bar Ceyjo en Valladolid: nos gustan por su clasicismo. Una finísima bechamel con pequeños trocitos de huevo cocido. Su rebozado es ligero y nada aceitoso.  Si les pregunta el truco de sus croquetas le dirán que únicamente harina de fuerza, aunque, seamos sinceros: ¿quién revela su verdadero secreto?

2. Las croquetas del restaurante Regueiro en Asturias: en 2015 su cocinero, Diego Fernández, se llevó el premio al autor de la mejor croqueta del mundo en Madrid Fusión. Desde entonces, la calidad de este bocado no ha disminuido que, en este caso, se caracteriza por ser de jamón, otro clásico “croquetil”, y por supuesto de suavísima bechamel.

3. Las croquetas de La Barra de Trivio en Cuenca: otra croqueta galardonada en el Madrid Fusión, en esta ocasión en el año 2016. La cremosidad de la bechamel unido al crujiente rebozado que el chef hace con pan artesanal y frita en aceite de oliva virgen extra la convierten en un bocado redondo muy apetecible.

4. La croqueta de La Solana en Ampuero, Cantabria: esta croqueta tiene un secreto que sí sabemos y es que la receta lleva leche cruda de vaca y mantequilla casera (he de decirles que la mantequilla casera de Cantabria es más exquisita que las anchoas que patrocina Miguel Ángel Revilla).

5. La croqueta del bar la Bombilla en A Coruña: aquí nos salimos de la senda de las croquetas premiadas porque estamos ante una señora bola de bechamel y jamón york solo apta para los verdaderos amantes de la croqueta, sin remilgos, esos que disfrutan lo mismo con una fina bechamel que con otra más gruesa pero muy gustosa. Ojo porque no están ante un bocadito, sino ante una buena tapa “quitahambre”.

6. Las croquetas de El Rebote en León: son muy famosas en la ciudad y cuenta con siete variedades. De queso, de cecina, de pizza, de morcilla, de Jalisco, de chorizo y de beicon con cheddar. Nos quedamos con las de cecina y a quienes les guste el picante, las de jalapeño.

7. Las croquetas del restaurante La Chimenea en Guadarrama, Madrid: gran sabor con una bechamel, en esta ocasión, más espesa y un buen puñado de tropezones de chorizo.

8. Las croquetas de La Gastro de Chema Soler en Madrid: increíbles bocados rebozados originales. Las tenemos de sepia gratinada, de carabineros y Kimchi, de puerro con queso de cabra y no sé qué más… En fin, ideales para salirse de la croqueta tradicional y probar nuevas mezclas bien elegidas con sabrosa bechamel.

En definitiva, España tiene tanta variedad de croquetas que casi en cada ciudad del país podríamos probar un bocado diferente. Al igual que en cada hogar. No hay croqueta igual y eso es lo fabuloso de este alimento que, sin embargo, no conviene comer a diario, como casi ningún frito en definitiva.

¿Cuál es su croqueta favorita de España?

Si es usted un cocinillas, aquí le contamos los trucos para que le salgan perfectas. @mundiario