Facebook ayuda a la recuperación de la intrahistoria y los valores etnográficos

Publicidad de la red social Facebook.
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Uno de los grandes efectos benéficos de las redes sociales es la recuperación de la intrahistoria y los valores etnográficos de las sociedades así como el refuerzo de lazos emocionales.

Facebook ayuda a la recuperación de la intrahistoria y los valores etnográficos

Uno de los temas más recurrentes de los últimos años es debatir sobre los grandes peligros que corren jóvenes y adolescentes a merced de las redes sociales. En menor medida, también se comentan los efectos positivos: su inmediatez y su capacidad de llegar a velocidad meteórica a sectores de población amplísimos. Pero hay un efecto de gran magnitud del que apenas se habla y que tiene un valor incalculable, sobre todo en relación con villas y ciudades, que es la recuperación de la intrahistoria y los valores etnográficos de las sociedades.

Puede que los profanos en el tema aún no sepan que aparte de las páginas personales, en la que uno comparte con quien le place todo lo que quiere sobre su vida y opiniones, existen páginas temáticas de diferentes ámbitos al que se asocian las personas interesadas. Las hay de deportes, fotografía, religiosas, arte, música, tendencias políticas, noticias de España y el mundo como MUNDIARIO, literarias, de partidos, antiguos alumnos, univesidades , de la historia de las ciudades, de fisonomía urbana, barriadas, grupos familiares, viejas y nuevas recetas, trucos culinarios de madres y abuelas, panorámicas de las comarcas y de encuentro de personas con un interés general por el paisaje y la arquitectura, en la que se desatan debates encarnizados sobre rehabilitaciones y edificios del ayer y del hoy.

Pero son las ligadas a las comunidades ciudadanas las más interesantes, en las que las personas cuelgan sus recuerdos, tanto de su propia memoria como de sus familiares y allegados, fotografías de sus antiguas casas, romerías, celebraciones, de sus ancestros, de sus objetos, de sus cuadros, de personajes y establecimientos desparecidos como los que tanto.…, …

Un antropólogo, sociólogo, etnógrafo o investigador puede obtener gracias a estas páginas un caudal de información que por otras vías tardaría décadas en recopilar … eso en el caso de que pudiera conseguirla… Con el mérito añadido de que toda esta información pudiera haberse perdido de forma irremediable.

Otro de los valores inconmensurables es la del refuerzo de lazos emocionales e identitarios de las personas. Cada vez de forma más intensa los psicólogos confirman la importancia de las raíces en la estabilidad mental de los individuos, y en esa vuelta a la infancia en la que decía Rilke “está la patria del hombre” y que de forma magistral recordaba  en su trilogía "Vidas de Infancia" el malogrado escritor Ramiro Fonte. Personas que añoran su ciudad de origen, su comunidad de antaño, el centro de enseñanza de su infancia o juventud, su década dorada… Existen grupos de todo tipo en la que la gente se reencuentra con los suyos o con afines y la nostalgia campa por sus anchas y llena ese hueco emocional que nunca pensó que pudiera llenarse.

Un sinfín de curiosidades y gratificaciones al alcance de cualquiera que no cuesta dinero, ni produce sobrepeso ni colesterol… y para los que disfrutan de ello produce un entretenimiento sin límites. Están al día de lo que sucede en la ciudad sin salir de casa ni desplazarse, estando algunos a centenas o miles de kilómetros, se reencuentran  con paisajes naturales y urbanos, con el presente y el pasado, parientes lejanos y amigos de la infancia, viviendo agradables momentos . En el caso gallego, tierra de emigración,  llegan a estrecharse lazos con partes de la familia que emigraron a ultramar o Centroeuropa,  generaciones que comparten ancestros comunes y que se reencuentran en el espacio virtual  y que si no fuera de este modo, jamás se hubieran conocido.

Otro de los valores más que destacables está en relación con el sector de población de cierta edad, que parece en principio más ajeno y menos imbricado en las redes sociales  Normalmente tienen una rutina de vida en la que es difícil conocer gente nueva, y a través de estas páginas contactan sin esperarlo  con  personas con las que les unen más intereses y aficiones que las del entorno que les rodea y que contribuye en gran medida a paliar la gran sensación de soledad que se genera en este colectivo sobre todo en las grandes urbes dehumanizadas.

Y como todo en la vida, para que sea beneficioso debe consumirse en las dosis adecuadas, sin caer en la adicción.

Yo por la mañana después de apagar el despertador, lo primero que hago es encender mi facebook.

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