Yanis Varoufakis se va, pero antes, el padre del minotauro rapta de nuevo a Europa

rapto de europa
Rapto de Europa.

Estrenamos semana con la dimisión del controvertido ministro Varoufakis. De nuevo una analogía más que casual, entre las historias de héroes y mitos griegos, y la actualidad en Hèllas.

Yanis Varoufakis se va, pero antes, el padre del minotauro rapta de nuevo a Europa

Estrenamos semana con la dimisión del controvertido ministro Varoufakis. De nuevo una analogía más que casual, entre las historias de héroes y mitos griegos, y la actualidad en Hèllas.

Si el señor Tsipras hubiese llevado sus pretensiones claramente diseñadas, desde un principio, ante las instituciones europeas tal y como se están mostrando que son, no hubiese tenido el idilio que aun ahora mismo, permanece en tablas. No convencería en absoluto, no sería de fiar, así que tiró de mitos y leyendas y optó por el también padre de un minotauro, pero esta vez del global, y así lisonjear a la bella Europa y raptarla. De nuevo una analogía más que casual entre las historias de héroes y mitos griegos, y la actualidad en Hèllas.

Varoufakis ha dimitido, dice irse, con la cabeza bien alta y con el odio de sus acreedores por bandera, yo tengo otro concepto. Se ha marchado premeditadamente, tras haber lacerado la idea de Europa, Me cuesta creer que esta víctima y su autoinmolación en público a través de su dimisión en rueda de prensa, al tiempo que en las redes sociales, no es una escena más del serial con el que desde hace casi medio año nos deleita el equipo de comunicación del tándem Syriza y el gabinete de comunicación del Gobierno de Tsipras.

Ni al mejor guionista que teje y elabora concienzudamente las tramas de esos capítulos finales de las series más taquilleras se le hubiera ocurrido un desenlace de este calibre, como el que han vuelto a escenificar la pareja compuesta por el flamante presidente del gobierno de Grecia y su pupilo.

Todo debía de estar medido al milímetro, tras estos meses de aleccionamiento y adiestramiento ideológico del pueblo, una afrenta chulesca de no pagar a quien le dejó el dinero, último intento descabellado de propuesta negociadora ante todos sus acreedores, un referéndum que costó 24 millones de euros que no tienen, un ultimátum a los países miembros de la Unión Europea, una victoria de Tsipras (que no del pueblo heleno… pobre gente) y para finalizar, un broche de oro… la dimisión de Varoufakis, presentado como un mártir a favor de la causa. La cuestión es que algunos se lo creerán.

Debe ser que soy muy desconfiada, muchísimo, pero me da la espina que ese intenso deseo público de tener líderes carismáticos, y que como en este caso cual tragedia griega, se sacrifican en público para el público pero sin el público, ofrece un terreno fértil para la propaganda. A través de una imagen pública cuidadosamente orquestada se se ha creado, una nueva camada de líderes propagandísticos que inauguran esta convulsa etapa en Grecia. Y un líder mártir … un mito, y de eso los griegos saben mucho.

Ahí en la retaguardia, el aparato de propaganda de Siryza, profundizando aun más sus mensajes a través de emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario respondía, el público ya estaba interesado en otra cosa; construía argumentos a partir de fuentes diversas y daba su forma interesada a las informaciones fragmentarias; llegaron a programar el convencer a muchos griegos de que todos pensaban igual, y utilizaron sabiamente, ese sustrato existente, ya sea una mitología nacional, el orgullo del pueblo, o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Y adaptando la propaganda al modo más directamente popular y haciéndolo al nivel del al menos inteligente de los individuos que va dirigido, usando al pueblo como masa a convencer, cuanta mayor la masa… más pequeño deberá ser el esfuerzo mental a realizar…”, sin palabras que añadir, estas tretas ya las utilizaba Goebbles.

dimision

Complexión atlética y saludable, atractivo, con mirada penetrante, look casual, mochila, moto, un perfecto manejo del inglés y, por si fuese poco, experto en finanzas

 

Y si el trabajo que hacía Tsipras era en Grecia soliviantando a su gente, para salir de casa, envió al ring internacional al más malote de sus chicos, Yanis Varoufakis, un tipo duro con una imagen impecable para lo que pretendía escenificar. Complexión atlética y saludable, atractivo, con mirada penetrante, look casual, mochila, moto, un perfecto manejo del inglés y, por si fuese poco, experto en finanzas. Así lanzó a su toro al rapto de Europa. Su fama creció a través de las escenificaciones pintorescas que representaba con cada uno de los mandatarios de las instituciones europeas e internacionales. La maquinaria de Syriza y el mismo Tsipras, presentaban a Varoufakis como un soldado listo para el combate contra los aliados, ganarlo y salvar a Grecia.

El aparato de propaganda del partido por un lado, y el gobierno heleno por el otro, han trabajado de manera meticulosa y a la par todos estos meses para seguir cincelando el guión preestablecido. Han sabido comprender a la perfección el poder de los símbolos, la oratoria y la imagen, y la creación de consignas y formulación de eslóganes simples, concretos y conmovedores para llegar a las masas, repetidos hasta la saciedad por Tsipras y Varoufakis en cada una de sus intervenciones,  con la intención ulterior, de ser recitadas como mantras por la inmensa mayoría del pueblo.

La propaganda hace posible que el pueblo idolatre a estos nuevos líderes y les considere, sobre todo a Tsipras como un gobernante insigne que traerá estabilidad, creará puestos de trabajo y restaurará la grandeza de Grecia. Yo no les veo así, yo les he visto utilizando la ambigüedad como estrategia política, suministrando como por prescripción facultativa remedios de curandero, y en vez de formular propuestas contundentes y cuantificadas, ofrecen píldoras alucinógenas orientadas a alimentar patologías ideológicas de difícil cura, llegando a jugar con prácticas comunicativas, nada ortodoxas.

La historia se repite, de nuevo el padre del minotauro, ha raptado a Europa.

Yanis Varoufakis se va, pero antes, el padre del minotauro rapta de nuevo a Europa
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