Carta abierta a la Universidad Complutense de Madrid: poca reflexión y mucho cadáver

La noticia de los cadáveres hacinados en la Complutense, en primera página. / El Mundo
La noticia de los cadáveres hacinados en la Complutense, en primera página. / El Mundo

Ni la más mímina disculpa y una nefasta gestión de comunicación de crisis tras la difusión, en el diario 'El Mundo', de unas imágenes de cadáveres hacinados. Lógico que fuese TT.

Carta abierta a la Universidad Complutense de Madrid: poca reflexión y mucho cadáver

Ni la más mímina disculpa y una nefasta gestión de comunicación de crisis tras la difusión, en el diario 'El Mundo', de unas imágenes de cadáveres hacinados. Lógico que fuese TT.

Pocas horas después de que el diario El Mundo publicara unas –no sé muy bien cómo calificarlas- terribles, increíbles, escalofriantes imágenes en las que se muestras cadáveres y cadáveres amontonados en un sótano, la Universidad Complutense de Madrid, emitía un comunicado con los siguientes puntos, que paso a transcribir y contraargumentar desde MUNDIARIO:

1.- Las fotos publicadas hoy en el diario El Mundo corresponden a la fase final, cuando los restos cadavéricos formolizados y momificados han cumplido su etapa de utilización para el estudio y pasan a la fase previa a la incineración o el enterramiento. Por tanto, esas imágenes dan una visión distorsionada de la realidad y han sido obtenidas de forma subrepticia en una cámara de acceso restringido.

En primer lugar, el uso de la expresión “los cadáveres…han cumplido su etapa de utilización…” es absolutamente incomprensible para todo aquel que decide “donar” su cuerpo a la ciencia. Pero olvidándonos del tema moral y emocional, que ya me parece obvio que es lo más importante, hacen referencia a que las “imágenes dan una visión distorsionada de la realidad”, asumiendo sin embargo que han sido obtenidas de una cámara de la propia Universidad. Por tanto, existe ese horror, y por el argumento pudiera entenderse que se trata del procedimiento oficial al, repito, “haber cumplido su etapa”. Argumento surrealista.

2.- Las fotos publicadas muestran restos cadavéricos sometidos al proceso de secamiento antes de su incineración, dado que esos restos no pueden ser incinerados directamente al contener productos químicos.

Entonces, las fotos que ya se admiten que son reales, ¿reflejan el proceso de “secamiento” habitual?; ¿Hacen siempre lo mismo con todos los cadáveres?, ¿no les parece rara esta imagen?

3.- El departamento de Anatomía y Embriología II de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense ha atravesado un problema de dotación de personal en los últimos meses debido a la etapa de recortes que establecían una tasa de reposición cero en la plantilla. Este problema ya ha quedado resuelto.

¿La Universidad quiere con esta afirmación justificar que por motivo de los “recortes” los cadáveres están hacinados de esta manera? ¿No hubiera sido lo lógico en este caso que la Universidad como institución y haciendo uso de su propia fortaleza, marca y solvencia, denunciara ante las autoridades pertinentes esta terrible situación? ¿No parece obvio que nadie hizo nada por solventar esta locura?

4.- En los últimos días el citado departamento había alcanzado un acuerdo con una empresa funeraria para la retirada de los restos humanos que se habían acumulado, proceso que se llevará a cabo esta misma semana.

Menos mal. Supongo que no tendremos que agradecérselo, ni los ciudadanos, ni las familias de los que allí reposan.

El proceso de donación de cadáveres para la ciencia –la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid es uno de los principales receptores- está perfectamente regulado y esta Universidad se ciñe a él de forma estricta. En cualquier caso, ya estaba abierto un periodo de investigación de los hechos para depurar responsabilidades en el caso de que las hubiere.

Pues si esta es la fórmula en la que “estrictamente” ha de tratarse a los cadáveres que recibe la Universidad, realmente dudo mucho que España siga siendo el 4º país del mundo en donantes de cuerpos a la ciencia.  No se justifica este argumento con las imágenes difundidas.

Se tarda 20 años en construir una reputación...
Señores de la Universidad Complutense de Madrid, no digo yo que con alguna aclaración mayor y seguramente con tiempo, algo de explicación encontremos en todo esto. Pero lo cierto es que no pueden decir que se “depurarán responsabilidades, si las hubiere”, porque tiene que haberlas. Estos hechos son  moralmente reprobables y redundando en la intención de  este artículo, la gestión de la comunicación es absolutamente mejorable. Ni un atisbo de disculpas, ni un clásico “llegaremos hasta el fondo de este asunto”, ni una sola palabra a la falta de consideración para con los familiares o con todos aquellos que entiendan que pueden contribuir al bien común donando su cuerpo a la ciencia. En palabras de Churchill “se tarda 20 años en construir una reputación y 5 minutos en perderla”. Vamos en el minuto 3, y van perdiendo.

 

Carta abierta a la Universidad Complutense de Madrid: poca reflexión y mucho cadáver
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