La reforma del test EuroNCAP trae de cabeza a fabricantes, comerciales y organismos

El Renault Megane ha sido uno de los perjudicados por el endurecimiento de los test/euroncap.com
El Renault Megane ha sido uno de los perjudicados por el endurecimiento de los test. / euroncap.com

Tras la última reforma de los test EuroNCAP la consecución de las preciadas cinco estrellas se ha convertido en un ejercicio de tremenda dificultad, observa este especialista.

La reforma del test EuroNCAP trae de cabeza a fabricantes, comerciales y organismos

Tras la última reforma de los test EuroNCAP la consecución de las preciadas cinco estrellas se ha convertido en un ejercicio de tremenda dificultad.

Desde su nacimiento el objetivo de la asociación EuroNCAP siempre ha sido el de lograr una mejoría efectiva de la seguridad de los vehículos. Por ello nunca han dudado a la hora de endurecer las pruebas a medida que los fabricantes iban superando el listón propuesto en cada momento. Así, al principio, la máxima nota disponible era de cuatro estrellas, para las que se tenía en cuenta la protección de los ocupantes del habitáculo.

 Pronto las cuatro estrellas se quedaron cortas, por lo que a partir de 2.001 se adjuntó la quinta estrella, aumentando los puntos de evaluación. Además, empezaron a comprobarse más medidas de seguridad, además de la protección del habitáculo. Por ello en 2.009 se decidió que las estrellas se otorgarían teniendo en cuenta el resultado global de todo el vehículo, y no sólo de la protección del habitáculo.

Las estrellas

Para otorgar las estrellas se divide el vehículo en cuatro grandes áreas, protección de adultos, niños, peatones y sistemas de seguridad. Cada área tiene una puntuación máxima, y en función de los resultados cada vehículo obtendrá una puntuación, que se refleja como un porcentaje sobre el total. A la hora de realizar el cálculo se utiliza una media ponderada, de modo que ningún vehículo pueda favorecerse de que las virtudes de una solapen los defectos de otra. Así en 2.009, las cinco estrellas podían lograrse con un 75% en protección de adultos, 70% en protección infantil, 25% protección a peatones y 60% en sistemas de seguridad.

Para 2.014 las exigencias han aumentado hasta, 80% en caso de adultos, 75% protección infantil, 60% la de peatones y 60% los sistemas de seguridad. En paralelo se han ido añadiendo cada vez más puntos de control en cada área, y sobre todo valorando nuevos avances, que evidentemente no se encuentran de serie en el equipo de todos los vehículos vendidos. Sin embargo no se ha aumentado el número máximo de estrellas como se pedía desde muchos ámbitos. El motivo principal es que las cinco estrellas son muy valoradas comercialmente, y no quiere correrse el riesgo de que los fabricantes se relajen en ese listón, aprovechando el desconocimiento de mucha gente de la posibilidad de una sexta estrella.

Endurecimiento progresivo

Cada vez que EuroNCAP revisa los puntos de control, se lo comunica a todos los fabricantes, y es que el objetivo no es suspender a nadie, si no que la seguridad aumente. Así pese al constante endurecimiento de las pruebas, la mayor parte de los fabricantes han logrado mantener las cinco estrellas adoptando medidas correctoras. Así en 2009 aparecía el área de Sistemas de Seguridad, donde se valoraba la presencia de ESP, avisadores de cinturón (antes estaban en protección de adultos) o la presencia de limitadores de velocidad.

 Al mismo tiempo se aumentaba la exigencia para la protección de peatones, lo que obliga a desarrollar frontales menos agresivos en los atropellos, y la deformación del capó. En 2.012 se empezó a evaluar el comportamiento dinámico del ESP y no sólo su presencia, así como el funcionamiento del limitador de velocidad. Para 2.014 se esperaba un nuevo endurecimiento.

A pie cambiado

Pese a los avisos de EuroNCAP los fabricantes parecen haberse relajado con respecto a la última revisión de la evaluación. Así lograr las 5 estrellas desde el 1 de Enero de 2014 se ha vuelto cada vez más complicado, y las sucesivas pruebas lo están demostrando. La culpa la tiene fundamentalmente el área de Sistemas de Seguridad. Desde 2014, además del ESP, limitador de velocidad y aviso de cinturones, también se evalúa la existencia y funcionamiento de los sistemas de frenado de emergencia autónomo. Estos sistemas son capaces de detectar un obstáculo y detener el vehículo sin que se produzca el impacto. En el mercado existen multitud de dispositivos con diferentes rangos de funcionamiento, pero lamentablemente muy pocos de serie.

 En este caso EuroNCAP ha abierto un poco la mano, al permitir la evaluación de estos sistemas siempre que el fabricante pueda acreditar que se montan en la mayor parte de los vehículos vendidos, sea de serie o como opción. Según datos de la asociación estos dispositivos son capaces de reducir los golpes por alcance hasta en un 27% y al mismo tiempo mitigar la gravedad del resto.

Primeras consecuencias

Los primeros test desde la reforma de 2.014 han demostrado la dureza de la evaluación, si hasta ahora era habitual que la mayoría de vehículos obtuviesen las 5 estrellas, de 26 vehículos probados, sólo 9 han obtenido el máximo galardón. Destaca el caso del Renault Megane que tras el restyling ha obtenido 3 estrellas, pese a que en 2.009 había obtenido 5. ¿Significa eso que es ahora menos seguro? Ni muchísimo menos, simplemente la prueba es más dura. Sirva como ejemplo en el caso del Megane los avisadores de cinturón abrochado en la parte trasera. EuroNCAP valora que se haga con símbolos, el Renault lo hacía con un texto que además no estaba traducido a todos los idiomas de la UE, le ha supuesto un cero de valoración. De hecho corrigiendo eso y algún otro detalle el Megane fue sometido de nuevo a ensayo logrando unas más razonables 4 estrellas. Para muchos fabricantes la estrategia de marketing se ha ido al traste, al mismo tiempo que en las mesas desarrollo se devanan los sesos para lograr las 5 estrellas con los modelos ya existentes, sin tener que esperar a nuevos desarrollos.

Para rematarla, la DGT decidió realizar una campaña a principios de año, que indica el resultado EuroNcap de vehículos entre 7 y 10 años. Con los resultados que se están viendo en 2.014, es posible que muchos usuarios comprueben sorprendidos que su coche de 7 años tiene más estrellas que uno nuevo. Sería recomendable que en la información complementaria se indicasen que parámetros se comprobaban en cada momento para que los conductores puedan evaluar fielmente los resultados. Desde EuroNCAP se recomienda a todos los usuarios que consulten en la Web la información disponible de cada vehículo, y en caso de que no esté presente la soliciten. EuroNCAP es sensible a las solicitudes de los conductores, pudiendo evaluar vehículos por “petición popular”. 

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